"Hay que estar en las buenas y en las malas": Reforma se despide del sueño y la fiesta mundialista

Dalila Sarabia · 6 de julio de 2026

"Hay que estar en las buenas y en las malas": Reforma se despide del sueño y la fiesta mundialista

Envuelto en un jorongo rojo y su sombrero de charro, José Acuña, oriundo de Nogales Sonora, comía un pan y un atole. Está sentado en el camellón de Paseo de la Reforma, justo enfrente del Ángel de la Independencia, entre autos que iban y venían. 

“Si me la amanecí cuando ganaron, ¿por qué no me voy a amanecer cuando pierden?, responde al preguntarle por qué siguió la fiesta en esta emblemática avenida de la Ciudad de México. 

“Hay que estar en la buenas y en las malas”, dijo, después de informar que era la tercera vez que amanecía festejando en este sitio. 

Solo él y un grupo de jóvenes permanecían en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, pues este domingo, tras el silbatazo final, los asistentes partieron para retomar sus actividades cotidianas. Había que dejar atrás el sueño mundialista que este año, más que otras veces, se veía posible. 

En el corredor quedaron las pantallas que las autoridades instalaron a fin de que la población disfrutara del partido entre la Selección Mexicana contra Inglaterra. 

“Hay que estar en las buenas y en las malas”; Paseo de la Reforma se despide del sueño y la fiesta mundialista
Hacia las 07:00 horas, a Paseo de la Reforma comenzaron a llegar decenas de cuadrillas de limpieza. (Foto: Dalila Sarabia).

También los baños portátiles, de los que salía un penetrante olor a orina, así como decenas de botes de basura colocados a lo largo de la avenida. 

En comparación a la mañana del miércoles pasado, cuando los festejos tras el triunfo del tricolor sobre Ecuador se extendieron hasta pasadas las 10:00 horas, este lunes la estampa fue otra. 

No había basura, no hubo negocios vandalizamos ni mobiliario urbano dañado. Solo calles llenas de lodo y un grupo de trabajadores de limpia reposando en las inmediaciones de la Bolsa de Valores, pues durante la noche se ocuparon de retirar todos los desechos y depositarlos en los camiones que llegaron al lugar. 

Las carpas de atención médica que el Gobierno capitalino instaló a lo largo de la avenida -luego de que la semana pasada cuatro asistentes a la fiesta mundialista perdieran la vida- también amanecieron en el mismo punto. No hubo prisa por retirarlas. 

“Toca volver a la realidad”, dijo brevemente Isaías, un trabajador de la zona quien antes de llegar a su empleo hizo una fugaz parada en un carrito para comprarse un café y un pan dulce. 

“Estábamos ilusionados…, pero qué hacemos”, agregó antes de continuar su camino al trabajo.

Hacia las 07:00 horas, a Paseo de la Reforma comenzaron a llegar decenas de cuadrillas de limpieza quienes con pequeñas pipas de agua procedieron a lavar banquetas y vialidades. 

En Rio Tiber -a un costado del Ángel de la Independencia- trabajadores de servicios urbanos de la Alcaldía Tlalpan fregaron el pavimento y levantaron los desperdicios que aún quedaban en las orillas de las banquetas.  

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“Hay que estar en las buenas y en las malas”; Paseo de la Reforma se despide del sueño y la fiesta mundialista
La principal avenida de la capital no lució llena de basura como en otros festejos durante el Mundial. (Foto: Dalila Sarabia).

La limpieza comenzó antes de que acabara el partido 

Antes de que sonara el silbatazo que daba por terminado el sueño mundialista de México, las labores de limpieza en Paseo de la Reforma estaban en marcha. 

Entre asistentes que vibraron hasta el último segundo esperando reescribir la historia del Tricolor, decenas de trabajadores de limpia se abrieron paso levantando los desechos que, de acuerdo con cifras del Gobierno capitalino, dejaron a su paso los 1.3 millones de personas que asistieron a ver el partido de la Selección Nacional contra Inglaterra.  

Con botes y bolsas plásticas, así como sus escobas de palma, hombres y mujeres levantaron principalmente botes vacíos de espuma y latas de cerveza que inundaron la emblemática avenida a pesar de la Ley Seca impuesta por el Gobierno capitalino. 

A su lado, otro tanto de particulares libraba patadas y pisotones de aficionados, para levantar las latas que más tarde venderían para obtener algo de dinero. 

“Pues varía, pero unos 20 pesos por kilo sí sacamos (…) la otra vez (en el partido pasado) nos juntamos 18 kilos”, explicó Inés.

“Hay que estar en las buenas y en las malas”; Paseo de la Reforma se despide del sueño y la fiesta mundialista
Esta vez, tras la muerte de cuatro aficionados en el partido pasado, hubo saldo blanco. (Foto: Dalila Sarabia).

Y es que aunque este domingo, y tras la muerte de cuatro personas durante la transmisión del partido entre la Selección Nacional contra Ecuador, las autoridades capitalinas reforzaron la seguridad en la zona, la Ley Seca no se aplicó y durante toda la jornada la venta de cervezas fue una constante a la vista de las autoridades. 

Algunos vendedores intentaban disimular ofreciendo las latas (dos por 100 pesos) escondidas en mochilas que cargaban en su pecho, pero otros lo hacían sin pudor mostrando las latas, algunas con chamoy y ajonjolí- en sus manos. 

Durante un recorrido hecho por Animal Político, también se observó que con respecto al juego disputado contra Ecuador la semana pasada, en esta ocasión la afición no dejó a su paso decenas de impermeables abandonados a media avenida o en las jardineras. Esto, a pesar de que previo al arranque del encuentro en la zona de Paseo de la Reforma cayó una importante lluvia. 

Y aunque esta mañana en zonas particulares es posible oler a orines, no se compara a la mañana del miércoles pasado cuando jardineras, puestos metálicos, árboles e incluso la Glorieta del Ahuehuete no fueron utilizados como baño público.