Verónica Santamaría · 13 de octubre de 2026
Previo a la celebración de las fiestas patrias en el estado de Querétaro, activistas por la defensa de los animales en México de la organización Animal Heroes y PETA Latino interpusieron un juicio de amparo para pedir que no se usaran instrumentos de tortura en contra de seis toros en la corrida anunciada para el 15 de septiembre en la Plaza de Toros de Juriquilla.
En consecuencia, el juez federal Karlos Alberto Soto García otorgó una suspensión pero con condiciones. Por una parte, el juez reconoció a los animales como seres sintientes y que las corridas de toros no son una expresión cultural digna de protección constitucional, pues durante la lidia se utilizan instrumentos que provocan sufrimiento, lo que contraviene el artículo 4.º de la Constitución que prohíbe el maltrato animal.
Pero por otra, el mismo juez estableció que al toro sí se le puede torturar pero con límites al indicar que sólo se le pueden dar dos puyazos y no se le podrá perforar el cuerpo más de 10 centímetros. Adicionalmente, después de la estocada final, se tendrá que usar un “percutor”, es decir, una pistola de perno para poner fin de inmediato al sufrimiento del animal.

Para que estas medidas tuvieran efecto, el juez determinó que ambas organizaciones promoventes del amparo debían realizar un depósito en garantía de 100 mil pesos, basándose en el artículo 132 de la Ley de Amparo, el cual establece que cuando una suspensión pueda causar daños o perjuicios a terceros, quien la solicita debe presentar una garantía suficiente para cubrir esas afectaciones en caso de que pierda el juicio de amparo.
El resultado de la sentencia condujo a Animal Heroes y PETA Latino a trabajar en un recurso de queja, al considerar improcedente dicha solicitud de garantía.
Jerónimo Sánchez, director de Animal Heroes, dijo que la sentencia es un poco ambigua con su lado bueno y su lado negativo. No obstante, surtió el efecto que buscaban: evitar la tortura a seis toros en la Plaza de Toros Juriquilla.
“Ninguna de estas medidas satisfacía a los empresarios. Nosotros teníamos cinco días para hacer este pago de garantía que se cumplían después de la corrida de toros y el empresario decidió cancelar la corrida”, aseguró.
La sentencia del juez Karlos Alberto Soto García estableció que se podía llevar a cabo la corrida, pero con matices entre los que destaca limitar el tiempo de la lidia y dar, máximo, dos puyazos al toro. También menciona que solo se podían hacer perforaciones de 10 centímetros en la piel del toro.
Jerónimo Sánchez calificó esta decisión como “opresiva” porque otras veces se da solo un puyazo, pero “el juzgador lo amplió un poco más”, dijo. Además, mencionó que es poco entendible permitir perforaciones de 10 y no 8 o 12 centímetros. “¿En qué se basa para decir que perforar 10 centímetros a un animal no es cruel?”, subraya.
El juez ordenó no cortar las orejas y el rabo una vez que haya fallecido el toro. Además, señala que después de la estocada final, es decir, de clavarle la espada al animal, se tenía que usar un percutor.
Jerónimo explicó que se conoce como percutor a la pistola de perno que se usa en los rastros para terminar, “así decía, literalmente”, subraya el activista, “para terminar con el sufrimiento del animal”.


“En esta sentencia (…) lo que nosotros interpretamos es dar los 100 mil pesos de garantía por los daños y perjuicios que podrían tener los empresarios; mientras el juez lo que va a hacer es que se torture, pero poquito, al toro. Ya no tanto, sino poquito, cosa que era completamente inverosímil”, dijo Sánchez.
El activista reconoce que con este amparo es la segunda vez consecutiva que consiguen cancelar una corrida de toros en la misma plaza. La primera fue en enero. En esa ocasión un juez les otorgó la suspensión provisional y definitiva.
En 2025 lograron detener una corrida en una plaza pequeña del restaurante El Salitre en Querétaro, por no cumplir con las normas de protección civil.
Jerónimo Sánchez detalló los esfuerzos legales que han realizado para detener el maltrato animal en las corridas de toros en México. Explicó que han promovido más de 30 amparos a nivel federal, logrando resultados favorables en múltiples ocasiones, incluido Querétaro.
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Sánchez califica de “contradictoria” la sentencia dictada por el juez Karlos Alberto Soto García en Querétaro.
“Nosotros, desde Animal Heroes, estamos promoviendo amparos en el estado de Querétaro desde el año pasado. En todas las corridas que se han anunciado promovemos amparos y ya nos han dado la razón cinco veces, cuatro de ellas este año”, cuenta Jerónimo Sánchez en entrevista para Animal Político.
De acuerdo con el activista, en cuanto se anunció la corrida de toros en Juriquilla exhortaron a que la actividad se hiciera sin instrumentos de tortura, como lo marca la Constitución y la Norma Oficial Mexicana-033-SAG/ZOO-2014, sobre los métodos para dar muerte a los animales domésticos y silvestres.
Sin embargo, las autoridades y el gremio taurino no tomaron en cuenta esta iniciativa y el amparo. Hasta ahora, Animal Heroes ha promovido 30 amparos a nivel federal y ha obtenido el fallo a favor en 13 ocasiones.

