Animal Político · 23 de septiembre de 2026
La titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, confirmó la existencia de consorcios y redes que simulan competir entre sí para capturar licitaciones de compras públicas. El mecanismo, que esquiva los controles de fiscalización, fue documentado detalladamente por Animal Político en la investigación Rivales de Papel, revelando cómo empresas con socios, representantes y domicilios compartidos obtienen millonarios contratos gubernamentales simulando una competencia inexistente.
Durante la conferencia matutina del 22 de septiembre, la funcionaria presentó un balance de las irregularidades detectadas en las contrataciones públicas durante los primeros dos años de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Buenrostro informó que en ese periodo fueron sancionadas 286 empresas y otras personas morales: 222 fueron inhabilitadas y multadas, mientras que otras 64 recibieron únicamente sanciones económicas. En conjunto, las multas ascendieron a 147.3 millones de pesos.

Entre las principales conductas detectadas mencionó la presentación de documentación falsa, el incumplimiento de contratos y la simulación de experiencia técnica, personal o capacidad económica para cumplir con los compromisos adquiridos con el gobierno.
La funcionaria explicó también que la Secretaría Anticorrupción ha identificado casos en los que cuatro o cinco empresas presentan cotizaciones y aparentan competir por un contrato, pero en realidad pertenecen al mismo propietario.
“Entonces no estás viendo realmente una licitación, una competencia; es una simulación”, señaló Buenrostro.
Aunque la funcionaria no mencionó la investigación Rivales de Papel ni se refirió específicamente a las empresas examinadas en ella, el modus operandi descrito durante la conferencia coincide con el mecanismo documentado por la Unidad de Investigación de Animal Político en agosto pasado: compañías relacionadas mediante accionistas, administradores o apoderados legales que se presentan como supuestas rivales para obtener contratos públicos.
En la primera entrega de Rivales de Papel, Animal Político documentó que cinco empresas relacionadas entre sí participaron como competidoras en 26 procedimientos de contratación del Sistema de Transporte Colectivo Metro y seis alcaldías de la Ciudad de México.
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Entre mayo de 2023 y enero de 2026, las compañías obtuvieron contratos que en conjunto sumaron 253 millones de pesos.
La red estaba integrada por Terrenos Estratégicos; Desarrollo Urbano y Suministros Tecnova; Constructora LMI; Alianza Comercialización y Construcciones, y Carbonusa.
Aunque formalmente eran empresas independientes, documentos corporativos mostraron que compartían o habían compartido administradores y apoderados legales. Al menos ocho personas ocuparon cargos o tuvieron poderes de representación en dos o más de esas compañías, en algunos casos al mismo tiempo.
A pesar de esos vínculos, las empresas presentaron propuestas como si fueran competidoras independientes. De esta manera, sin importar cuál obtuviera el contrato, los recursos públicos permanecían dentro de la misma red empresarial.
En 20 de los 26 procedimientos analizados por esta unidad, las propias autoridades seleccionaron e invitaron a participar a las compañías relacionadas. Los otros seis contratos se adjudicaron mediante licitaciones públicas.

El mecanismo apareció inicialmente en contrataciones realizadas durante 2023 y 2024 por alcaldías gobernadas por la alianza PAN-PRI-PRD. Posteriormente, entre 2025 y 2026, se repitió en demarcaciones administradas por Morena y el Partido del Trabajo, así como en el Metro de la Ciudad de México.
Las seis alcaldías involucradas fueron Cuauhtémoc, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, La Magdalena Contreras, Tlalpan y Xochimilco.
Una segunda entrega de Rivales de Papel reveló la existencia de otra red, distinta de la anterior, integrada por empresas relacionadas con el Consorcio Aristos.
INDHR, Alfa Proveedores y Contratistas, y Asfaltos, Proyectos e Ingeniería de Puebla participaron como supuestas competidoras en ocho procedimientos de contratación de obra pública por un total de mil 413 millones de pesos, adjudicados entre julio de 2023 y abril de 2026.
Aunque en el papel aparecían como compañías independientes, estaban conectadas mediante accionistas, administradores, directivos y apoderados legales. Seis de los ocho contratos fueron entregados mediante invitaciones restringidas. Esto significa que las dependencias seleccionaron a las empresas que presentaron propuestas. Los dos restantes se otorgaron a través de licitaciones públicas.
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Los contratos incluyeron obras relacionadas con la ampliación de la estación Observatorio del Metro; la construcción de un auditorio en la Utopía Ceylán, en Azcapotzalco; trabajos en la Bodega Nacional de Arte, dentro del Campo Militar Número 1, y la remodelación de las estaciones Viaducto, Bellas Artes e Hidalgo.
Este último contrato fue adjudicado en abril de 2026 a INDHR por 113 millones 994 mil pesos. Sin embargo, mediante fotografías, Animal Político documentó que trabajadores encargados de ejecutar las obras utilizaban uniformes de Alfa Proveedores y Contratistas, una de las empresas que aparecía formalmente como su competidora.
El esquema comenzó durante la administración de Martí Batres en la Ciudad de México, continuó en el gobierno de Clara Brugada y alcanzó contratos federales durante la administración de Claudia Sheinbaum.
En total, las dos redes documentadas por la Unidad de Investigación de Animal Político obtuvieron 34 contratos públicos por mil 666 millones de pesos.
Consulta aquí el especial completo Rivales de Papel.