Retiran plantón trans, pero insisten en reunión con titular de Segob

Redacción Animal Político · 10 de julio de 2026

Retiran plantón trans, pero insisten en reunión con titular de Segob

Luego de 21 días, colectivos de personas trans, no binarias y trabajadoras sexuales anunciaron el levantamiento del plantón que mantenían frente a las oficinas de la Secretaría de Gobernación (Segob). La decisión se tomó tras una jornada intensa de protesta, derivada de la cancelación de una reunión que habían pactado con autoridades para este jueves.

Detrás de esta protesta está la exigencia del derecho a la salud, a la educación, al trabajo, la vivienda y el acceso a la justicia para estas poblaciones históricamente discriminadas; demandas que quieren llevar ante Rosa Icela Rodríguez, titular de la Segob, quien hasta ahora no se ha reunido con ellas.

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Este jueves se tenía previsto un diálogo con el subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, Arturo Medina, y con el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto; sin embargo, el encuentro fue cancelado unilateralmente por las autoridades, quienes condicionaron la mesa de trabajo al retiro previo del campamento.

La respuesta de las activistas fue inmediata: tras rechazar el condicionamiento, la protesta se trasladó a diversas avenidas del primer cuadro de la ciudad. Durante el transcurso del día, los contingentes realizaron acciones directas que incluyeron pintas y destrozos en la sede de Gobernación, así como en oficinas de la Secretaría del Bienestar e instalaciones del Metro, visibilizando su hartazgo ante la falta de diálogo, de una legislación y de políticas públicas afirmativas que les beneficien.

Exigen que las autoridades los tomen en serio como ciudadanas y ciudadanos trans
Exigen que las autoridades los tomen en serio como ciudadanas y ciudadanos trans. Foto: Eréndira Aquino

Entre el hartazgo y el acuerdo: el fin del plantón

La espera de 21 días se transformó en rabia y la movilización recorrió el corazón político de la capital al grito de “aquí está la resistencia trans, aquí se ve la furia nb“. Desde Bucareli, el contingente se trasladó hacia el Senado, donde el pavimento se convirtió en pista de baile. El “voguing” resonó como un acto de resistencia frente a la sede legislativa donde la cultura ballroom contrastaba con la dureza de las pintas con las que cubrieron las fachadas.

El recorrido siguió hacia la Torre Bienestar, un punto cargado de simbolismo para quienes han sido excluidas de los programas sociales. Allí, la indignación se tradujo en grafitis. “Bienestar para las trans” y “Secretaría del malestar” fueron parte de los mensajes que escribieron sobre las puertas de cristal, denunciando la falta de voluntad política que las obliga a sobrevivir en la periferia de la seguridad social. La movilización culminó en el Eje Central, a la altura de Bellas Artes, donde un bloqueo intermitente paralizó el tránsito, obligando a la ciudad a mirar a quienes el Estado insiste en mantener invisibles.

El contingente ha llegado al cruce de avenida Juárez y el Eje Central Lázaro Cárdenas.

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— Animal Político (@Pajaropolitico) July 9, 2026

Al regresar al plantón en Segob, las inconformes recibieron nuevamente el ofrecimiento de una reunión con Arturo Medina y César Cravioto a cambio de retirar el campamento, lo que generó la indignación de una de las caras más visibles de la protesta, Victoria Sámano, quien alzó la voz para exigir a los funcionarios un documento formal que garantizara, sin más rodeos, el diálogo que tienen pendiente.

Tras horas de tensión, las manifestantes aceptaron levantar el campamento, pero bajo una advertencia clara: es una tregua táctica y no un acto de sumisión. El levantamiento del plantón es, para ellas, el trámite necesario para asegurar la fecha de la reunión con Medina y Cravioto, un paso previo indispensable para reunirse con la secretaria Rosa Icela Rodríguez.

Al final del día, las casas de campaña se guardaron, pero para muchas de las manifestantes el levantamiento del plantón no significa el regreso a un hogar. Al retirarse de Bucareli, se dirigieron al refugio Lleca, un espacio que apenas alcanza para contener la realidad de quienes, como muchas de sus compañeras, continúan viviendo en situación de calle. Se marchan manteniendo intacta la exigencia por derechos fundamentales que siguen siendo una deuda pendiente del Estado.

"Aquí está la resistencia trans, así se ve la furia NB", gritaban las manifestantes
“Aquí está la resistencia trans, así se ve la furia NB”, gritaban las manifestantes. Foto: Eréndira Aquino

El origen del plantón: ¿qué exigen las manifestantes?

El origen del plantón se remonta a la noche del 23 de junio, cuando un operativo de la Guardia Nacional desalojó a personas trans de las instalaciones de la Segob, un hecho que activó una movilización de diversos colectivos en exigencia de soluciones a sus demandas históricas.

Las manifestantes exigen el cumplimiento de la Recomendación 42/2024 de la CNDH, la cual documenta las graves omisiones institucionales en la protección de las personas trans y trabajadoras sexuales. Como señala Victoria Sámano, directora del refugio Lleca, esta Ley Integral Trans no es un capricho, sino la herramienta necesaria para articular una política transversal que incluya vivienda, salud y la “desarticulación de la violencia institucional”.

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La lucha también es un reclamo por la dignidad frente a políticas públicas que las excluyen o las tratan de forma paternalista. “Nos tratan como estúpidas“, dijo Montserrat, integrante de Brigada Callejera, refiriéndose al impacto de las obras del Mundial 2026 en su economía y a los apoyos que no llegaron a quienes ejercen de manera independiente y han perdido hasta un 80 % de sus ingresos. 

Sandra Montiel, fundadora de Esquina Libre, resume el sentir de esta resistencia: “ya es hora de que nos empiecen a tomar en serio como ciudadanas y ciudadanos trans. No somos una comunidad, somos ciudadanas”. Esta exigencia de ciudadanía plena, frente a la precariedad y la violencia sistemática, es el núcleo de un movimiento que mantiene intacta la consigna de que, pase lo que pase con las agendas gubernamentales, “las putas y las personas trans nos quedamos”.