Animal Político · 8 de septiembre de 2026
Los resultados de la prueba PISA 2025 colocaron a México ante un escenario desigual: el país retrocedió en matemáticas y lectura respecto de la evaluación de 2022, mientras que mejoró en ciencias y obtuvo 453 puntos en la nueva evaluación de solución de problemas computacionales. Los resultados fueron publicados este martes.
Ante estos datos, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó los alcances de la prueba y defendió los avances educativos que atribuyó a la implementación de la Nueva Escuela Mexicana.
Durante su conferencia matutina también presentó un mensaje de Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), quien destacó la disposición de los estudiantes mexicanos hacia el aprendizaje, el apoyo de los maestros y la ampliación de las oportunidades educativas.

Pero, ¿qué es exactamente PISA, qué mide, quiénes presentan el examen y qué lugar ocupa México entre los países participantes?
PISA es el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, por sus siglas en inglés. Es un estudio internacional coordinado por la OCDE que se aplica a estudiantes de 15 años de distintos países para evaluar en qué medida han adquirido conocimientos y habilidades considerados necesarios para participar en la vida social y económica.
La evaluación no busca únicamente determinar si los estudiantes pueden reproducir los contenidos que aprendieron en la escuela. También pretende medir qué tan bien pueden utilizar esos conocimientos para resolver problemas y situaciones que pueden presentarse dentro y fuera del ámbito escolar.
La prueba evalúa tres áreas principales: lectura, matemáticas y ciencias. En la edición de 2025 se incorporó además una evaluación de solución de problemas computacionales y habilidades relacionadas con el aprendizaje en el mundo digital.
La prueba PISA 2025 contó con la participación de 91 países y economías a nivel global, de los cuales 38 son miembros de pleno derecho de la OCDE y 53 son países y economías socias.
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Dentro de esta edición, un total de 13 naciones pertenecientes a América Latina formaron parte de la evaluación: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
México participa en PISA desde el año 2000. Durante años, la evaluación se realizó cada tres años. Sin embargo, a partir de la edición de 2025 la periodicidad cambió a cuatro años, por lo que la siguiente aplicación está prevista para 2029.
La evaluación también recoge información sobre el contexto en el que estudian los jóvenes. Además de resolver los ejercicios, los estudiantes contestan un cuestionario sobre sus actitudes, sus hogares y sus experiencias escolares. Los directores de los planteles participantes responden otro cuestionario sobre la administración de la escuela y el entorno de aprendizaje.
En la edición de 2025, México obtuvo una puntuación promedio de 414 puntos en ciencias, 408 en matemáticas y 388 en lectura. En solución de problemas computacionales obtuvo 453 puntos.
Los resultados muestran diferencias respecto de la prueba de 2022. En matemáticas, el promedio pasó de 395 a 388 puntos. En lectura descendió de 415 a 408. En ciencias, en cambio, aumentó de 410 a 414 puntos.

El retroceso en matemáticas fue el más pronunciado de las tres áreas tradicionales. Los 388 puntos obtenidos en 2025 también están por debajo de los 419 puntos registrados por México en 2009, el resultado más alto señalado en la información disponible para esta comparación.
En lectura, México pasó de 425 puntos en 2009 a 415 en 2022 y 408 en 2025. De acuerdo con los resultados difundidos este martes, pocos jóvenes mexicanos alcanzaron niveles que les permitieran comprender textos extensos, abordar conceptos abstractos o contraintuitivos y distinguir entre hechos y opiniones.
En ciencias, el comportamiento fue distinto: México pasó de 410 puntos en 2022 a 414 en 2025.
La edición de 2025 también incorporó la evaluación de solución de problemas computacionales, en la que México alcanzó 453 puntos. Esta capacidad implica, entre otras cosas, identificar la estructura de un problema complejo y dividirlo en pasos que puedan ser abordados de manera manejable.
México se ubicó en el lugar 56 en ciencias entre los 91 países y economías participantes. En matemáticas ocupó la posición 55 y en lectura quedó en el lugar 63.
