Jessica Gayosso · 3 de agosto de 2026
El auge de la Inteligencia Artificial (IA) ha facilitado la creación de deepfakes de profesionales de la salud que se hacen pasar por médicos reales que recomiendan remedios caseros o dan consejos sin evidencia científica en YouTube.
En esta investigación se identificaron al menos 15 canales de YouTube, que indican que fueron creados en México y suman en conjunto casi 800 mil suscriptores. Estos canales han publicado más de 3 mil videos con millones de reproducciones enfocados en difundir contenido desinformante para personas mayores de 60 años, prometiendo remedios milagrosos contra múltiples enfermedades o afecciones.

Estos perfiles recurren a fórmulas repetitivas utilizando avatares con nombres falsos como “Dr. Mateo Herrera” o “Dr. Montiel”, usan batas blancas y estetoscopios para simular ser auténticos profesionales de la salud. Dichos deepfakes se caracterizan por sus movimientos robotizados, la desincronización entre el audio y los labios, y un parpadeo antinatural. Además, herramientas de detección de IA ayudaron a confirmar que es contenido sintético.
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Aunque la mayoría de los videos de estos canales incluyen la etiqueta de haber sido creados con Inteligencia Artificial, una medida que YouTube pide integrar para los creadores, utilizan ambientaciones engañosas como fondos que simulan consultorios médicos para proyectar legitimidad ante los ojos de quienes los miran.

La credibilidad también la construyen en las historias que relatan los avatares, quienes se adjudican trayectorias médicas con años de experiencia. “Llevo 17 años siendo cardiólogo, he realizado más de 2 mil 400 procedimientos cardíacos y salvado vidas en urgencias”, asegura el deepfake “Dr. Beckett”, un doctor creado con IA que se dedica a dar consejos de salud cardiovascular.

Los canales interactúan activamente en las secciones de comentarios con los usuarios, quienes suelen responder agradeciendo los consejos médicos. A este engaño se le suma una estrategia de validación donde los médicos ficticios de un canal comentan los videos de otros falsos doctores para respaldar sus recomendaciones y simular un diálogo “entre colegas”.
Según el medio Indicator, especializado en el engaño digital, vestir a avatares generados con IA con indumentaria médica y rasgos realistas, funciona como un señuelo psicológico para manipular la confianza de las personas en redes sociales.

También, algunos de los canales comparten similitudes en sus videos como imágenes de portada (miniatura) con una misma estructura visual con textos en mayúsculas y fotografías de los doctores creados con IA, así como el uso de guiones casi idénticos.
De acuerdo con el médico geriatra Jahel Galindo Añel este tipo de médicos sintéticos comparten datos inexactos de salud que incentivan al abandono de tratamientos médicos.
“He tenido pacientes que me han dicho que ven información en internet relacionado con la diabetes donde creen que si consumen aceite en ayuno o semillas naturistas pueden dejar de usar insulina y no”.
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El geriatra advirtió que difunden información “distorsionada”. Por ejemplo, en varios de los vídeos más populares analizados se afirma que frutas como el kiwi tienen la capacidad de eliminar el cáncer, la demencia o las cataratas.
Al respecto, el especialista aclaró que, si bien una dieta rica en frutas ayuda a reducir el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo o ciertos tipos de cáncer, ningún alimento cura ni frena estas enfermedades como prometen los avatares en internet.
Entre los consejos más recurrentes también se encuentran las recomendaciones de eliminar la sarcopenia, enfermedad que se caracteriza por la pérdida gradual de masa y fuerza en los músculos, con algún alimento como el café.
“El consumo moderado de café no frena la sarcopenia, solo disminuye el riesgo de tenerla, pero la información está mal transmitida, por lo tanto es riesgoso”, explica el Doctor Galindo.
De igual forma, esta red difunde contenidos que desaconsejan buscar atención médica urgente, minimizando el peligro de picos severos de presión arterial. “No vayas a urgencias aunque tengas 190/100 de presión, haz esto”, promete la miniatura de uno de los vídeos más populares.
“Si tienes la presión alta con síntomas como dolor de cabeza, dolor de pecho o falta de aire, tienes que ir a urgencias. Cualquier persona sin conocimiento médico puede opinar en redes sociales y confundir a la población”, aclaró el especialista.

