Alfredo Maza · 28 de abril de 2026
Cinco días después de sostener una reunión con ella, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch aseguró que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, negó tener conocimiento alguno de la presencia de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos operando en su entidad.
“La gobernadora de Chihuahua me dijo que ella no tenía conocimiento de que se estuviera llevando alguna operación con agentes norteamericanos en campo”, señaló García Harfuch.
Las declaraciones del secretario se dieron durante una conferencia de prensa realizada para dar a conocer detalles sobre el operativo que derivó en la detención de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, identificado como uno de los sucesores de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
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Ahí, García Harfuch aprovechó la oportunidad para reiterar la postura oficial que ha tenido el Gobierno de México respecto a este tema, asegurando que “es muy diferente tener un intercambio de información conforme lo marca la ley a tener agentes operando en territorio”.
“Yo le aseguro que ninguna de las operaciones que ha desarrollado el Gabinete de Seguridad Federal ha tenido participación física de un elemento extranjero, primero porque no nos lo permite la ley”, afirmó.

De esta forma, la detención en Nayarit de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, puso en evidencia la delgada línea de la cooperación de seguridad entre México y Estados Unidos.
Mientras el gobierno mexicano presumió la captura de uno de los hombres más buscados por la DEA, las autoridades federales insistieron en desmarcarse de cualquier intervención operativa estadounidense, en medio de la reciente tensión diplomática por la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua.
Incluso, a pesar de este alto interés de Washington, García Harfuch fue enfático al delimitar el papel de las agencias extranjeras en esta captura.
“Esta operación se trató de un operativo íntegramente ejecutado por autoridades mexicanas”, aseguró el secretario y explicó que la participación de Estados Unidos se limitó a la inteligencia.
Por su parte, Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional (Sedena), aprovechó la oportunidad para aclarar que los militares no formaron parte de la planeación y solo acudieron a brindar seguridad perimetral a petición de la fiscalía estatal de Chihuahua.
Trevilla Trejo precisó que, durante ese resguardo, “el personal militar no detectó la presencia” de los agentes extranjeros en la zona del laboratorio.
Y es que en días pasados, la presidenta Claudia Sheinbaum indicó que la gobernadora Maru Campos le comunicó que “la actividad se realizó para el desmantelamiento de un laboratorio”.
Sobre este último asunto, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó que el laboratorio asegurado en Chihuahua contaba con 12 reactores, que es la medida utilizada por las autoridades para determinar la capacidad de producción de estas instalaciones.
Al ser comparado con otros aseguramientos de laboratorios de metanfetaminas, las autoridades aclararon que el de Chihuahua no es el más grande detectado en el país.
De hecho, aseguraron que se tiene un registro de 64 laboratorios de mayor tamaño (con más de 12 reactores) y señalaron que el laboratorio más grande del que se tiene registro fue asegurado en Álamos, Sonora, en diciembre de 2023, el cual contaba con 56 reactores.
El discurso de soberanía emitido por el Gabinete de Seguridad se da en un contexto de reclamos cruzados entre ambos países.
Días antes de la captura de “El Jardinero”, se confirmó la muerte de Richard Leiter Johnston y John Dudley Black, dos oficiales de la CIA, durante un operativo contra un laboratorio de narcóticos en la sierra de Chihuahua.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el hecho como un tema de “seguridad nacional y de soberanía”, y exigió a Estados Unidos una explicación.
“Nosotros no aceptamos la participación en campo en los operativos”, sentenció la mandataria federal en su conferencia matutina.

Por su parte, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respondió a los cuestionamientos mexicanos pidiendo empatía institucional.
“El presidente Trump estaría de acuerdo en que un poco de compasión de parte de Claudia Sheinbaum sería valioso por las dos vidas estadounidenses que se perdieron”, declaró a la cadena Fox News.
Sin embargo, la administración de Maru Campos ha emitido tres versiones distintas sobre las actividades y el deceso de los dos ciudadanos estadounidenses en la zona serrana del estado.
En una primera versión, el gobierno estatal indicó que los extranjeros “murieron en un accidente de tránsito en una zona serrana, tras un operativo para destruir laboratorios de narcóticos”.
Posteriormente, aseguraron que los fallecidos eran “personal de la embajada” y que “sencillamente pidieron un traslado”. Mientras que en una tercera versión, las autoridades locales explicaron que los estadounidenses estaban “dando capacitaciones sobre uso de drones”.
Pese a lo anterior, respecto a las acciones en campo, el secretario García Harfuch mencionó que la postura oficial se basa en el reporte local, y citó que el fiscal general de Chihuahua, César Gustavo Jáuregui Moreno, “confirmó que los agentes extranjeros no participaron en la operación”.
Hasta el momento, la crisis detonada por la presencia de agentes de la CIA en México ya cobró a su primera víctima, se trata del propio fiscal estatal, quien presentó este lunes su renuncia.
No obstante, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que las investigaciones sobre la presencia de estos dos agentes estadounidenses deben seguir hasta que se aclare el caso completo.