“Querétaro fue el primer estado donde se prohibió el uso de los animales en los circos. Fue de los primeros en tener en el Código Penal el maltrato animal. Es el primer municipio en tener una secretaría de bienestar animal. Lo que espero es que esto sea la gota que derrama el vaso y que podamos tener el cambio en Querétaro”, agregó.
Animal Heroes ha informado sobre lo que ocurre en el cuerpo del toro durante la lidia, que es el conjunto de suertes, acciones y faenas que se practican con el toro desde que comienza “el espectáculo taurino hasta que finaliza”, según explica el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.
Animal Político consultó el “Dictamen forense sobre el dolor y sufrimiento de los toros durante la corrida, como evidencia de maltrato deliberado” que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México (PAOT) solicitó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en febrero de 2017 acerca del sufrimiento y lesiones provocadas al toro de lidia durante la corrida.
El dictamen fue elaborado por las académicas Adriana Cossío Bayúgar, Claudia Teresa Edwards Patiño y Beatriz Vanda Cantón, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM.
Las especialistas argumentaron que existe suficiente evidencia científica derivada de la neurofisiología, la patología, la etología y la farmacología en la que demuestran que los animales vertebrados son organismos sintientes, es decir, capaces de sentir dolor y de generar emociones diversas.
Además, pueden percibir su entorno y darse cuenta de lo que les ocurre, identificando los sucesos como experiencias positivas o negativas. Animal Heroes denuncia, con base en el dictamen de la UNAM, que durante la tortura al animal su cuerpo experimenta una diversidad de sufrimiento con cada instrumento punzocortante que es utilizado.
Uno de ellos es la “puya” o “pica”, una lanza cuya punta de acero tiene forma de pirámide con tres aristas filosas y cortantes de 2.9 centímetros de largo y 3 de ancho, que se continúa con un cilindro de 6 centímetros envuelto en cáñamo.
Cuando este instrumento penetra la piel del toro provoca en el animal hemorragias, destrucción muscular, lesión vascular e inflamación intensa.

En seguida, llegan los tres pares de banderillas, todas de 70 centímetros de largo, que en la punta tienen un gancho o arpón de acero de 7 centímetros de largo y 16 milímetros de ancho para que puedan entrar entre los músculos y se queden bien anclados. Este arpón punzocortante penetra 6 centímetros en el cuerpo del toro, y el de las banderillas negras o “de castigo” lo hace 12 centímetros.
Cuando penetran, los músculos dorsales y cervicales ya se encuentran lesionados. En este punto, el daño repetido provoca que los estímulos posteriores generen más dolor.
Durante la faena de la muleta, explican las expertas, disminuye el ímpetu del toro. Para ese instante, el animal está cansado, sediento y anémico por la pérdida de sangre; como parte de sus reacciones físicas jadea y puede tener la lengua de fuera, abre la boca y los ollares para tratar de jalar o inhalar más aire con la finalidad de oxigenarse y así aliviar la sensación de ahogamiento y asfixia que siente.
Las expertas dicen que el toro, mentalmente, experimenta decepción y frustración. Ambos sentimientos se presentan porque “sigue expuesto a una amenaza de la que no ha logrado escapar ni adaptarse”.
Las doctoras Adriana Cossío Bayúgar, Claudia Teresa Edwards Patiño y Beatriz Vanda Cantón determinaron que en las corridas, los toros son sometidos a estímulos que desencadenan respuestas de alarma intensas, cuya función evolutiva es de protección y supervivencia.
Además, su organismo es lesionado en forma sistemática llevándolos a que la muerte ocurra por asfixia o por pérdida de sangre. La agonía y fallecimiento del toro es lenta y sin pérdida de conciencia, lo que va en contra de las recomendaciones técnicas y la normatividad vigente relacionada con la matanza y eutanasia de animales, como se señala en la NOM-033-SAG/ZOO-2014.
Jerónimo Sánchez destacó que por su activismo y causa han sido amenazados.
“A los animalistas, a los activistas, siempre nos han tachado de extremistas (…) A nosotros nos llegan amenazas de muerte cada vez que promovemos un amparo y se incrementan cuando conseguimos el amparo. Lo que tenemos es a un juez que nos da la razón en que las corridas de toros violan la Constitución y tenemos a los regidores y a los diputados, rascándose la nariz, viendo cómo activistas y antitaurinos y taurinos estamos peleando sin que ellos hagan algo. Eso para nosotros ya no se puede perpetuar en el tiempo”, denunció.