Animal Político · 8 de septiembre de 2026
Ante la caída de México en matemáticas y lectura en la prueba PISA 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió este martes con un mensaje de Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, quien destacó la “resiliencia” del país, la curiosidad y perseverancia de sus estudiantes y que las escuelas mexicanas están menos segregadas socialmente que las de muchos sistemas educativos europeos.
Los resultados de PISA 2025 muestran que México obtuvo 388 puntos en matemáticas, frente a 395 en 2022, mientras que en lectura pasó de 415 a 408 puntos. En ciencias, en cambio, el puntaje aumentó de 410 a 414. En esta edición, además, México obtuvo 453 puntos en la evaluación de solución de problemas computacionales.
La presentación del mensaje de Schleicher ocurrió durante la conferencia matutina de este martes, después de que una periodista preguntara a Sheinbaum su opinión sobre los resultados y si estos implicaban la necesidad de modificar la estrategia de la Nueva Escuela Mexicana.

La presidenta respondió que la prueba PISA tiene limitaciones porque aplica la misma evaluación a países con características distintas. Señaló que en ciencias México mejoró, que la disminución en lectura fue menor que en otros países y que en matemáticas también hubo reducciones en otros sistemas educativos.
Sheinbaum sostuvo además que la OCDE relaciona parte de la disminución en lectura con el uso de plataformas digitales y afirmó que este fenómeno no es exclusivo de México.
Después presentó el mensaje de Schleicher, quien se centró en la evolución de los resultados mexicanos, pero también en la actitud de los estudiantes frente al aprendizaje, el papel de los maestros y la ampliación de las oportunidades educativas.
“En un momento en el que muchos sistemas educativos de todo el mundo han visto disminuir sus resultados de aprendizaje, México ha demostrado resiliencia”, afirmó el funcionario.
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Schleicher señaló que el rendimiento en ciencias, que fue el área principal de la evaluación de 2025, se mantuvo estable desde 2022. En lectura, sostuvo que México mantuvo su posición general mientras otros países retrocedieron.
“Ya saben, a veces el progreso en la educación consiste en avanzar más rápido, pero a veces se trata de mantenerse firme cuando los vientos soplan en su contra”, expresó.
Los resultados difundidos este martes muestran que matemáticas fue el área en la que México tuvo la mayor disminución. Los 388 puntos obtenidos en 2025 son también inferiores a los 419 registrados en 2009, que fue el resultado más alto señalado en la información proporcionada.
En lectura, México obtuvo 408 puntos, frente a los 415 de 2022 y los 425 de 2009. La evaluación encontró que pocos jóvenes comprenden textos extensos, pueden abordar conceptos abstractos o contraintuitivos y distinguir entre hechos y opiniones.

En ciencias, México pasó de 410 puntos en 2022 a 414 en 2025. La nueva evaluación de solución de problemas computacionales registró un puntaje de 453 para el país.
La prueba fue aplicada a 7 mil 843 estudiantes de 15 años de 297 escuelas en México. Además de resolver ejercicios de ciencia, lectura y matemáticas, los alumnos respondieron un cuestionario sobre sus gustos, aspiraciones, hogares y experiencias académicas.
Aunque México se ubicó por debajo del promedio de la OCDE en ciencias, matemáticas, lectura y solución de problemas computacionales, los resultados también arrojaron indicadores relacionados con la disposición de los estudiantes hacia el aprendizaje.
Schleicher destacó que los jóvenes mexicanos reportan curiosidad, interés por aprender cosas nuevas y perseverancia cuando enfrentan dificultades.
“Los jóvenes de 15 años en México nos dicen que son curiosos, que quieren aprender cosas nuevas y que perseveran cuando las cosas se ponen difíciles”, afirmó.
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De acuerdo con los resultados de PISA 2025, 80% de los estudiantes mexicanos de 15 años dijo estar de acuerdo con sentir curiosidad sobre distintos temas, frente a un promedio de 73% entre los países participantes. Además, 76% afirmó que se esfuerza más cuando las tareas se vuelven desafiantes, frente a 60% en el promedio de la OCDE.
En contraste, 11% de los estudiantes mexicanos dijo estar de acuerdo con que la escuela ha sido una pérdida de tiempo, mientras que el promedio de la OCDE fue de 24%.
El director de Educación y Competencias de la OCDE también destacó la relación de los estudiantes mexicanos con sus maestros. Señaló que, según PISA, los alumnos recurren a sus profesores cuando tienen dificultades y a sus compañeros cuando necesitan otra explicación.
“En comparación con el promedio de la OCDE, más estudiantes mexicanos dicen que sus maestros se interesan realmente en su aprendizaje, siguen enseñando hasta que entienden y les brindan apoyo adicional cuando lo necesitan también”, señaló.
Otro de los aspectos que Schleicher destacó fue la expansión de las oportunidades educativas. Señaló que entre 2015 y 2025 el número de jóvenes de 15 años que participaron en PISA creció mucho más rápido que la población general de esa edad en México.

