Animal Político · 20 de agosto de 2026
Durante la sesión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN, de este 18 de agosto en la que se discutía una ley para personas con discapacidad en Tamaulipas, la ministra Loretta Ortiz Ahlf protagonizó un momento simbólico: se retiró su prótesis auditiva para visibilizar la falta de consulta a este sector de la sociedad en temas legislativos.
Legisladores locales en Tamaulipas aprobaron reservar al menos el 3 % de las plazas del sector público para personas con discapacidad, pero condicionaron ese acceso a una certificación de competencias; esta norma fue redactada sin realizar una consulta previa a este sector poblacional, violando sus derechos fundamentales.
Ante esta omisión de una consulta a esta población, la ministra tomó la palabra para defender la inclusión y reiteró que las personas con discapacidad deben ser consultadas sobre sus derechos. Ortiz Ahlf detalló que padece de sordera en el oído izquierdo desde su nacimiento; por ello, aseguró que otros sectores de la sociedad “no se pueden poner en nuestros zapatos”.

“Una disculpa, yo uso un implante coclear. Este es el aparatito; soy sorda de nacimiento del oído izquierdo. Las personas que escuchan con los dos oídos no saben lo que significa no escuchar de un oído, no se pueden poner en nuestros zapatos, no saben lo que nos beneficia o no nos beneficia. Por eso nos deben preguntar”, dijo durante la sesión del pleno.
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Con este gesto simbólico, mostró las dificultades a las que se enfrentan diariamente millones de mexicanos con discapacidad, y argumentó que solo quienes viven esa realidad pueden dimensionar sus necesidades.
Un implante coclear es un dispositivo médico electrónico diseñado para restaurar la audición en personas con sordera severa o profunda, después de no obtener beneficio con dispositivos convencionales.
A diferencia de un audífono tradicional (que solo amplifica el volumen del sonido), el implante coclear sustituye la función del oído interno dañado, convirtiendo el sonido en señales eléctricas y enviándolas directamente al nervio auditivo.
La parte interna del dispositivo se coloca mediante una cirugía bajo la piel, cerca del oído. Incluye un receptor que transforma las señales en impulsos eléctricos y un conjunto de electrodos que se introducen dentro de la cóclea para estimular directamente el nervio auditivo.
Al mismo tiempo, la parte externa se coloca detrás de la oreja. Captura los sonidos del entorno mediante un micrófono, los procesa digitalmente y transmite las señales a través de una antena magnética pegada al cuero cabelludo.

Los bebés que nacen con sordera profunda (hipoacusia congénita) pueden recibir un implante coclear en sus primeros meses de vida, una vez que se confirma el diagnóstico y la estructura de su oído interno permite la cirugía.
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Tras escuchar los argumentos y respaldar la postura de la ministra, el pleno de la SCJN decidió invalidar los artículos correspondientes de la ley de Tamaulipas. El máximo tribunal dejó en claro que no se pueden aprobar normativas sobre inclusión sin involucrar directamente a la comunidad afectada asegurando que la consulta previa no es un trámite opcional, sino una obligación constitucional.
Como resultado del fallo de la Suprema Corte, el Congreso de Tamaulipas tendrá un plazo de 12 meses para cambiar la legislación. Durante este tiempo, las autoridades deberán organizar una consulta previa y accesible para que las personas con capacidades diferentes participen en el diseño de las políticas públicas que impactan su vida laboral.