Oscar Nogueda Romero · 8 de abril de 2025
¡Se acabó la venta de papitas, salchichas y frutsis! Las escuelas y sus cooperativas no pueden vender comida chatarra al interior de sus instalaciones. La medida entró en vigor el pasado 29 de marzo y aplica para todos los niveles educativos desde primaria hasta universidad.
Directivos y vendedores que integren las cooperativas escolares podrán recibir una multa de hasta un millón 695 mil pesos, en caso de comprobarse que permitieron la venta de comida chatarra.
La medida es parte de la estrategia “Vida Saludable” del gobierno federal, que busca promover el consumo de alimentos naturales y prohibir la venta de comida procesada en las escuelas públicas y privadas del país.
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Todos los alimentos y bebidas no alcohólicas adicionadas con grasas, harinas refinadas, sodio, azúcar e ingredientes de uso industrial están prohibidas, de acuerdo al Manual de Alimentos en las escuelas.
Un ejemplo son:
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La comida chatarra será sustituidas por elotes y esquites con limón, yogurt natural con cereales, tlacoyo de nopales, torta de pollo, jicaletas, enfrijoladas, quesadillas, entre otros alimentos.
Las aguas frescas deberán pasar a segundo plano, pues la prioridad será el consumo de agua natural. En el caso de la leche, los lineamientos piden que de preferencia sea descremada o baja en grasa.
También se podrán vender alimentos como papa camote, yuca, lentejas, garbanzos y habas. En el caso de productos de origen animal, solo se podrá vender pescado, pavo o pollo sin grasa.
“Se deberá reducir al mínimo el uso de azúcares libres, el uso de aceites y sal, así como eliminar el uso de grasas saturadas y aceites parcialmente hidrogenados en la preparación de alimentos y bebidas no alcohólicas”, destaca el decreto.
Los lineamientos establecen que las porciones ofertadas deben estar acorde al grupo de edad y solo se pueden vender alimentos que contengan verduras, frutas, semillas, agua natural y otros alimentos naturales que no contengan azúcares, grasas, sodio, edulcorantes u otros añadidos.
Esto significa que no se puede hacer uso de verduras y frutas enlatadas, deshidratadas con azúcar, en escabeche, almíbar, garapiñadas, en conserva, frutas y adicionadas con azúcares y sal. Igualmente, no se permite el uso de cereales de caja y cualquier otro alimento que tenga sellos de advertencia.
“Se recomiendan cereales sin azúcares añadidos, de preferencia de grano entero y sus derivados integrales, tales como maíz, trigo, avena, centeno, cebada, amaranto, arroz y, sus productos derivados como: nixtamal para tortillas, panes, galletas y pastas integrales, por su aporte de fibra dietética y energía”, menciona el decreto.
El acuerdo publicado por la SEP considera sanciones contra escuelas y autoridades escolares por distribuir comida chatarra dentro de sus instalaciones. La Ley General de Educación contempla multas de un máximo de 15 mil UMAs, equivalente a alrededor de un millón 695 mil pesos.
Mientras que la Ley General de Salud contempla sanciones administrativas para quienes incumplan con los lineamientos establecidos, que van desde amonestaciones, multas, clausuras temporales y el arresto hasta por 36 horas.
Además Cofepris deberá realizar verificaciones y promoverá que las autoridades locales competentes implementen un programa de verificación de los establecimientos de alimentos al interior de las escuelas.
El decreto no considera sanciones contra padres de familia o vendedores ambulantes.
Aunque sí exhorta a los padres, tutores y vendedores ambulantes a promover una alimentación saludable en la comunidad escolar y sus inmediaciones.
“Establecer los criterios técnicos nutrimentales que deberán cumplir los alimentos y las bebidas distribuidos al interior de las escuelas y los mecanismos para promover acciones encaminadas a exhortar al comercio ambulante al expendio de alimentos y bebidas saludables en las inmediaciones a las escuelas”, se lee en el decreto.
En ese sentido, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que no se sancionará a padres de familia o tutores por enviar alimentos procesados a los alumnos, pero sugirió a los tutores enviar alimentos naturales.
“La prohibición es a la interior de las escuelas y no hay responsabilidad de los municipio, aunque existe la posibilidad de extender la prohibición en el entorno de las escuelas la apuesta es a la educación y la idea es que los niños puedan elegir comida saludable independientemente de las tentaciones que haya a las afueras de los planteles”, aclaró el secretario de Educación Pública, Mario Delgado.
Irma Villalpando, doctora en pedagogía, aclaró que la normativa publicada por la SEP no contempla la revisión ni confiscación que lleven los estudiantes, por lo que las escuelas no pueden prohibir el ingreso de alimentos chatarra que traigan los alumnos.