Edgar Ledesma · 29 de octubre de 2026
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, reiteró que el 3 de noviembre entrará en vigor la restricción del uso de celulares en primaria y secundaria y aseguró que mantendrá la defensa en tribunales de las medidas para impedir la venta de comida chatarra en las escuelas.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, con motivo del segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario también enfrentó preguntas sobre desigualdad educativa, condiciones laborales de los docentes y su respaldo a Guadalupe Taddei.
Sobre los celulares, recordó que la restricción abarcará clases y recesos. En bachillerato se establecerán acuerdos para su utilización responsable con fines pedagógicos, mientras que en educación superior se promoverá una ciudadanía digital crítica.

La medida, anunciada desde septiembre, responde, según Delgado, a una consulta a más de 650 mil docentes, en la que 80 % reportó dificultades de sus estudiantes para mantener la atención y 79 % para recordar información.
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En materia de alimentación, el secretario dio por retirados los productos chatarra de las escuelas de educación básica y aseguró que enfrenta más de 139 juicios de amparo promovidos por grandes empresas.
“Vamos a seguir combatiendo a las grandes corporaciones en tribunales para que no vuelvan estos productos”, afirmó.
Gibrán Ramírez, de Movimiento Ciudadano (MC), pidió explicar cómo se atienden las diferencias de aprendizaje entre estudiantes de distintos niveles económicos y qué mecanismos de evaluación sustituyen a las instituciones desaparecidas.

Delgado sostuvo que sería un error conducir toda la política educativa a partir de PISA y defendió los ejercicios integradores de aprendizaje de la SEP, que, según informó, alcanzaron a más de siete millones de estudiantes.
Ramírez también pidió reconocer públicamente las correcciones a los libros de texto. El secretario respondió que los materiales deben actualizarse con la experiencia de los maestros y anunció que los libros de apoyo “Trazos y palabras” y “Trazos y números” se extenderán a los grados restantes de primaria.
Sobre el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), el diputado cuestionó que quienes imparten clases reciban estímulos como facilitadores, sin condiciones laborales propias del trabajo docente.
Delgado reconoció que merecen mayores ingresos y aseguró que este año aumentó su estímulo, aunque defendió el modelo de tutorías del organismo.

“No basta con incrementar el estímulo a los promotores, no son promotores, son maestros y merecen salario”, replicó Ramírez.
El legislador también preguntó por un aumento en el gasto de apoyo administrativo, un recorte a educación inicial y mil 500 millones de pesos en observaciones que, según señaló, seguían sin solventarse en La Escuela es Nuestra. En el bloque de respuestas posterior, Delgado no aclaró esos montos.
Alfonso Armando Vidales, de MC, recordó el respaldo que Delgado dio a Taddei cuando dirigía Morena y lo cuestionó sobre la transparencia en las contrataciones de la SEP.
Diputados del oficialismo lo interrumpieron para exigirle apegarse al tema de la comparecencia y corearon “¡No estás solo!” y “¡Secretario!”.

“Por supuesto que es tema”, respondió Vidales. “Viene muy bien respaldado, señor secretario”, añadió. Delgado argumentó que la elección de Taddei fue resultado de una insaculación en la Cámara de Diputados.
“Fue a tómbola, no fue una designación a modo”, afirmó. Entre aplausos de legisladores morenistas, agregó que su movimiento no necesita “funcionarios ni cómplices ni a modo” en las autoridades electorales.
Vidales también cuestionó que material deportivo adquirido permaneciera en almacenes. Aunque Delgado inicialmente negó que la SEP realizara ese tipo de compras, después reconoció una adquisición para bachilleratos tecnológicos deportivos y ofreció entregar información.
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