Animal Político · 10 de septiembre de 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó los indicadores que consideró positivos de México en la prueba PISA 2025 y los vinculó con los objetivos de la Nueva Escuela Mexicana, entre ellos el aumento de jóvenes de 15 años incorporados al sistema educativo, una menor brecha entre estudiantes favorecidos y desfavorecidos, así como los niveles de apoyo que los alumnos reportaron recibir de profesores y compañeros, además de su disposición para aprender y enfrentar desafíos.
Durante su conferencia matutina de este jueves, Sheinbaum sostuvo que los resultados de la evaluación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran aspectos relacionados con la inclusión educativa y con las actitudes de los estudiantes hacia el aprendizaje que, de acuerdo con la mandataria, están vinculados con los objetivos de la Nueva Escuela Mexicana.
Al referirse al periodo de 2015 a 2025, la presidenta señaló que el número de jóvenes de 15 años elegibles para presentar PISA aumentó a un ritmo mayor que la población total de esa edad en México, lo que atribuyó a una mayor incorporación de estudiantes al sistema educativo.

“Más jóvenes están estudiando, es un reconocimiento”, afirmó.
Sheinbaum señaló que el crecimiento de la matrícula en educación secundaria se relaciona, de acuerdo con los resultados de la prueba, con la incorporación de más jóvenes provenientes de contextos marginados al sistema escolar. Para la presidenta, este indicador representa un elemento que debe considerarse al analizar el desempeño de México en la evaluación.
La mandataria también destacó el indicador de desigualdad entre estudiantes favorecidos y desfavorecidos. En ciencias, dijo, la diferencia entre ambos grupos en México es menor que el promedio registrado entre los países de la OCDE: mientras en México la brecha es de 68 puntos, el promedio de la organización es de 85 puntos.
Otro de los aspectos que resaltó fue el apoyo que los estudiantes dicen recibir de sus profesores. De acuerdo con los resultados presentados por Sheinbaum, 82% de los alumnos mexicanos señaló que pide ayuda a sus docentes cuando la necesita, frente a un promedio de 77% en la OCDE.
La presidenta relacionó este dato con el papel de los profesores en el sistema educativo mexicano y destacó que el porcentaje de estudiantes que recurre a sus compañeros cuando no comprende algo también se encuentra por encima del promedio internacional.
Lee: Sheinbaum cuestiona prueba PISA ante resultados; defiende avance en ciencias
En México, 86% de los estudiantes reportó que consulta a sus compañeros de clase cuando no entiende algo por completo, mientras que el promedio de la OCDE es de 82%. Sheinbaum ligó este resultado con la solidaridad y el apoyo entre los propios estudiantes.
En ciencias, la evaluación también mostró indicadores sobre la percepción que tienen los alumnos acerca del acompañamiento de sus profesores. Sheinbaum señaló que 81% de los estudiantes mexicanos reportó que el profesorado muestra interés por el aprendizaje de cada alumno, frente a 69% en promedio entre los países de la OCDE.
Asimismo, 77% de los estudiantes en México indicó que sus profesores continúan enseñando hasta que los alumnos comprenden, mientras que el promedio de la OCDE es de 66%. Otro 82% señaló que los docentes brindan ayuda adicional cuando los estudiantes la necesitan, frente a 73% en promedio en la organización.
La presidenta también puso énfasis en las respuestas relacionadas con la curiosidad y la disposición de los estudiantes para enfrentar dificultades. Según los datos que presentó, 80% de los alumnos mexicanos dijo sentir curiosidad por muchas cosas diferentes, siete puntos porcentuales por encima del promedio de la OCDE, que es de 73%.
Sheinbaum utilizó este indicador para plantear que la educación no debe centrarse únicamente en la memorización, sino en el desarrollo de capacidades para continuar aprendiendo.

