¿Sabes qué consumes?, “Checa tu sustancia” en el cierre del Mundial

Marcela Nochebuena · 16 de julio de 2026

¿Sabes qué consumes?, “Checa tu sustancia” en el cierre del Mundial

Durante el último fin de semana del Mundial 2026 en la Ciudad de México, quienes por esa y otras razones decidan celebrar consumiendo sustancias psicoactivas podrán revisarlas para asegurarse de que no están adulteradas o sean diferentes a lo que adquirieron.

Como parte de su iniciativa permanente “Checa tu sustancia”, orientada a reducir los riesgos asociados al consumo, el Instituto RIA puso énfasis en el verano y los eventos mundialistas. La organización, que impulsa un cambio en la política de drogas en México, tomó la decisión tras comprobar en distintos ejercicios que la sustitución de sustancias es la regla y no la excepción. 

Uno de los objetivos, frenar sobredosis mortales
Uno de los objetivos, frenar sobredosis mortales. Foto: Cuartoscuro

“La falta de chequeo eleva drásticamente los paros respiratorios y las sobredosis letales, subclasificados erróneamente a falta de insumos forenses, consecuencias clínicas inmediatas y no toxicológicas, así como la criminalización del entorno, pues muchas de las sobredosis ocurren en el ámbito privado y no se reportan a los servicios de emergencia por temor a las consecuencias judiciales, lo que impide atención médica temprana”, advierte la organización.

En entrevista, Dalel Pérez, responsable de Desarrollo Organizativo del Instituto RIA y coordinadora de Checa tu sustancia, abunda en la importancia de poder revisar lo que se consume. Conocer el contenido de las sustancias, asegura, permite tomar decisiones más específicas, desde consumirlas o no hasta tener ciertas medidas de cuidado, como el espacio de consumo, para evitar experiencias no deseadas.

En los puntos de chequeo del RIA se reciben muestras de sustancias sintéticas, en forma de polvo, de pastilla, cristal o papel. Además, en confianza y con respeto a las personas que deciden usar el servicio se extrae una muestra pequeña que no modifica la dosis. Los análisis se llevan a cabo con reactivos colorimétricos para identificar la presencia de posibles adulterantes o sustituyentes.

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“También tenemos tiras reactivas para detectar fentanilo o benzodiacepinas en las muestras, proporcionar información más completa, y hacer una ‘foto’ de cómo está el mercado de sustancias psicoactivas en la Ciudad de México o en el lugar en el que nos encontremos”, apunta Pérez. 

De acuerdo con los principales hallazgos de la más reciente Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, en la población de 12 a 65 años la prevalencia de consumo de drogas, alguna vez en la vida, incrementó de 9.9 % en 2016 a 13.1 % en 2025. El cannabis sigue siendo la más prevalente, y pasó de 8.6 % a 12 % en ese periodo, junto con otros incrementos en estimulantes de tipo anfetamínico (0.9 % a 1.5 %) y alucinógenos (0.7 % a 1.3 %).

Por otro lado, el consumo, alguna vez, de drogas médicas fuera de prescripción en la población de 12 a 65 años se incrementó de 1.3 % en 2016 a 2.5 % en 2025. En específico, el de opioides pasó de 0.1 % a 1.4 %, además de que en la última década se detectaron casos de uso de tramadol sin prescripción médica. 

Reducción de riesgos y daños

La activista recuerda que “Checa tu sustancia” es un servicio de salud comunitaria con un enfoque en reducción de riesgos y daños para proporcionar información sobre el uso de sustancias psicoactivas legales e ilegalizadas, principalmente en la Ciudad de México. Esta puede ser general, para tomar decisiones sobre consumo, o específica, cuando ya existe la intención de consumir, pero se puede conocer más sobre el contenido de la sustancia.

Respecto de los hallazgos del RIA en sus intervenciones previas —que no tienen un punto o periodicidad fijos, pero llegan a fiestas, festivales, eventos y ferias de todo tipo—, Dalel Pérez comenta que un fenómeno bastante común es la adulteración o sustitución con metanfetaminas, lo que comúnmente conocemos como cristal, en muestras de otros estimulantes, como cocaína o MDMA, porque tienen efectos similares.

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En tanto, con las tiras reactivas de benzodiacepinas, se han propuesto tener más datos sobre la presencia de fentanilo en el mercado de sustancias de la capital, para saber si se corresponde con las alertas o campañas que existen. Sus informes, hasta el momento, solo lo han confirmado en una muestra, con una concentración del 0.05 %. Además de la tira reactiva, se envía después al laboratorio para confirmar.

