Redacción Animal Político · 10 de mayo de 2026
Este 10 de mayo, Día de las Madres, buscadoras realizaron la XIV Marcha de la Dignidad Nacional: madres buscando a sus hijos e hijas, verdad y justicia, en exigencia de acciones contundentes por parte del gobierno para localizar a sus seres queridos.
Al grito de consignas como “¡Vivos los llevaron, vivos los queremos!” y “¡¿Dónde están, nuestros hijos dónde están?!”, la movilización partió del Monumento a la Madre hacia el Ángel de la Independencia, en la Ciudad de México (CDMX).
“En esta justa mundial deportiva nosotros seguimos preguntando: ¿dónde están?”, decía una manta que llevaban madres que iban a la vanguardia de la marcha, algunas con camisetas de la Selección Mexicana ante la proximidad del Mundial 2026, durante el que se prevén diversas protestas.
Este sábado 9 de mayo, familiares de personas desaparecidas acudieron al Estadio Banorte (antes Estadio Azteca) para colocar fichas de búsqueda y fotografías de personas no localizadas, así como para tapizar muros e imágenes alusivas al Mundial 2026; sin embargo, horas después denunciaron que fueron cubiertas con lonas.
“¿Por qué los buscamos? Porque los amamos” y “Las madres no se rinden, las madres no se van; les hace falta un hijo y lo salen a buscar”, reclamaron las madres buscadoras durante su recorrido por Paseo de la Reforma.
Otras de las consignas que se escucharon entre pancartas, lonas y carteles con fotografías y fichas de búsqueda fueron: “¡10 de mayo no es de fiesta, es de lucha y de protesta!” y “¡México campeón en desaparición!”.

Alrededor de las 10:40 horas, familias y colectivos de búsqueda de personas desaparecidas comenzaron a llenar las escalinatas del Ángel de la Independencia al grito de “¡Ahora, ahora, se hace indispensable, presentación con vida y castigo a los culpables”.
En su pronunciamiento, las madres de personas desaparecidas denunciaron que la impunidad sigue siendo la regla y que hoy que México está en la mirada del mundo por la próxima copa del mundo, así como por la violencia. Denunciaron que más de 40 personas han fallecido en la búsqueda, sin haber conocido el paradero de sus seres queridos.
Le demandaron a la presidenta Claudia Sheinbaum que así como pidió que se le nombrara a ella, porque “lo que no se nombra no existe”, no se logra nada ignorando y dejando de nombrar la crisis de desaparecidos en México.
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En marzo, autoridades federales informaron que en México se acumulan más de 132 mil registros de personas desaparecidas y no localizadas; sin embargo, señalaron que, tras un proceso de depuración del registro nacional, solo 43 mil 128 casos corresponden a desapariciones “vigentes”, es decir, personas de las que no se tiene rastro.
Además, reportaron la existencia de 3 mil 869 carpetas de investigación abiertas y sostuvieron que más del 90 % de los registros han sido aclarados o clasificados en otras categorías.
Ante esta situación, organizaciones civiles como Fundar advierten que esta reclasificación puede distorsionar la dimensión real de la crisis, ya que una desaparición no deja de serlo por criterios administrativos o por la ausencia de una carpeta de investigación.

A estas críticas se sumó el Centro Prodh, que cuestionó la narrativa de “ausencias voluntarias” y recordó que organismos internacionales han señalado que las desapariciones en México ocurren de manera generalizada, en un contexto de impunidad superior al 99 %.
En este contexto, y en una decisión sin precedentes, el Comité de Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada (CED) decidió solicitar a la Asamblea General de la ONU que examine la situación en el país, al concluir que —por la información que ha recibido— tiene “indicios fundados de que en México se han cometido y se siguen cometiendo desapariciones forzadas como crímenes de lesa humanidad”, lo cual fue rechazado por el gobierno federal.
Con información de Marcela Nochebuena.