Marcela Nochebuena · 22 de abril de 2026
Tras una última jornada marcada por reuniones con familiares y colectivos en busca de personas desaparecidas, organizaciones de la sociedad civil y legisladores, el alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, finalizará su visita a México con la reunión que sostendrá este miércoles con Claudia Sheinbaum, presidenta de México.
Esto ocurre sólo unas semanas después del rechazo del Estado mexicano al informe del Comité contra las Desapariciones Forzadas (CED) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que sostiene que en México las desapariciones forzadas son una práctica generalizada y sistemática, debido a que el Estado tiene responsabilidades, por colusión u omisión, en este fenómeno.

Ante ello, tanto organizaciones como familias esperan un pronunciamiento contundente y público de respaldo de Türk al informe de la CED, así como que el gobierno mexicano acepte la ayuda del órgano internacional en términos de asesoría y experiencia técnica. Y así se lo expresaron por diversas vías.
Apenas el domingo pasado, 104 colectivos de México y Centroamérica, 315 familias de personas desaparecidas, 78 organizaciones y 149 personas solidarias le hicieron llegar una carta al Alto Comisionado pidiéndole una postura firme. En ella también expresaron que el informe del CED representa una oportunidad para tener un diagnóstico compartido, asistencia técnica y justicia para investigar y sancionar a los responsables.
“Este importante paso dado por el Comité representa una esperanza y una oportunidad para las familias de las más de 132 mil personas desaparecidas en México para localizar a sus seres queridos, para identificar más de 70 mil restos de personas fallecidas, llevar a las personas responsables ante la justicia, y contribuir a poner fin a la crisis de desapariciones”, señalaron.
En la misiva le solicitan formalmente que, en el marco de su visita a México, respalde, explícitamente y de forma pública, la decisión del Comité como un aporte para el proceso en México y una oportunidad para las víctimas, sus familias, el gobierno mexicano y la sociedad en su conjunto.
Por otro lado, Edith Olivares, directora ejecutiva de Amnistía Internacional, detalló que en la reunión de organizaciones con el Alto Comisionado, le expresaron diversas preocupaciones, entre ellas las relativas al fenómeno de la desaparición. Le pidieron que le haga saber a la presidenta la importancia de la cooperación técnica, como una oportunidad histórica para el Estado mexicano.
“Esperamos que el Estado mexicano acepte la asistencia y cooperación técnica para que las familias puedan tener acceso a la verdad, justicia y reparación… El Alto Comisionado escuchó a las organizaciones, también nos hizo algunas preguntas, una justamente es si nosotras teníamos diálogo con la autoridad. Desafortunadamente tuvimos que decirle que no hemos logrado tener diálogo con autoridades de alto nivel, como la Presidencia de la República o secretarías de Estado, aunque sí con autoridades de carácter operativo con las cuales hemos venido trabajando”, apuntó.

A lo anterior se sumó la reunión que Türk tuvo la mañana del martes con familiares y colectivos en el Centro Cultural España, ante la cual familias independientes se manifestaron afuera por no haber sido convocadas. En tanto, quienes sí entraron expresaron a la salida que fue una reunión breve y de escucha, sin acuerdos hasta que el representante internacional concluya su visita.
Mientras el encuentro se llevaba a cabo a puerta cerrada, con 12 plataformas y asistencia de personas de 16 entidades de la República que representaban a cerca de 500 colectivos, quienes esperaban afuera aprovecharon para escribir en una cartulina “Alto Comisionado: Son más de 134,000 nuestros amados desaparecidos”. Al salir, la mostraron a Türk y expresaron su reclamo por no haber podido ingresar al recinto sin cita.
Entre quienes esperaban afuera estaban María del Carmen Volante, mamá de Pamela Gallardo, y Vanessa Gámez, mamá de Ana Ameli García, jóvenes desaparecidas en el Ajusco, a los 23 y 19 años de edad, respectivamente. Ambas destacaron, por separado, que el apoyo internacional sí se requiere ante la falta de respuesta de las autoridades mexicanas.
“Somos todas. No necesitamos ser parte de colectivos, somos madres rotas de la Ciudad de México, como de todo el país, que seguimos exigiendo verdad, justicia y memoria, pero más que todo, encontrarlos”, dijo Volante. Como ejemplo, refirió lo ocurrido con Edith Guadalupe apenas hace unos días, joven desaparecida y después hallada sin vida, a quien la fiscalía capitalina omitió buscar inmediatamente pese a contar con la dirección exacta de su paradero.
“Todos los casos de desaparición tienen omisiones iniciales, desde pérdidas de información, de pruebas, no hacen las geolocalizaciones y georreferencias telefónicas de inmediato, y aunque las tengan, aunque las familias presenten la información, no la siguen. ¿Qué es lo que sucede? Que los MP están rebasados, no tenemos suficiente personal, ni siquiera preparado, para generar diligencias de investigación, y hay una crisis estructural”, reclamó Gámez.
Al salir de la reunión, Türk vio los mensajes y escuchó brevemente los reclamos, pero no se detuvo por mucho tiempo, pues otra reunión lo esperaba en el Senado. “Es difícil encontrar las palabras para describir los intercambios que tuve hoy en México con las familias de personas desaparecidas. Es aún más difícil comprender la profundidad de su dolor y sufrimiento. Su valentía, fortaleza y resiliencia inquebrantables me inspiran profundamente; su búsqueda de verdad y justicia debe ser atendida”, escribió unos minutos después en su cuenta de X.
En tanto otras redes de familias buscadoras, como las que se concentran en torno a la Glorieta de las y los desaparecidos, han mantenido una postura crítica tanto hacia la visita de Türk como a la injerencia de organizaciones de la sociedad civil. El 16 de abril también le dirigieron una carta al Alto Comisionado para exponer que la justicia internacional llega tarde, pero estimaron fundamental que él exprese de manera clara y pública su respaldo a la determinación del CED como una herramienta que puede contribuir a encauzar soluciones frente a la crisis y no como un elemento de confrontación.
“De igual manera, nos preocupa el papel que ha jugado en el último año la Oficina de representación en México, la cual no ha asumido un papel más activo y visible en el espacio público, como lo hacía antes. Sería congruente con su misión que expresen de manera clara, oportuna e inequívoca su respaldo a las víctimas en momentos clave del debate nacional”, añadieron.