El análisis de los videos de esta red reveló el uso recurrente de un mismo catálogo de etiquetas en las descripciones de los vídeos, tales como #EnvejecimientoSaludable, #BienestarSenior, #Mayoresde60, #AdultosMayores y #cancer.
De acuerdo con Google, los hashtags son herramientas diseñadas para conectar contenidos relacionados con las búsquedas de los usuarios. En la práctica, el uso reiterado de estas etiquetas en YouTube permite que estos vídeos aparezcan entre los primeros resultados cuando las personas buscan información sobre padecimientos crónicos como la hipertensión o el cáncer.
La red encuentra en los adultos mayores un sector vulnerable. De acuerdo con el especialista, las personas de edad mayor enfrentan limitaciones económicas, al depender en muchos casos del sustento de terceros, a lo que se suma la brecha digital y el envejecimiento cognitivo natural, factores que dificultan “diferenciar si el contenido que consumen es real o fue generado con Inteligencia Artificial”.
De acuerdo con la Red Europea de Normas de Verificación de Datos (EFCSN), este tipo de contenido pone en riesgo a los usuarios al incentivar el rechazo a tratamientos probados como la quimioterapia en favor de “curas” sin sustento. Asimismo, la organización señala que estas narrativas provocan la sobrecarga de los servicios médicos cuando la salud del paciente empeora y abren paso al negocio de productos sanitarios engañosos.
Ante los hallazgos de esta investigación, se contactó a un portavoz de YouTube México para solicitar su postura sobre los 15 canales analizados. Al cuestionarles sobre las medidas aplicadas contra este material que difunde desinformación mediante médicos de IA dirigidos a adultos mayores, la plataforma sostuvo que existe “cero tolerancia” a las infracciones, “sin importar si la pieza fue creada por un humano o con Inteligencia Artificial”.
De los 15 canales reportados, YouTube solo dio de baja dos por violar las “condiciones del servicio y políticas de desinformación”, argumentando que el resto “no infringe las Normas de la Comunidad”.
Precisamente, en uno de los canales eliminados se halló un enlace externo en el que los creadores solicitaban donaciones para “apoyar su contenido”. Asimismo, en uno de los canales que la plataforma mantuvo activo se despliega una dirección en la Ciudad de México atribuida al supuesto consultorio de la falsa especialista.
Se verificó la ubicación mediante una herramienta de geolocalización y la búsqueda arrojó un tramo vial sobre la Avenida Insurgentes Sur donde no existe ningún edificio o inmueble. Tampoco se encontró información del consultorio en internet.
Cabe destacar que la Política sobre Información Médica Incorrecta de YouTube, que forma parte de sus Normas de la Comunidad, prohíbe explícitamente el contenido que ponga en riesgo la salud al difundir desinformación contradictoria a las autoridades sanitarias, promocionar tratamientos no probados o desaconsejar la atención médica profesional. Pese a estas directrices, se identificó contenido desinformante de salud en todos los canales analizados.

Por otro lado, al cuestionar a la plataforma sobre qué medidas toma ante los videos que sí tienen una etiqueta de IA o un mensaje de descarga de responsabilidad pero aun así difunden contenido desinformante y engañoso por médicos falsos la plataforma no ofreció una respuesta específica. Tampoco respondió cuando se le cuestionó sobre qué acciones implementa a nivel global contra esta red, la cual ya ha sido reportada en otros países.
La agencia que representa a YouTube indicó en su respuesta que la plataforma “colabora con autoridades e instituciones de salud para priorizar fuentes oficiales y mostrar paneles de información verificada”.
La presencia de esta red no se limita a México. A inicios de este año la plataforma Verificat documentó cerca de un millar de videos en YouTube que utilizaron médicos creados con IA para aconsejar sobre salud a adultos mayores, los canales reportados declararon ser creados en España.
El medio detectó que el 26% de los 962 videos que analizaron no tenían la etiqueta de contenido generado por IA. Tras recibir el reporte de Verificat, YouTube aplicó medidas exclusivamente a los canales denunciados, agregándoles la etiqueta de creados con IA o dándolos de baja por infringir sus políticas contra spam, estafas y prácticas engañosas.
Maldita.es se suma también a los medios verificadores que han reportado videos que suplantan identidades de médicos en España.
Por su parte, la plataforma de verificación Science Feedback descubrió canales en francés que usan médicos creados con IA que difunden desinformación sobre salud a adultos mayores y también usurpan identidades de médicos reales o simulan credenciales médicas.
La investigación del medio reveló que, aunque estos canales declararon en YouTube estar ubicados en Francia, sus cuentas están vinculadas a correos electrónicos en Vietnam o a canales espejo en portugués y ruso administrados desde Brasil.
Este fenómeno también ha sido advertido por la Universidad canadiense McGill, que encontró mediante análisis de metadatos, que este tipo de videos provienen de granjas de contenido operadas desde Vietnam y que la mayoría de ellos monetiza, ganancias que son repartidas entre las granjas de contenido y la red social.
Los videos monetizan con los anuncios en la plataforma y además captan la atención de las personas para dirigirlos a enlaces externos donde solicitan donaciones o venden productos alternativos, y al mismo tiempo, hacen crecer el número de seguidores para posteriormente vender los canales al mercado negro digital, según McGill.
Mientras que en los países de la Unión Europea está en vigor la Ley de Servicios Digitales (DSA), la cual exige a las grandes empresas tecnológicas minimizar la exposición a contenidos ilícitos o de riesgo, en México y el resto de Latinoamérica no existe una ley equivalente a la DSA.
Tampoco hay en México una ley que regule el uso de Inteligencia Artificial que minimice el contenido perjudicial para las personas, solo se ha presentado una iniciativa que sigue en proceso de ser aprobada.