Dalila Sarabia · 15 de mayo de 2026
El 28 de octubre de 2021 el Banco de México (Banxico) puso en circulación el nuevo billete de 50 pesos que destacó no solo por su orientación vertical y su color morado intenso, sino porque rendía homenaje al ajolote, anfibio endémico del sistema lacustre del Valle de México. Fue tal su belleza que las personas comenzaron a coleccionarlos. Preferían pagar con otro billete o con monedas para no deshacerse de los billetes que bautizaron como “ajolopesos”.
Un reporte publicado por El País en noviembre de 2025 da cuenta de que Banxico dio a conocer que 9.8 millones de mexicanos afirmaron que guardaban o coleccionaban este billete “como si se tratara de un tesoro”.

“Según el cálculo, si 9.8 millones de mexicanos preservan un billete de 50, se estima que alrededor de 490 millones de pesos de esta divisa, o su equivalente aproximado a más de 26 millones de dólares, están fuera de circulación”, informó el diario.
A prácticamente cinco años de que el “ajolopeso” entrara en circulación y después de ganar el premio al Billete del Año, otorgado por la Sociedad Internacional de Billetes de Banco, el amor, reconocimiento y hasta la ternura que despertó el billete hacia los ajolotes se transformaron en críticas al gobierno de Clara Brugada, quien optó por este anfibio como parte medular de la identidad de su administración.
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Aunque los ajolotes ya habían comenzado a “invadir” la Ciudad de México, principalmente en la publicidad gubernamental, ahora, con la cercanía del Mundial de Futbol, la capital del país vive un proceso de “ajolotización” acelerado.
Puentes, cruces peatonales, bardas, muros, oficinas gubernamentales, autobuses, el Tren Ligero, el Metro y los autos de las dependencias han sido pintados de morado con la imagen de los ajolotes, color que, por cierto, es el favorito de la jefa de Gobierno.

“Yo sé que hoy es tu cumpleaños, así que te traigo un ajolote con arte huichol”, dijo Brugada al actor Pedro Pascal durante una visita al set de grabación en el Centro Histórico. El anfibio que recibió Pascal era rosa y morado. “¡Qué increíble! y estos son mis colores favoritos”, celebró el actor chileno a lo que Brugada respondió “también los míos”.
En los últimos días la “ajolotización” de la Ciudad de México ha entrado en una etapa precipitada, por lo que es posible observar de manera permanente a trabajadores tiñendo de morado cada rincón de la ciudad. Pero no solo eso, basta subirse a los trenes de la Línea 2 del Metro para hallar pegatinas de ajolotes morados en el piso.
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Frente a las críticas recibidas, la jefa de Gobierno no solo defendió su política de “ajolotización” de la capital del país, sino que acusó de “clasistas” a quienes se pronuncian en contra.
“Hay quienes dicen, desde la ignorancia, el prejuicio o el clasismo, que estamos ajolotizando la ciudad. Si ajolotizar significa llenar de color lo que antes era gris, construir utopías, dibujar murales, transformar el espacio público, pintar de morado feminista, crear el Sistema Público de Cuidados, invertir en movilidad y electromovilidad, modernizar el Tren Ligero, construir cablebuses, entonces claro que estamos ajolotizando. Es más, las y los invito a que sigamos ajolotizando y transformando juntas y juntos la ciudad”, sostuvo la mandataria capitalina.

Si bien cada que llega una nueva administración a cualquier entidad los habitantes deben acostumbrarse a que su entorno cambiará de color porque las autoridades buscan “imprimir” su sello en el mobiliario urbano, lo cierto es que hay reglas y estándares que cumplir.
En el caso de la Ciudad de México están estipulados en el Manual de Dispositivos para el Control de Tránsito (MDCT) actualizado durante el gobierno de la hoy presidenta Claudia Sheinbaum, en 2024.
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En el documento de 559 páginas se explica a detalle cómo debe ser la señalización en toda la ciudad, los colores, dimensiones e, incluso, la vestimenta que deben utilizar los trabajadores cuando llevan a cabo labores en la vía pública.
Animal Político revisó el manual y confirmó que en ninguna parte autoriza o se ponen reglas claras para pintar cualquier tipo de dibujo ajeno a la señalización vial en las calles, como lo ha hecho la administración de Brugada.

Y es que desde inicio de mayo en las intersecciones más importantes de la ciudad aparecieron ajolotes pintados de rosa, verde y morado con la leyenda “la pelota vuelve a casa”.
El apartado DPC-4 Marcas en el pavimento —del referido manual— se “indican a los usuarios los movimientos a ejecutar, complementando las indicaciones de otros dispositivos. También se usan para delimitar los carriles reservados a la circulación de ciertos vehículos. Se utilizan siempre y cuando la duración de las obras sea por un periodo mayor a 15 días”.
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“Todas las dependencias oficiales, descentralizadas o privadas, que tengan relación con la construcción, conservación y cierre de vías en áreas urbanas o interurbanas, son responsables de la conservación de las marcas durante el tiempo que duren los trabajos o eventos y de su eliminación una vez que los trabajos hayan concluido”, especifica el manual.
Más adelante, en el apartado de “Clasificación de las marcas en Pavimento” se muestran 28 clasificaciones y ninguna de ellas contempla la pintura de dibujos o mensajes que no estén relacionados con la seguridad vial.

“Todas las señales de tránsito deben cumplir con los lineamientos establecidos en este manual. Por tratarse de elementos físicos que indican al usuario de las vías de circulación la forma correcta y segura de transitar por ellas, es responsabilidad de las autoridades encargadas del señalamiento que se mantengan en su sitio y bajo condiciones óptimas de visibilidad y conservación”, se detalla.
“Los dispositivos para el control del tránsito nunca deben utilizarse como medio de publicidad; no deben adicionarse materiales publicitarios en las señales ni utilizar la imagen gráfica de las señales en campañas publicitarias”, recalcan.
Frente a las críticas recibidas, la jefa de Gobierno no ha dado marcha atrás en sus intenciones de continuar pintando de morado y ajolotizando la ciudad de cara a la justa mundialista que se inaugurará en la CDMX el próximo 11 de junio.
In the name of love!
La visita de @U2 nos recuerda que nuestra capital es un punto de encuentro para el arte y la cultura.
Los invitamos a venir a la plaza pública más importante del país, nuestro Zócalo capitalino, donde se ha hecho historia y que es referente cultural de… pic.twitter.com/xjFouHBC2h
— Clara Brugada Molina (@ClaraBrugadaM) May 13, 2026
Al contrario, en los últimos días ha buscado sacarle provecho.
“Ajolotizamos a U2 y los invitamos al Zócalo”, celebró la mandataria después de sostener un breve encuentro con la banda irlandesa que está en la CDMX grabando el video de su más reciente lanzamiento.
Después de abrazarlos, Brugada selló la ajolotización de la banda al entregarle un ajolote en arte huichol, igual que el que le regaló a Pedro Pascal, pintado de rosa y… morado.