En América Latina, México quedó por debajo de Chile y Uruguay en algunos de los principales indicadores. Chile obtuvo 442 puntos en ciencias y 403 en lectura, mientras que Uruguay registró 445 en ciencias y 405 en lectura.
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México, en cambio, se ubicó por encima de otros países latinoamericanos en los resultados reportados. Brasil obtuvo 409 puntos en ciencias y 377 en matemáticas; Colombia registró 414 en ciencias y 381 en matemáticas; Perú alcanzó 406 en ciencias y 382 en matemáticas; Argentina obtuvo 393 en ciencias y 367 en matemáticas, y Ecuador registró 393 en ciencias y 366 en matemáticas.
En términos de niveles de rendimiento, 41.8% de los estudiantes mexicanos se ubicó por debajo del Nivel 2 de competencia en las tres áreas evaluadas de manera conjunta. En el otro extremo, 0.5% de los estudiantes alcanzó los Niveles 5 o 6 en al menos una de esas tres materias.
Los resultados también muestran diferencias por género. En ciencias, los niños obtuvieron una media de 420 puntos frente a 407 de las niñas, una diferencia de 13 puntos. En matemáticas, los niños alcanzaron 396 puntos y las niñas 380, una brecha de 16 puntos. En lectura ocurrió lo contrario: las niñas obtuvieron 414 puntos frente a 402 de los niños, una diferencia de 12 puntos a favor de ellas.
La publicación de los resultados de PISA 2025 estuvo acompañada este martes por la respuesta de Sheinbaum y por un mensaje de Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE.
La presidenta cuestionó las limitaciones de PISA porque, según dijo, aplica la misma evaluación a países con características distintas. También señaló que la caída en lectura está relacionada, de acuerdo con el reporte de la OCDE, con el uso de plataformas digitales y sostuvo que este fenómeno no es exclusivo de México.

Sobre matemáticas, reconoció que México tuvo una disminución, aunque señaló que otros sistemas educativos también registraron reducciones. En ciencias destacó que el país mejoró.
Sheinbaum recordó además que su gobierno ha cuestionado PISA y defendió los avances que atribuye a la Nueva Escuela Mexicana.
En el mensaje presentado durante la conferencia matutina, Schleicher puso el énfasis en otros elementos de los resultados. Señaló que México mantuvo estabilidad en ciencias desde 2022 y que, en lectura, conservó su posición general mientras otros países retrocedieron.
“En un momento en el que muchos sistemas educativos de todo el mundo han visto disminuir sus resultados de aprendizaje, México ha demostrado resiliencia”, afirmó.
El funcionario también destacó la disposición de los estudiantes mexicanos hacia el aprendizaje. Según los resultados de PISA 2025, 80% de los jóvenes dijo sentir curiosidad por distintos temas, frente a 73% en el promedio de los países participantes. Además, 76% afirmó esforzarse más cuando las tareas se vuelven difíciles, frente a 60% en el promedio de la OCDE.
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Otro dato señala que 11% de los estudiantes mexicanos estuvo de acuerdo con que la escuela ha sido una pérdida de tiempo, frente a 24% en el promedio de la OCDE.
Schleicher también destacó la relación entre los estudiantes y sus maestros. Según los resultados, una proporción mayor de alumnos mexicanos que el promedio de la OCDE señaló que sus profesores se interesan por su aprendizaje, continúan explicando hasta que los estudiantes comprenden y proporcionan apoyo adicional cuando lo necesitan.
“Los jóvenes de 15 años en México nos dicen que son curiosos, que quieren aprender cosas nuevas y que perseveran cuando las cosas se ponen difíciles”, dijo.
La OCDE también vinculó parte de la evolución de los resultados mexicanos con la expansión de las oportunidades educativas.
Entre 2015 y 2025, el número de jóvenes de 15 años que participaron en PISA aumentó mucho más rápido que la población general de esa edad en México. La explicación de Schleicher es que el sistema educativo está llegando a más jóvenes, incluidos aquellos provenientes de entornos marginados.
De acuerdo con la información presentada, la incorporación de más estudiantes desfavorecidos a la evaluación no estuvo acompañada de una ampliación de la brecha de rendimiento entre alumnos favorecidos y desfavorecidos.

