Abigail Camarillo · 18 de octubre de 2026
Pasados los 40 años, muchas mujeres comienzan a experimentar cambios físicos notorios, como cansancio persistente, modificaciones en el peso, o alteraciones en el peso. Y muchas los normalizan pensando que son los “achaques” que llegan con la edad y de la mano de la menopausia.
Sin embargo, es importante no dejarlo pasar pensando que “a todas les pasa” y es mejor hacerse estudios, pues podría no tratarse de la menopausia y en su lugar ser hipotiroidismo. Al compartir múltiples manifestaciones, ambas condiciones se confunden fácilmente, lo que retrasa un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.
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Es por ello que este 18 de octubre, Día Nacional de la Menopausia, en Animal MX platicamos con la Dra. Lourdes Basurto, endocrinóloga, sobre la importancia de diferenciar estas dos condiciones y tener un diagnóstico certero a tiempo.
Primero que nada, la especialista reconoce que la importancia de este día es que es un pequeño paso para “hacer conciencia y visibilizar más allá de los médicos, que existe una etapa en la vida de la mujer para diagnosticar tempranamente situaciones que podrían llevar a enfermedades y a una alta mortalidad, pues actualmente la enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad en la mujer en México y en muchas partes del mundo”.
Así que para entender más de estas dos condiciones, por qué es importante diagnosticarlas y diferenciarlas, te contamos más de lo que nos explicó la especialista.
Desde el punto de vista biológico, la menopausia ocurre cuando el ovario deja de producir estrógeno, hormona fundamental para mantener diversas funciones y condiciones de salud en la mujer.
“En México, la edad promedio en la que se presenta es a los 50 años, pero muchas veces se adelanta a los 45 y hay condiciones que llevan a una menopausia precoz”, explica Lourdes Basurto.
Por su parte, el hipotiroidismo es una afección provocada por la deficiencia en la producción de hormonas tiroideas. Cuando la mujer llega a la etapa de la transición menopáusica, ambas condiciones suelen cruzarse con regularidad.
La especialista comparte que en México, se calcula que entre el 14% y el 22% de las mujeres en etapa menopáusica presentan ambas afecciones de manera simultánea.
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Aunque hay síntomas que son específicos para cada condición, también hay algunos que comparten, como son la fatiga, las modificaciones en el peso corporal, alteraciones en el sueño, entre otras cosas.
“Un síntoma específico de la menopausia pues son los característicos bochornos; y un síntoma muy específico de el hipotiroidismo es la constipación o estreñimiento, por ejemplo”, menciona la endocrinóloga.
Aunque eso sí, también menciona que “no todas las enfermedades dan los mismos síntomas a todas las personas”, y por eso es más difícil que una persona por sí sola sepa qué padecimiento es el que tiene. Ahí es donde invita a las mujeres a no normalizar nada y consultar con especialistas.
El diagnóstico oportuno de la menopausia y el hipotiroidismo va mucho más allá del alivio de malestares cotidianos (como bochornos, fatiga o cambios de humor). La enfermedad cardiovascular representa actualmente la primera causa de mortalidad en la mujer en México y en el mundo, y su riesgo aumenta significativamente durante esta etapa.
Un hipotiroidismo no detectado o completo tiende a ser progresivo con el tiempo. Esta deficiencia puede disminuir la frecuencia cardíaca de forma importante y favorecer la acumulación de colesterol malo en las arterias coronarias, lo que puede derivar en problemas coronarios e infarto al miocardio.
A esto se suma que la baja de estrógenos en la menopausia incrementa los riesgos metabólicos, provocando alteraciones en la glucosa, el colesterol total y las fracciones de colesterol malo.
Por ello, un diagnóstico a tiempo es vital para prevenir eventos cardiovasculares fatales.
“Es muy importante dar el mensaje que las mujeres que tienen 40 años y más deberían acudir para ser evaluadas integralmente para saber si existe una menopausia o hipotiroidismo o la combinación de ambas”, explica la doctora. “Los estudios nos permiten evaluar ese riesgo para saber cuál es el mejor tratamiento”, añade.
Y es que la especialista también señala que durante la etapa de la menopausia, la mujer no solo tiene más riesgos de una enfermedad cardiovascular, sino también de alteración del metabolismo, como pudiera ser de la glucosa o el colesterol, y también hay riesgos de pérdida de calcificación de huesos.
“Por eso el llamado es para para que la mujer acuda a una evaluación integral”.
Se recomienda que la atención integral abarque dos pilares:
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La doctora Lourdes Basurto concluye diciendo que es necesario derribar los mitos culturales que rodean a esta etapa y dejar de percibirla como un proceso pasivo de resignación y verla con ojos más positivos:
“La menopausia no es el inicio del envejecimiento, sino la gran oportunidad para evaluar e identificar riesgos de salud que no se evaluaron antes”, declara.
Así que sí ya andas en tus 40, mejor ve la edad con una perspectiva preventiva y acude con especialistas para tener diagnósticos oportunos y así evitar que factores de riesgo detectados evolucionen en enfermedades crónicas de alta mortalidad.