Andro Aguilar y Edgar Ledesma · 6 de septiembre de 2026
La Cámara de Diputados comenzó su tercer y último año con una nueva conducción, la reforma constitucional contra la doble nacionalidad en puerta y 304 dictámenes que se acumularon sin llegar al pleno.
A ello se sumará la discusión del Paquete Económico de 2027 a unos días del inicio del proceso electoral que ya altera la vida interna de las bancadas y la zozobra por la reciente muerte violenta del legislador morenista Zenyazen Escobar,
Raúl Bolaños Cacho Cué, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), sustituyó a Kenia López Rabadán, del Partido Acción Nacional (PAN), al frente de la Mesa Directiva, luego de ser electo con 432 votos.
Lee: Sheinbaum propone prohibir que personas con doble nacionalidad gobiernen
La conducción de San Lázaro pasó así de un partido opositor a uno de los principales aliados de Morena. Bolaños prometió actuar con neutralidad, mantener el diálogo entre las bancadas y acelerar la discusión de los asuntos pendientes.

El diputado Ricardo Monreal permanecerá al frente de la Junta de Coordinación Política y como coordinador de Morena, desde donde seguirá trazando la ruta de la mayoría. El legislador anticipó que el último año tendrá una intensa actividad: “Tenemos una agenda muy pesada”.
Morena también tomó el control de la Sección Instructora con la designación de Eduardo Castillo como presidente, en sustitución de Hugo Eric Flores. El órgano tendrá entre sus asuntos pendientes la solicitud de desafuero contra el senador y dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, presentada por la Fiscalía de Campeche. Castillo adelantó que primero revisará el expediente y recibirá formalmente los trabajos de su antecesor antes de definir los pasos siguientes.
Uno de los primeros asuntos de fondo será la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum para modificar los requisitos de nacionalidad de quienes aspiren a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La propuesta establece que quienes tengan otra nacionalidad deberán renunciar formalmente a ella antes de solicitar su registro como candidatos. Durante el ejercicio del cargo tampoco podrían adquirir otra, utilizar pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos ante otro Estado o solicitar su protección diplomática.
Actualmente, el artículo 82 constitucional exige que el presidente sea mexicano por nacimiento, hijo de padre o madre mexicanos y haya residido en el país durante al menos 20 años. Aunque el artículo 32 ya reserva determinados cargos a mexicanos por nacimiento que no adquieran otra nacionalidad, la iniciativa busca aclarar la situación de quienes ya poseen una segunda nacionalidad y obligarlos a renunciar a ella antes de registrarse.

Monreal adelantó que la Comisión de Puntos Constitucionales podría revisar el dictamen el 9 de septiembre, con la intención de llevarlo al pleno durante la primera quincena del mes.
“Estoy de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum. Apoyo y respaldo su iniciativa de doble nacionalidad”, afirmó.
Por su parte, Bolaños también se pronunció a favor. “Quien aspira a ser presidente de la República tiene que tener un compromiso al 100 por ciento con nuestro país”, sostuvo.
La Cámara recibirá el Paquete Económico de 2027 el 8 de septiembre. Su discusión definirá los recursos para programas sociales, seguridad, salud, infraestructura y la organización de las elecciones del próximo año.
La agenda presidencial incluye además reformas en materia de corrupción, feminicidio, justicia penal, medio ambiente, inteligencia artificial, extorsión, reclutamiento forzado y seguros de gastos médicos.
Todo esto ocurrirá mientras las bancadas comienzan a disputar candidaturas y alianzas para 2027. La mayoría conserva los votos para sacar adelante su agenda, pero deberá evitar que la elección vacíe el pleno o convierta cada discusión en un adelanto de campaña.
La crisis en Sinaloa por las acusaciones contra integrantes del partido Morena y el ambiente agitado previo al año electoral marcaron el inicio del periodo ordinario de sesiones en el Senado. El regreso del sinaloense Enrique Inzunza agitó esa Cámara desde el día de la instalación de los nuevos integrantes de la Mesa Directiva, luego de casi cuatro meses de permanecer alejado de sus actividades legislativas.
Te podría interesar: México estrena ley ambiental; la vieja realidad sigue ahí
Inzunza Cázares se incorporó a la Cámara luego de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos lo señaló de tener presuntos vínculos criminales. El legislador renunció a la bancada de Morena y como senador sin partido conservó su fuero constitucional con el argumento de que es un asunto político y no jurídico. Defendió de manera insistente inocencia.

Su voto a favor del oficialismo, sin embargo, cobra relevancia en este periodo que inicia. La capacidad para modificar la Constitución requiere 86 de los 128 votos en el Senado. La alianza de Morena con el Partido Verde y el Partido del Trabajo cuenta con 86 legisladores, pero se prevé que la expriista Cynthia López Castro —ahora en Morena— solicite licencia para buscar la candidatura por la alcaldía Cuauhtémoc y su escaño sea ocupado por su suplente Alicia Virginia Téllez Sánchez, del PRI.
En ese escenario el voto de Inzunza junto a la coalición encabezada de Morena completaría la mayoría calificada requerida.
Esa coalición tendrá su primera prueba en próximas semanas: la aprobación de la reforma constitucional de doble nacionalidad que ya se encuentra en la Cámara de Diputados.
La Mesa Directiva, encargada entre otras actividades de conducir las sesiones, tuvo su primera semana con el mexiquense Higinio Martínez Miranda como nuevo presidente del Senado, en lo que él calificó como la conquista de un maratón de “50 años”.
Martínez Miranda, fundador del Grupo Texcoco que domina el Estado de México e impulsor en un inicio de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez desde su presidencia municipal en el municipio con ese nombre, llegó tras la votación a mano alzada de los integrantes de Morena, la bancada que por el porcentaje de legisladores decide quién preside la Mesa.
El morenista que se opuso al nombramiento de Higinio Martínez fue Gerardo Fernández Noroña, quien acusó connivencia de Morena en ese nombramiento y advirtió que si bien mantiene su respaldo a Morena y las propuestas presidenciales, marcará una distancia con su compañero y nuevo presidente del Senado.