En la víspera de la reunión entre Türk y Sheinbaum, organizaciones y colectivos también hicieron énfasis en la necesidad de que se entiendan los fines de la cooperación internacional, para que el Estado mexicano acepte el apoyo y se aleje del rechazo tajante que ha mostrado a las determinaciones del CED.
En la carta entregada el fin de semana, por ejemplo, los firmantes le piden a Türk que en su diálogo con la presidenta le haga ver que, más allá de su desacuerdo en la caracterización de la desaparición, hay puntos de convergencia para llegar a acuerdos ante la Asamblea General, siguiendo las consideraciones del Comité para aplicar el artículo 34 de la Convención, lo que resultaría en cooperación técnica, apoyo financiero y asistencia especializada.
Marisol Méndez, de la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (FJEDD), una de las firmantes de la carta, precisó que el mensaje siempre ha sido de colaboración con las autoridades, para que puedan contar con la sociedad civil en la construcción y diseño de las políticas públicas.
“Hemos mencionado en varias ocasiones que no es un ataque de Naciones Unidas, no es una intervención, sino más bien es aceptar el apoyo que nos ofrecen, que el propio Estado mexicano ha aceptado que colaboren con México. Esperamos que esta postura del Estado pueda flexibilizarse y se abra, porque en realidad no se trata de atacar al gobierno, sino de poder colaborar conjuntamente, y tenemos esperanza de que la respuesta de la presidenta vaya en ese sentido”, señaló.
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Méndez espera que en la reunión de hoy con Sheinbaum puedan acordarse uno o varios mecanismos independientes de colaboración entre Naciones Unidas y el gobierno mexicano para el apoyo técnico y especializado, así como para llegar a la verdad. Además, es importante impulsar las investigaciones a perpetradores, pero también a autoridades de cualquier nivel que podrían estar coludidas.
A la salida de la reunión de colectivos y familias con Türk, Grace Fernández, del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México, explicó una vez más en qué consiste la implicación o responsabilidad del Estado en la crisis, después de recordar que el problema es tan grande que no se puede ocultar, con un promedio de 40 personas desaparecidas al día.
“Si no haces lo que te toca, si no das recursos humanos, tecnológicos, financieros, estás siendo parte del problema, y eso se llama aquiescencia. Eso es parte de lo que se le dijo al Alto Comisionado: las desapariciones, todas, en México, son forzadas, porque si no hay un plan nacional de búsqueda, un plan nacional de exhumaciones, un fortalecimiento de la fiscalía general, de las fiscalías estatales, coordinación entre esas instituciones, no puedes decir que estás combatiendo las desapariciones o impartiendo justicia en la búsqueda o identificación. Eso, aquí y en China, es aquiescencia”, remarcó.

Tras su encuentro con familiares de víctimas, Türk se dirigió al Senado para reunirse de forma privada con los integrantes de la Junta de Coordinación Política. La oposición respaldó el reciente informe del Comité contra la Desaparición Forzada, mientras que integrantes del oficialismo insistieron en rechazarlo.
“Nosotros pusimos énfasis por parte de la mayoría en la Cámara de Senadores en la interpretación puntual y en la traducción del término de aquiescencia. La aquiescencia es la posibilidad de que alguien facilite las cosas y eso no está sucediendo en México. Esa es la primera. Y, segundo, que no es una actitud sistemática y generalizada donde participe el Estado mexicano, eso creo que quedó claro y él fue receptivo”, relató Ignacio Mier, presidente de la Jucopo.
El morenista destacó que el alto comisionado recibió la información y le corresponderá realizar su propia evaluación. En tanto, el panista Ricardo Anaya enfatizó que el Alto Comisionado respaldó el reciente informe del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada.
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“Él no reculó un milímetro respecto del informe. Lo que él dijo con claridad fue: ese informe fue elaborado por un grupo de expertos —y lo subrayó— independientes y bajo ninguna circunstancia aceptó que hubiera errores en el informe”, sostuvo.
Al final del encuentro, el priista Pablo Angulo le entregó una carta que, dijo, describe la actual crisis de desaparecidos y acusó que el gobierno federal “no actúa como debería”: “hay más desaparecidos que incluso muertos en guerras recientes en el país”, le dijo el priista, y argumentó que la intervención de la ONU es fundamental.
Otro que se acercó a Türk fue el panista Marko Cortés, quien también le dio un documento en el que, según dijo, le propuso fortalecer el seguimiento de la ONUDH, impulsar la cooperación internacional forense para agilizar identificaciones y realizar evaluaciones periódicas sobre los avances.
Familiares, colectivos, organizaciones y legisladores quedaron a la expectativa de que Türk lleve este miércoles la suma de sus peticiones ante Sheinbaum.
Con información de Andro Aguilar
