Ana Lilia Ramírez · 8 de septiembre de 2026
Tijuana.- Maximino Montero, de 50 años, había llegado de manera voluntaria al Centro de Rehabilitación Jireh, en Residencial del Bosque, con la intención de dejar atrás el consumo de drogas y buscar una segunda oportunidad, de acuerdo con la versión de Jesús Ignacio Osuna Torres, conocido como “El Chiquilín”. Su ingreso fue mediante una denominada “beca” de rehabilitación, un mecanismo con el que personas que buscan atender sus problemas de adicción de manera gratuita. Tres semanas después murió.
Tras el incidente, Osuna Torres, difundió un video en el que muestra parte de las grabaciones del área de comida y la zona de consulta médica donde ocurre el incidente. Aunque no se ve el momento en el que Maximino se desvanece, se aprecia la actividad de varios hombres al auxiliarlo. Una segunda secuencia muestra cuando lo llevan cargando por un patio del cenro de rehabilitación ligado a la Patrulla Espiritual.
En otra parte del video que subió Osuna Torres a las redes sociales se le ve en una video llamada con una familiar de la víctima.
Nota relacionada: Baja California: revisión estricta a clínicas de la Patrulla Espiritual

El líder de la Patrulla Espiritual rechazó que la muerte de Maximino haya ocurrido como consecuencia de una agresión dentro de las instalaciones.
“El tuvo un trato digno, tuvo techo y sus tres comidillas diarias. Compartió con personas que estamos en el mismo barco buscando sobriedad. Su hermano llegó tocando a la puerta pidiendo la ayuda”, dijo Chiquilin a la mujer con quien se comunicó.
Sobre el incidente, explicó que, después de comer, Maximino sale del comedor y, aparentemente, comenzó a sentirse mal, por lo cual se dirigió al consultorio médico para solicitar atención. En esta parte del video se le ve entrar a una habitación, pero las cámaras no graban el interior del consultorio. El Chiquilín sostuvo que Maximino se desplomó y sufrió un golpe en la cabeza.

“Él se empezó a sentir mal saliendo del comedor, se fue al consultorio médico para pedir algo porque él (Maximino) se sentía mal. En ese momento se desploma, se golpea, los muchachos accionan y se lo llevan al hospital y, pues desgraciadamente perdió la vida”, relató.
De acuerdo con esta versión, los propios internos reaccionaron para auxiliarlo y una persona identificada como “Chava” fue quien lo trasladó al Hospital General de la Zona Este, en donde murió. “Chava” hasta la noche del lunes permanecía bajo custodia de las autoridades ministeriales, mientras se realizan las investigaciones para determinar si existe alguna responsabilidad penal.
Osuna Torres insistió en que el caso debe analizarse tomando en cuenta las circunstancias en las que Maximino ingresó al centro: era una persona que, según su versión, había solicitado ayuda voluntariamente para alejarse de las drogas y había recibido una beca para poder permanecer en rehabilitación.
“Él llegó pidiendo la vida, la ayuda tocando la puerta a la clínica, se le abrió las puertas de la clínica para que tuviera un techo, una casa y tuviera una segunda oportunidad de vida”, expresó.

El dirigente del centro sostuvo que Maximino se encontraba en un proceso de desintoxicación y que los efectos derivados del consumo de sustancias, y del propio proceso de rehabilitación, pueden generar complicaciones físicas, aunque esta circunstancia tampoco ha sido establecida oficialmente como causa de muerte.
Respecto al golpe que presentó en la cabeza, Osuna Torres aseguró que este se produjo cuando Maximino se desplomó.
En cuanto a la causa de muerte, El Chiquilín señaló que, según el documento que dijo haber conocido, se habría establecido un infarto, que relacionó con el estado físico del hombre después del golpe.
Esta información es de interés: Escala conflicto entre Patrulla Espiritual y Tijuana Decide

El caso vuelve a colocar bajo escrutinio a los centros de rehabilitación de Tijuana, particularmente respecto a las condiciones en que reciben a personas con problemas de adicción, los protocolos de atención médica y la supervisión de los internos.
Mientras tanto, la investigación continúa para esclarecer si Maximino murió a consecuencia de un padecimiento médico, de las circunstancias relacionadas con su proceso de desintoxicación o del golpe que sufrió al caer.
La autoridad ministerial será la encargada de determinar la causa oficial de muerte y, en su caso, establecer responsabilidades.