“Una mayor inclusión no tiene por qué ser a expensas del aprendizaje; la equidad y la calidad no tienen por qué ser objetivos contrapuestos”, afirmó Schleicher.
La desigualdad, sin embargo, continúa siendo una diferencia relevante en los resultados. Tres de cada 10 estudiantes mexicanos que realizaron PISA formaron parte del cuartil internacional de alumnos más desfavorecidos. Su puntuación promedio en ciencias fue de 387 puntos.
Alrededor de 12% de los estudiantes mexicanos en situación de desventaja logró ubicarse en el cuartil superior de rendimiento en ciencias. La OCDE los considera estudiantes académicamente resilientes porque, pese a su situación socioeconómica, alcanzaron un desempeño destacado respecto de otros estudiantes de su propio país.
Schleicher señaló que la brecha entre alumnos favorecidos y desfavorecidos continúa siendo significativa en México, aunque es menor que el promedio de los países de la OCDE. También indicó que las diferencias en la disponibilidad de maestros entre escuelas favorecidas y desfavorecidas son menos pronunciadas que el promedio de la organización.
El funcionario añadió que las escuelas mexicanas presentan menor segregación social que las de muchos sistemas educativos europeos.
La aplicación de PISA 2025 en México comenzó el martes 1 de abril de 2025. La Secretaría de Educación Pública informó que el proceso estaba programado para realizarse en las 32 entidades del país durante 30 días hábiles, en abril y mayo.
Los trabajos preparatorios comenzaron en octubre de 2024, cuando se realizó una prueba piloto en planteles escolares de Hidalgo, Estado de México y Tlaxcala.
La evaluación no se aplica a todos los estudiantes mexicanos de 15 años. Se selecciona una muestra de planteles y alumnos bajo los criterios establecidos para el estudio internacional.
En los resultados publicados este martes se reportó la participación de 7 mil 843 estudiantes de 15 años de 297 escuelas en México.
La evaluación está dirigida a estudiantes de entre 15 años y 3 meses y 16 años y 2 meses al momento de la prueba, siempre que estén inscritos en una institución escolar y hayan completado al menos seis años de educación formal.
En México participaron planteles públicos y privados de Educación Secundaria y Media Superior, de distintas modalidades y ubicados tanto en zonas urbanas como rurales. Entre ellos estuvieron secundarias generales, secundarias técnicas, telesecundarias, bachilleratos, telebachilleratos y centros para trabajadores.
La administración de la evaluación en las 32 entidades estuvo a cargo del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior.
PISA se aplica de manera computarizada en la mayoría de los países participantes. La evaluación tiene una duración total de dos horas por estudiante.
Una de sus características es que utiliza un enfoque adaptativo. Esto significa que los bloques de reactivos que recibe cada estudiante se asignan a partir de su desempeño anterior.
Las preguntas combinan reactivos de opción múltiple con ejercicios en los que los estudiantes deben construir sus propias respuestas. Las situaciones planteadas buscan que los jóvenes utilicen sus conocimientos para resolver problemas de la vida real, en lugar de limitarse a reproducir información aprendida en clase.
Además del examen, los estudiantes responden un cuestionario contextual de aproximadamente 35 minutos. En él proporcionan información relacionada con sus actitudes, hogares y experiencias escolares.
Los directores de las escuelas participantes también responden un cuestionario sobre la administración del plantel y las características del entorno de aprendizaje.
Los resultados de PISA han sido cuestionados por los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.
En diciembre de 2023, después de conocerse los resultados de la edición de 2022, López Obrador dijo que México no tomaba en cuenta esos datos y cuestionó los parámetros utilizados por organismos internacionales para evaluar la educación.
Sheinbaum también ha cuestionado la evaluación. Desde que era candidata presidencial sostuvo que el sistema educativo no debía tener como objetivo elevar el resultado de PISA y señaló que la prueba no toma en cuenta las características y la cultura de cada país.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, también ha señalado limitaciones de este tipo de evaluaciones. Al referirse a PISA 2025, advirtió que los exámenes estandarizados tienen limitaciones para evaluar de manera objetiva el desempeño educativo debido a las diferencias entre los entornos escolares.