SOP cambia su nombre a SOMP después de 90 años: ¿Qué implica?

Animal MX · 12 de mayo de 2026

SOP cambia su nombre a SOMP después de 90 años: ¿Qué implica?

1 de cada 8 mujeres lo viven y hasta un 70% no podía ser diagnosticadas según informa la Organización Mundial de la Salud. Hoy después de casi 90 años por fin el Síndrome de Ovario Poliquístico tiene un nombre que refleja lo que siempre fue: una condición que afecta todo el cuerpo femenino, no solo los ovarios.

Te contamos qué implica este cambio más allá de solo tecnicismos y porque es un gran avance hablando de la inclusión del cuerpo femenino en la medicina.

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¿Cómo se llama ahora el SOP?

El cambio se dio tras un consenso global publicado en la revista The Lancet con el respaldo de la Endocrine Society a raíz de que se considerara inexacto. El nuevo nombre propuesto es síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP)

Este cambio surge tras un proceso global con miles de pacientes y especialistas de todo el mundo, que concluyó que el nombre actual no refleja bien la enfermedad. Durante años, se pensó que el problema principal estaba en los “quistes en los ovarios”, pero en realidad se trata de una condición mucho más compleja.

El síndrome involucra alteraciones hormonales, metabólicas y endocrinas que afectan todo el cuerpo, no solo los ovarios, sinoi que se puede ver reflejado incluso en la salud mental de quien lo padece.

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 ¿Qué beneficios tiene este cambio para las personas?

Más allá del nombre, este ajuste puede traer mejoras reales en la vida de las pacientes:

  • Diagnósticos más rápidos y acertados: al entender mejor la enfermedad, se reduce el tiempo de espera para identificarla correctamente.
  • Menos confusión médica: evita que se limite el diagnóstico solo a un problema “ovárico”.
  • Atención más integral: Esto permite que diferentes especialistas trabajen juntos (endocrinología, ginecología, nutrición, salud mental).
  • Tratamientos más personalizados: al reconocer que afecta varios sistemas del cuerpo, se pueden diseñar mejores estrategias de tratamiento.
  • Mayor visibilidad del impacto real: esto da pie a comprender y reconocer síntomas metabólicos, hormonales, emocionales y dermatológicos como parte del mismo cuadro.

Más que un cambio técnico: una victoria para la salud de las mujeres

Este cambio no es solo una actualización médica. Es también un avance en cómo se entiende el cuerpo femenino dentro de la medicina. Durante años, muchas mujeres han sido diagnosticadas tarde o de forma incompleta porque el nombre del síndrome era limitado. Eso generaba atención fragmentada, donde cada síntoma se trataba por separado sin ver el cuadro completo.

El nuevo enfoque reconoce que la salud femenina no puede reducirse a un solo órgano. Es una condición multisistémica que requiere una mirada más amplia, más precisa y más justa.

En ese sentido, el cambio de nombre también es una forma de corregir una desventaja histórica: la subestimación de cómo se estudia, se diagnostica y se trata el cuerpo de las mujeres en la medicina.