Redacción Animal Político · 21 de mayo de 2026
Rumbo a las elecciones de 2027, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum presentó una iniciativa de reforma electoral que plantea la creación de la Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas, un órgano que dependería del Instituto Nacional Electoral (INE) y funcionaría como enlace institucional para alertar a los partidos políticos sobre aspirantes con posibles vínculos con la delincuencia organizada.
De acuerdo con la mandataria, esta iniciativa, que enviará al Congreso de la Unión, surgió como una medida preventiva tras detectarse “casos aislados” de autoridades municipales con nexos delictivos.
Como ejemplos, citó el Operativo Enjambre en el Estado de México, así como las detenciones de los alcaldes de Teuchitlán y Tequila, en Jalisco, así como las recientes capturas de exfuncionarios y autoridades de Morelos.
De ser aprobada la iniciativa para crear la Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas, los partidos contarían con un filtro institucional rumbo a las elecciones de 2027. Una publicación de Animal Político del pasado abril, dieron a conocer que las fuerzas políticas carecen aún de métodos propios para garantizar que sus aspirantes a un cargo público no tengan vínculos con organizaciones criminales, pues los procesos se limitan a cumplir con los requisitos que establecen las autoridades electorales, los cuales han resultado insuficientes.
Por un lado, dirigentes de diversos partidos han advertido que no cuentan con los recursos financieros para implementar filtros de seguridad rigurosos, reconociendo que la “autorregulación” no es una medida efectiva y señalando que la investigación de perfiles es tarea exclusiva de las autoridades de procuración de justicia.
Ante este escenario de vulnerabilidad frente a la delincuencia organizada —ya sea por coerción o por una vinculación acordada—, especialistas subrayaron la urgencia de involucrar a distintas instituciones. Este diagnóstico coincidiría con el objetivo de la nueva propuesta, la cual busca que dependencias de inteligencia y justicia evalúen los riesgos de infiltración criminal en las candidaturas.
La comisión estaría conformada por cinco consejeros electorales, elegidos por el Consejo General del INE para un periodo de tres años. Su funcionamiento se basaría en el siguiente mecanismo interinstitucional:
También lee: Partidos políticos, sin filtros para frenar candidatos ligados al crimen organizado en 2027
La iniciativa impulsada por Sheinbaum también plantea que, aunque la participación de los partidos sería voluntaria, establecería como requisito obligatorio que todas las personas que aspiren a un cargo de elección popular manifiesten su conformidad para ser evaluadas.
Asimismo, la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, subrayó que, de acuerdo con la propuesta, todo este proceso se llevaría a cabo bajo estrictas condiciones de confidencialidad. La información recabada por las autoridades tendría carácter de reservada para no afectar el debido proceso y garantizar en todo momento el principio de presunción de inocencia de todos los aspirantes.
