Andro Aguilar · 29 de mayo de 2026
El respaldo a la panista María Eugenia Campos y al morenista Rubén Rocha Moya se coló en la discusión en la que el Senado concretó la reforma para recorrer la elección judicial hasta 2028 y permitir que los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación puedan reelegirse para que algunos de ellos sumen hasta 17 años en el cargo.
Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que posibilitar la extensión de los magistrados en el cargo fue una decisión del Congreso, pero se cuidó de no rechazarla y defendió que no será un hecho que sumen 17 años, la coalición de Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México respaldó la propuesta de manera unánime.

Cualquier cambio habría implicado regresar la propuesta de reforma a la Cámara de Diputados y poner en riesgo su aprobación a tiempo para que sea aplicada desde el próximo proceso electoral.
Fueron 87 votos a favor de la coalición oficialista y 41 de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, que acusaron un intento de tener control total del Poder Judicial y que no resuelve las fallas de la reforma que desde 2024 dejó la designación de jueces y magistrados bajo el voto popular.
Los morenistas encargados de presentar el proyecto, Óscar Cantón Zetina y Manuel Huerta Ladrón de Guevara, defendieron que busca mejorar la reforma de 2024 para tener una mejor planeación al no coincidir con elecciones federales, fortalece los comités de evaluación con criterios más homogéneos, reduce las candidaturas y simplifica el voto, además de incorporar reglas para mejorar la organización territorial de la elección judicial.
Ninguno de los dos, sin embargo, defendió la reelección de los magistrados del Tribunal Electoral incluida de última hora en la Cámara de Diputados.
Así, con la reforma se permitirá que la elección judicial, la consulta por la revocación de mandato de la Presidencia y elecciones locales se puedan realizar el mismo día. La reforma también contempla que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se organice en dos secciones, que podrán sesionar con la aprobación del pleno.
La reforma fue remitida a los congresos estatales para que al menos la mitad la avale y pueda ser promulgada por la presidenta Claudia Sheinbaum en próximos días.

El PAN aprovechó su posicionamiento en voz de su coordinador Ricardo Anaya para subir a tribuna con playeras que tenían la etiqueta escrita: #Yo con Maru. También colocaron un perchero con playeras color guinda y otra etiqueta: #Yo con Rocha que, además, en letras más pequeñas, reiteraban la etiqueta que la oposición ha intensificado contra el partido en el poder desde que Estados Unidos acusó a 10 morenistas de presuntos vínculos con el narcotráfico: “NARCOmorena”.
“¿Alguien pasa a ponerse la playera de Yo con Rocha? ¿En serio nadie?”, cuestionó el senador Ricardo Anaya en el micrófono. “¡Adelante!”, arengaron sus compañeras que estaban de pie a su lado. No hubo ningún integrante de Morena que aceptara la oferta.
Los panistas se dijeron orgullosos de las acciones de la gobernadora de Chihuahua, señalada por la participación de agentes de la CIA en su entidad sin informar al gobierno federal y, en concordancia con el argumento que han repetido desde que se dio a conocer ese caso en el último mes, aseguraron que ella sí combate al crimen organizado.
“¡PAN y circo!”, les gritaba la morenista Martha Lucía Micher desde su escaño.
Ricardo Anaya negó que intentaran salirse de la discusión de la reforma por meter un tema distinto y argumentó que la intención de la reforma es tener control total del Poder Judicial: “para proteger a los narcogobernadores, como Rubén Rocha Moya, y para perseguir a opositores, como Maru Campos. Ese es el objetivo de la reforma del día de hoy”.

El panista aseguró que el Comité de Evaluación de “incondicionales” del oficialismo decidirá candidatos afines, el uso de “acordeones”, el control de la elección y del Poder Judicial.
“Nosotros sí nos ponemos la playera, porque a mucha honra en Chihuahua no se pacta con el crimen organizado, en Chihuahua se combate al crimen organizado. Entreguen a Rocha Moya ya. ¡No al narcopacto! ¡No a la narcopolítica! Es cuanto, presidenta”.
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Todavía antes de volver a sus lugares, algunas panistas bromeaban para que los integrantes de Morena accedieran a ponerse las playeras de Rocha Moya: “¡Son gratis! ¡Al dos por uno!”
Cuando el morenista Gerardo Fernández Noroña reclamó que los legisladores del PAN querían discutir un tema ajeno a la reforma, los integrantes del PAN respondieron en coro “¡Que se la ponga! ¡Que se la ponga!”.

Ninguno de los morenistas se atrevió a mostrar su respaldo público hacia el gobernador de Sinaloa con licencia con una de las playeras ofrecidas por el PAN. Tampoco lo hizo el suplente de Enrique Inzunza.
Óscar López Campos rindió protesta sólo para votar las reformas durante los dos días, luego de que el senador titular extendió su ausencia en el Senado, tras las acusaciones de Estados Unidos en su contra y la de nueve funcionarios más.
El coordinador morenista, Ignacio Mier, justificó que con la licencia de Inzunza con el argumento de que así el debate sería serio y no habría “show”.
Sentado en primera fila, el secretario de Bienestar en Sinaloa, nombrado por el propio Rubén Rocha Moya, observó en silencio las acusaciones de los panistas. No tomó la palabra y se concentró en dar su voto para garantizar la mayoría calificada que permitiera el cambio en la Constitución.
Una de las morenistas que respondió de manera directa a los integrantes del PAN por el uso de las playeras fue la senadora Martha Lucía Micher Camarena, quien en su turno en el micrófono comenzó su participación diciendo “Yo con Maru, sí, pero al bote. Ahí van a dar”.
La morenista acusó de ridículos a los integrantes del PAN y de defender la Constitución de Estados Unidos. “‘Yo con Maru’, ¿con la CIA? ‘Yo con Maru’, ¿con la injerencia? ‘Yo con Maru’, ¿violando la soberanía? ‘Yo con Maru’, ¿violentando la Ley de Seguridad? ‘Yo con Maru’, ¿violentando la Constitución?”, cuestionó.
“La reforma que hemos discutido confirma que no resuelve de fondo ninguno de los problemas que enfrenta la justicia en nuestro país. Y frente a esta profunda crisis judicial, lo único que hoy se le ocurre a la mayoría en este Senado es patear el bote para el 2028, es amarrarle las manos a los congresos locales, meter con calzador la revocación de mandato y eternizar en el cargo a los magistrados de la Sala Superior”, advirtió Alejandra Barrales, de Movimiento Ciudadano.
La priista Cristina Ruiz Sandoval acusó que la única razón por la que la mayoría morenista postergará la elección judicial es para manipular sus resultados al mismo tiempo que el de un proceso federal para renovar la Cámara de Diputados. “Vinieron hoy a aplazar una elección, porque, como lo dije, no les da para robarse dos al mismo tiempo, ni para eso sirven, porque el pueblo, el pueblo, ya los conoce, ya lo cansaron, ya lo perdieron”.