A esto se suma que 76% de los estudiantes mexicanos reportó que realiza un esfuerzo adicional cuando las tareas se vuelven un desafío, frente a 66% en promedio en la OCDE.
En contraste, solo 11% de los estudiantes mexicanos dijo estar de acuerdo o muy de acuerdo con que la escuela ha sido una pérdida de tiempo, una proporción que, según los datos expuestos por Sheinbaum, disminuyó 2.7 puntos porcentuales entre 2022 y 2025 y se ubicó por debajo del promedio de la OCDE, de 24%.
La evaluación también encontró una relación entre la valoración que los estudiantes tienen de la escuela y su desempeño en ciencias. De acuerdo con los resultados citados por la presidenta, los alumnos que perciben un mayor valor en la escuela tienden a obtener puntuaciones más altas en esta materia, con una diferencia de 22 puntos respecto de sus compañeros.
Sheinbaum relacionó estos indicadores con la Nueva Escuela Mexicana y con un modelo educativo basado en una mayor participación de los estudiantes dentro del aula.
“Ese es el objetivo de la Nueva Escuela Mexicana, mucho mayor participación, colaboración dentro del salón de clase”, dijo.
Sigue leyendo: Prueba PISA 2025: estas son las regiones con mejores resultados
La presidenta sostuvo que este enfoque busca alejarse de un esquema en el que el profesor concentra la enseñanza mientras los estudiantes se limitan a escuchar, para promover una dinámica distinta de participación y aprendizaje.
“No es el maestro que llega y enseña y los estudiantes solo lo escuchan, sino es una participación distinta, es una pedagogía distinta, reconocida internacionalmente”, afirmó.
Sheinbaum señaló que los resultados de PISA muestran algunos de estos indicadores, aunque la evaluación también refleja problemas en el desempeño académico y condiciones que afectan a las escuelas mexicanas.
Los resultados de PISA 2025 muestran que México tuvo una disminución en matemáticas y lectura respecto de 2022, mientras que en ciencias se registró un comportamiento distinto. En matemáticas, el puntaje pasó de 395 puntos en 2022 a 388 en 2025, mientras que en lectura disminuyó de 415 a 408 puntos. En ciencias, en cambio, el resultado pasó de 410 a 414 puntos.
Además de los resultados académicos, la evaluación identificó carencias en las condiciones materiales de las escuelas. De acuerdo con los datos de la prueba, 48% de los directivos de planteles en México señaló falta de material educativo, como libros de texto, equipos informáticos y materiales de biblioteca o laboratorio, mientras que 29% indicó que la educación se ve obstaculizada por la falta de personal.

Para Luis Antonio Mata Zúñiga, académico del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias para el Desarrollo de la Educación (CINIDE) de la Universidad Iberoamericana, la expansión de la matrícula constituye un avance en términos de inclusión, pero plantea el reto de garantizar condiciones que permitan mejorar el aprendizaje.
El académico señaló que las condiciones estructurales de las escuelas están relacionadas con los resultados educativos y puso como ejemplo un plantel de Villahermosa, Tabasco, donde las temperaturas alcanzan 40 grados Celsius con calor húmedo y las aulas no cuentan con aire acondicionado ni ventilador. En esas condiciones, sostuvo, “es difícil que podamos mejorar los resultados”.
Mata Zúñiga consideró que la expansión educativa debe estar acompañada de mejores condiciones de infraestructura y laborales para profesores. Señaló que aumentar el número de estudiantes y docentes no es suficiente si las escuelas carecen de infraestructura adecuada, existen condiciones laborales inestables o no hay posibilidades de planeación a largo plazo.
Te puede interesar: “Colapso educativo”: Aurelio Nuño responsabiliza a Morena por resultados de PISA 2025
Los resultados de PISA 2025 también mostraron que 61% de los estudiantes mexicanos posee una “mentalidad de crecimiento”, entendida como la creencia de que la inteligencia puede desarrollarse mediante el trabajo, el esfuerzo y la retroalimentación. A esto se suman los porcentajes de alumnos que recurren a profesores y compañeros cuando necesitan ayuda, indicadores que la OCDE relacionó positivamente con el rendimiento en ciencias.
La evaluación, sin embargo, se realizó en un contexto de descenso generalizado del desempeño académico. Los resultados mostraron una disminución del rendimiento en los países de la OCDE, con los promedios más bajos registrados en matemáticas y lectura. Entre los factores señalados en el informe se encuentran la escasez de docentes, las distracciones digitales y periodos de atención más cortos, cuyo impacto se aceleró durante la pandemia de COVID-19.
Tras la publicación de los resultados, Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, señaló que los datos muestran que es urgente revertir la disminución del rendimiento académico y sostuvo que los sistemas educativos con mejores resultados se concentran en menos áreas con mayor profundidad, invierten en los docentes, involucran a los padres y ofrecen apoyo específico a los estudiantes y las escuelas que más lo necesitan.
En México, las condiciones de infraestructura y el presupuesto educativo también forman parte de la discusión sobre los resultados. Para 2027, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación plantea destinar 1.4 billones de pesos a educación, ciencia y cultura, equivalentes a 3.5% del PIB.
De acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), entre los programas de este rubro con mayores recortes se encuentran La Escuela es Nuestra, con una reducción propuesta de 25.5%, e Investigación en ciencia, humanidades, tecnología e innovación, con una disminución de 22.4%.
Paulina Amozurrutia, directora de la asociación Educación con Rumbo, cuestionó la distribución de los recursos destinados al sector y consideró que se requiere recuperar presupuesto para infraestructura, capacitación docente y evaluación educativa.
La discusión sobre la evaluación educativa también ocurre después de la desaparición de Mejoredu, organismo que analizaba la política pública del sector. Mata Zúñiga planteó que se requiere investigación educativa, transparencia de los datos y acceso a la información para evaluar y entender los factores que inciden en los resultados del sistema educativo mexicano.
Sheinbaum centró su lectura de PISA 2025 en los indicadores relacionados con inclusión, acompañamiento y disposición de los estudiantes para aprender, y vinculó estos resultados con el enfoque de la Nueva Escuela Mexicana. Al mismo tiempo, los datos de la evaluación muestran que estos indicadores conviven con una disminución en matemáticas y lectura y con carencias de infraestructura y personal reportadas por los propios planteles.