Según su explicación, esto significa que el sistema educativo está llegando a más jóvenes, incluidos aquellos provenientes de entornos marginados. Añadió que, pese a la incorporación de más estudiantes desfavorecidos a la evaluación, la brecha de rendimiento entre alumnos favorecidos y desfavorecidos no se amplió.
“Una mayor inclusión no tiene por qué ser a expensas del aprendizaje; la equidad y la calidad no tienen por qué ser objetivos contrapuestos”, afirmó.
Los datos de PISA señalan que tres de cada 10 alumnos mexicanos que realizaron la prueba formaron parte del cuartil internacional de estudiantes más desfavorecidos. Su puntuación promedio en ciencias fue de 387 puntos. La OCDE señaló que estudiantes con un entorno socioeconómico similar en China y Turquía obtuvieron puntuaciones más altas.
Alrededor de 12% de los estudiantes mexicanos en situación de desventaja logró ubicarse en el cuartil superior de rendimiento en ciencias. La OCDE los identificó como estudiantes académicamente resilientes debido a que, pese a su desventaja socioeconómica, alcanzaron un desempeño destacado respecto de los estudiantes de su propio país.
Schleicher reconoció que la brecha entre estudiantes favorecidos y desfavorecidos continúa siendo significativa en México, aunque señaló que es menor que el promedio de los países de la OCDE. También indicó que las diferencias en la disponibilidad de maestros entre escuelas favorecidas y desfavorecidas son menos pronunciadas que el promedio de la organización.
En cuanto a la segregación social, señaló que las escuelas mexicanas están menos segregadas que las de muchos sistemas educativos europeos.
El funcionario también destacó el desempeño comparativamente bueno de los estudiantes mexicanos en resolución de problemas computacionales respecto de su desempeño en ciencias. Explicó que esta capacidad implica reconocer la estructura de un problema complejo y dividirlo en pasos manejables.
Schleicher vinculó esta habilidad con un entorno marcado por la tecnología y la inteligencia artificial y sostuvo que el futuro requerirá que los estudiantes sepan formular preguntas, distinguir información, dividir problemas complejos y utilizar la tecnología para ampliar su propio pensamiento.
Sin embargo, también reconoció los problemas que muestran los resultados de la evaluación.
“Por supuesto, ya saben, México tiene un trabajo importante por delante. Los resultados del aprendizaje aún deben mejorar y siguen existiendo grandes desigualdades”, afirmó.
México se ubicó entre los países con los puntajes más bajos en ciencias, lectura, matemáticas y solución de problemas computacionales, junto con Brasil, Colombia, Perú y Argentina. Los puntajes más altos en todas las áreas correspondieron a China, Singapur, Corea, Estonia y Canadá.
Schleicher sostuvo que, pese a esos resultados, México cuenta con elementos sobre los cuales puede construir, entre ellos maestros comprometidos, estudiantes curiosos y persistentes, una ampliación de las oportunidades educativas y resultados de aprendizaje que, en algunas áreas, se han mantenido.
“El desafío ahora es convertir esas bases en impulso”, concluyó.
La respuesta de Sheinbaum ocurrió además en un contexto de críticas de los gobiernos morenistas a la prueba PISA. En diciembre de 2023, después de conocerse los resultados de la evaluación de 2022, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que México no tomaba en cuenta esos datos y cuestionó los parámetros utilizados por organismos internacionales para evaluar la educación.
Sheinbaum también ha cuestionado la evaluación. Desde que era candidata presidencial sostuvo que el sistema educativo no debía tener como objetivo elevar el resultado de PISA y señaló que la prueba no toma en cuenta las características y la cultura de cada país.