“Seguimos haciendo ese mapeo, y se confirma un poco con la literatura de que hay presencia de fentanilos más fuerte en los estados del norte del país, donde existen mercados de sustancias opioides mucho más activos que en el centro. A grandes rasgos es lo que hemos encontrado”, explica. 

Este fin de semana, tras estar en diversas ubicaciones del Fan Fest del Mundial 2026 durante todo julio, los puntos de chequeo del RIA estarán en el Fan Fest del Zócalo, en la Glorieta de los Insurgentes y en el Embarcadero Cuemanco en Xochimilco. 

Si no se puede identificar los componentes de una sustancia, mejor no se consume
Si no se puede identificar los componentes de una sustancia, mejor no se consume. Foto: Cortesía RIA

¿Cuándo se recomienda no consumir una sustancia?  

La representante del RIA señala que el principal foco rojo para no consumir una sustancia, después de ser analizada, es cuando no se puede saber qué es. Los análisis pueden identificar una gran variedad de sustancias psicoactivas, pero cuando no arrojan presencia de ninguna, hay un principio de sospecha.

“No tenemos idea, no ganamos más información como la que estábamos intentando explorar, entonces cuando no podemos identificar dentro de cierta gama de sustancias es probable que sea riesgoso consumirla. O puede ser que no le pase nada y solo la estafaron, pero justamente con nuestros métodos de análisis podemos decir: ‘no la identificamos, hay riesgos, no es ni siquiera lo que tú esperas ni otra cosa’”, señala.

En esa circunstancia específica, la mayor cantidad de veces se recomienda no consumir. Otro foco rojo es cuando hay indicios de presencia de fentanilos, que además tienen que ser confirmados en un laboratorio. Esa información, detalla, siempre se da a la persona usuaria de la manera más clara posible y con la menor cantidad de alarmismo.

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En cambio, cuando existe adulteración de sustancias —lo que la persona espera consumir más otra diferente—, eso es lo que se expone. Es decir, los resultados nunca se dan en positivo o negativo, sino en términos de sustancias presentes o no presentes, porque son cualitativos. 

“Podemos identificar algunas sustancias psicoactivas, pero hay otras de corte que no necesariamente podemos identificar, pero que pueden no representar riesgos tan altos para las personas usuarias, por ejemplo, paracetamol molido u otro tipo de sustancias que pueden estar haciendo volumen, pero que no necesariamente sean tan riesgosas como las que sí podemos identificar, eso también se lo decimos a las personas”, añade.

Al año, más de 18 mil ingresos a urgencias médicas por el consumo de sustancias psicoactivas
Al año, más de 18 mil ingresos a urgencias médicas por el consumo de sustancias psicoactivas. Foto: Lizeth Ovando/Archivo Grupo Animal

Por eso no se habla de positivo y negativo, ni de pureza, sino de lo que específicamente contiene la muestra, y si es identificable o no. Ese resultado es el que da la pauta para explicar a las personas usuarias qué efectos pueden esperar si deciden consumirla. Además de decirles cuáles son las formas menos riesgosas de hacerlo. Esa lista de posibles medidas de cuidado es lo que se conoce como reducción de riesgos y daños. 

Ante un verano que reactiva con fuerza la temporada de festivales masivos, clubes nocturnos y la vida en bares, la falta de regulación del mercado ilegal —que proviene de una narrativa que sigue apostando por el abstencionismo y la persecución— eleva el riesgo de accidentes, emergencias e incluso sobredosis. El RIA subraya que el Observatorio Mexicano de Salud Mental y Consumo de Drogas reporta anualmente más de 18 mil ingresos a urgencias médicas hospitalarias relacionados con complicaciones por el consumo de sustancias psicoactivas.

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Por ello, en su guía de supervivencia, recomienda informarse e informar a otros sobre la sustancia, sus efectos, sus riesgos y cómo prevenir malas experiencias; no asumir que lo adquirido es puro, pues la adulteración es la regla y no la excepción; usar laboratorios itinerantes y alertas tempranas; activar redes de cuidado colectivo, es decir, no consumir a solas; perder el miedo a pedir ayuda médica, pues ninguna repercusión legal es más importante que la vida; prestar atención al contexto del lugar, como la mayor presencia de fentanilo en la frontera norte, y sumarse a la exigencia de un cambio legislativo.

“Vamos a estar en las ferias de salud que hay en algunos de los puntos Fan Fest o donde hay pantallas para ver el Mundial, vamos a estar en el Zócalo el jueves, vamos a estar en la Glorieta de Insurgentes el viernes, y en el Embarcadero de Cuemanco el sábado, con nuestra mesa informativa, por si alguna persona tiene duda sobre sus consumos, para compartir información abierta y sin juicios, y para hacer análisis de sustancias gratuito y anónimo”, remarca Pérez.