Diana García · 15 de octubre de 2026
Chetumal.- La normalización de la violencia en múltiples modalidades, en combinación con el exceso del uso de redes sociales y conexión digital han generado trastornos cognitivos en adolescentes en secundarias de Quintana Roo hasta llegar a la depresión. El principal reto se convierte, ahora, en recuperar el sentido de la vida, advierte Arlene Guadalupe Rivero Fernández, presidenta del Colegio de Psicólogos del estado.
La especialista explica que los adolescentes pueden tener conductas agresivas, y pérdida del sentido de pertenencia a sus entornos familiares, además de mucho aislamiento. “La razón es que se conectan emocionalmente a través del teléfono y no hay contactos cara a cara con personas de su entorno, ni con sus amigos. Esa violencia se normaliza en todas las áreas de su vida personas (y) sus conductas empiezan a tener pérdidas de funcionalidad en actividades personales que generan bienestar”, explica.
Otro factor de alerta, refiere la especialista, deriva de la falta de conectividad emocional con sus padres, y no precisamente por ausencias físicas, si no por falta de comunicación. “No tienen ánimo, no quieren salir, solo quieren estar en casa, no hacer ejercicio, y ahí es donde empiezan trastornos en los estados de ánimo, hasta llegar a la enfermedad de la depresión. Eso pasa porque la violencia está normalizada, ellos ya lo ven como parte del día, y cómo se relacionan en casa, en su mayoría no cuentan con padres presentes emocionalmente”, puntualizó.
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De acuerdo con el Anuario de Morbilidad de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, la tasa de depresión registrada entre adolescentes de 15 a 19 años en Quintana Roo fue 3.5 veces la del grupo de 10 a 14 años durante 2025.
En el primer grupo, la entidad reportó una incidencia de 79.38 casos por cada 100 mil habitantes, mientras que entre los menores de edad de entre 10 y 14 años el indicador fue de 22.72. La diferencia muestra una mayor frecuencia de casos nuevos notificados durante la adolescencia tardía.
Ambas tasas estuvieron por debajo del indicador nacional: en México se registraron 135.79 casos por cada 100 mil habitantes de 15 a 19 años y 96.49 entre quienes tenían de 10 a 14 años.
Ante la incidencia, la especialista explica que los jóvenes requieren de un acompañamiento profesional, pero principalmente reforzar la atención en el núcleo familiar.
El reto es, precisó, combatir pensamientos intrusivos que no les permiten sentirse escuchados, vistos, o que pertenecen a pertenecen a su entorno. “Eso los lleva a pensamientos de pérdida del sentido de la vida”, señala.
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Los adolescentes que presentan síntomas de depresión y sus familiares pueden solicitar orientación gratuita en la Línea de la Vida, al 800 911 2000. El servicio funciona las 24 horas, todos los días del año, y ofrece apoyo ante crisis emocionales y canalización a atención especializada.
En Chetumal, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia del DIF estatal brinda atención psicológica a menores de edad. Se encuentra en avenida Bugambilias esquina Juana de Asbaje, colonia Miraflores; su teléfono es 983 837 3110 y atiende de lunes a viernes, de 9:00 a 17:00 horas.
En Cancún, el Centro de Atención Especializado en Salud Emocional del DIF estatal recibe a personas desde los seis años y ofrece información en el 998 206 8326. En Playa del Carmen, los adolescentes y sus familias pueden solicitar asistencia psicológica en la Procuraduría de Protección del DIF municipal, al 984 231 0775.
Para acudir a estos servicios, se recomienda consultar previamente los requisitos y la disponibilidad de citas.
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