“Saldo blanco”: CDMX reforzó las medidas ante eventuales festejos masivos que no llegaron

Eréndira Aquino · 6 de julio de 2026

“Saldo blanco”: CDMX reforzó las medidas ante eventuales festejos masivos que no llegaron

La Ciudad de México se blindó. Con la memoria aún fresca de las estampidas que empañaron los festejos tras la victoria contra Ecuador, el gobierno capitalino desplegó un operativo sin precedentes: pantallas gigantes que se multiplicaron en las alcaldías y la  extensión de los nodos de convivencia a lo largo de Reforma y Avenida Juárez para desahogar la presión del Zócalo y el Ángel de la Independencia; puntos que en  los encuentros previos de la selección nacional, no lograron contener a una afición que se contabilizó en decenas de miles y más de un millón.

La expectativa era clara: este domingo la asistencia masiva superaría cualquier cifra registrada en los partidos anteriores. Y así fue. Antes de que el árbitro marcara el inicio del partido contra Inglaterra, la afluencia en las zonas designadas ya había rebasado las previsiones, convirtiendo a la capital en un hormiguero de banderas verde, blanco y rojo.

Blindaje ante la euforia: la CDMX se preparó para el festejo y terminó en el silencio de la derrota
Se reforzó la seguridad para el partido México-Inglaterra. Foto: SSC CDMX

Sin embargo, la derrota de México dio un giro dramático al desenlace esperado; en vez de celebración desbordada, la energía de las calles fue frenando minuto a minuto.

Entre la euforia y la cautela, aficionados inundaron el corazón de la CDMX

A pesar de la lluvia y el impacto que causó el fallecimiento de cuatro personas durante los festejos del partido contra Ecuador en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, un millón 350 mil personas disfrutaron del encuentro contra Inglaterra en alguno de los festivales futboleros.

Alejandro, de 52 años,  llegó desde Iztapalapa hasta El Caballito y Bucareli. El México-Inglaterra era  el cuarto partido que veía  desde una de las pantallas instaladas en la zona como parte del Mundial 2026.

Lee: “Nos sentimos seguros”, dicen aficionados de Inglaterra en el marco del encuentro contra México en el Mundial

Íbamos a Garibaldi pero cuando quitaron la pantalla nos trasladamos para acá“, contó. De cualquier modo, ha evitado la zona del Ángel, puesprefiere disfrutar del ambiente futbolero “desde esta área, que para nosotros ha sido segura”.

Este domingo, a pesar de que la euforia de la afición mexicana se encontraba al máximo después de cuatro partidos invictos, Alejandro notó un ambiente “más tranquilo pues los días anteriores estuvo más difícil movernos”. También observó una mayor cantidad de policías y personal de gobierno. Otros, como Fernando, acudieron por primera vez a ver un partido en las pantallas instaladas. Aunque reconoce el riesgo de las concentraciones de personas, decidió llegar al centro de la ciudad con su mejor amigo porque “México anda dándolo todo”. Su plan era llegar hasta el Zócalo, pero debido a que se llenó desde temprano buscaron otro lugar. Al final se quedaron frente a Bellas Artes.

Autoridades capitalinas tomaron medidas para evitar que se superara la capacidad de las zonas de mayor afluencia
Autoridades capitalinas tomaron medidas para evitar que se superara la capacidad de las zonas de mayor afluencia. Foto: SSC CDMX

Luego de la muerte de cuatro personas por  los festejos del pasado 30 de junio —tres por asfixia y una más por una crisis convulsiva—, esta vez las autoridades capitalinas tomaron medidas para evitar que se superara la capacidad de las principales zonas de afluencia de los aficionados: se instalaron 56 pantallas en distintas alcaldías, hubo 40 mil funcionarios públicos desplegados para la atención ciudadana, entre ellos 17 mil elementos de seguridad pertenecientes a varias corporaciones, y se habilitaron módulos de atención prehospitalaria en Reforma e Insurgentes, La Diana, el Ángel de la Independencia y la Glorieta de los Desaparecidos.

En el corredor de Paseo de la Reforma, paramédicos del ERUM brindaron atención médica por padecimientos menores a 17 personas: tres requirieron traslado hospitalario debido a intoxicación etílica; auxiliaron a siete personas más en el Zócalo, y a cinco en el Estadio Ciudad de México. En el resto de los puntos habilitados para el disfrute del partido seis uniformados recibieron atención sin requerir traslado hospitalario.

Entre lágrimas, la ciudad regresó a la calma

A diferencia de los encuentros anteriores, donde la euforia desmedida desafiaba los límites del espacio público, el post-partido de este domingo fue una lección de sobriedad forzada por el marcador. La policía capitalina, que se mantenía en alerta máxima ante cualquier indicio de concentración masiva, terminó observando un fenómeno inusual: una avenida Reforma que se vaciaba rápidamente.

No hubo festejos, no hubo descontrol, ni tampoco hubo que lamentar incidentes. La Ciudad de México se retiró a sus casas bajo un cielo gris, dejando atrás las pantallas gigantes, las carpas de atención y la romería que se encargó de llenar el ambiente de banderas tricolor, cornetas y las bebidas alcohólicas que una vez más desafiaron la ley seca.

También lee: “A veces se gana y a veces se aprende”: Sheinbaum reconoce esfuerzo de México tras derrota ante Inglaterra

A pesar de la tristeza que inundó las plazas, la afición mexicana mostró una madurez inusual: entre los asistentes se escuchaba el reconocimiento unánime de que el equipo nacional jugó bien y dejó todo en el campo, una derrota que se aceptó con dolor pero con gallardía.

Ante el saldo blanco tras el silbatazo final, la presidenta Claudia Sheinbaum y la jefa de Gobierno, Clara Brugada, emitieron comunicados en los que elogiaron la responsabilidad de los ciudadanos. Ambas mandatarias destacaron que, a pesar de la alta afluencia que superó las expectativas, el comportamiento fue ejemplar, prevaleciendo la integridad física y el orden público por encima del resultado deportivo.