Edgar Ledesma · 26 de junio de 2026
En el país de la partidocracia y como si a México le faltaran más siglas en la boleta, el Instituto Nacional Electoral (INE) abrió la puerta a dos nuevos partidos políticos nacionales rumbo a las elecciones de 2027, aunque al mismo tiempo cerró el paso a otras dos organizaciones por irregularidades en afiliaciones, dudas sobre financiamiento, intervención de líderes religiosos y señalamientos de soborno.
Con la decisión, el sistema de partidos pasará de seis a ocho fuerzas nacionales. A los registros vigentes del Partido Acción Nacional (PAN), Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido del Trabajo (PT), Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Movimiento Ciudadano y Morena, se sumarán Construyendo Sociedades de Paz, que participará como Partido PAZ, y Personas Sumando en 2025.
Personas Sumando en 2025 obtuvo el registro, pero no pasó limpia. El Consejo General aprobó que pueda convertirse en partido político nacional, aunque lo condicionó a que no use el nombre Somos México ni mantenga el color rosa de su emblema, por una posible confusión con partidos locales, como Fuerza por México.
Detrás de esas nuevas siglas hay proyectos con historias políticas distintas. Somos México viene de Personas Sumando en 2025 y ha sido identificado con la Marea Rosa y figuras que pasaron por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), como Guadalupe Acosta Naranjo y Cecilia Soto. El Partido PAZ surge de Construyendo Sociedades de Paz, organización relacionada con el entorno del extinto Partido Encuentro Social y Partido Encuentro Solidario.

Las dos organizaciones frenadas también tenían perfiles definidos. México Tiene Vida nació en Nuevo León con una agenda conservadora y de defensa de la vida, mientras Que Siga la Democracia fue vinculada con liderazgos cercanos al morenismo, entre ellos Édgar Garza Ancira. Quedaron fuera después de que el consejo consideró graves las irregularidades detectadas en sus expedientes.
La puerta que abrió el INE no es menor, porque esos ocho partidos podrían aparecer en la boleta federal de 2027, una elección intermedia en la que se renovará la Cámara de Diputados y que también estará cruzada por la disputa de gubernaturas y cargos locales en varios estados.
La verdadera prueba para PAZ y para la organización que hasta ahora se conoce como Somos México será sobrevivir a esa primera elección; para llegar vivos a la elección presidencial de 2030 deberán alcanzar el porcentaje mínimo de votos que exige la ley para conservar el registro.
La propuesta que llegó al pleno perfilaba la aprobación de cuatro nuevos partidos políticos nacionales, pero durante la discusión el Consejo General marcó un límite. Para una mayoría de consejerías, no bastaba con cumplir el número de asambleas y afiliaciones si el expediente acumulaba conductas que podían afectar la autenticidad del proceso.
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México Tiene Vida y Que Siga la Democracia, organizaciones que un día antes habían sido avaladas en la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos, fueron frenadas en el pleno, luego de que consejerías pidieron cambiar el sentido de los proyectos por la gravedad de las anomalías detectadas.
La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, abrió la discusión al señalar que “la decisión que hoy nos corresponde no es política”. También dijo que el consejo no debía valorar cercanía, simpatías o afinidades, sino revisar el cumplimiento de la Constitución, la ley y las reglas que todas las organizaciones conocieron desde el inicio.
Taddei explicó que las cinco solicitudes implican una revisión nacional, con 921 asambleas distritales válidas y más de 1.2 millones de afiliaciones válidas, además de cruces con el Padrón Electoral, revisión de documentos básicos, fiscalización de ingresos y gastos, así como procedimientos derivados de quejas.
La presidenta de la Comisión de Prerrogativas, Norma Irene De la Cruz, sostuvo que el proceso concluye una etapa relevante para la pluralidad democrática, pero también advirtió que la revisión dejó elementos que debían inquietar al consejo, entre ellos “inconsistencias en afiliaciones, dádivas, actos de corrupción hacia una funcionaria pública”.

El debate más fuerte se concentró en México Tiene Vida y Que Siga la Democracia. Varias consejerías consideraron que no bastaba con haber reunido afiliaciones y asambleas si también había conductas que podían afectar la confianza en los nuevos partidos.
En el caso de México Tiene Vida, el INE discutió señalamientos por la participación de ministros de culto —personas con funciones religiosas formales, como sacerdotes o pastores—, en algunas asambleas, además de inconsistencias en afiliaciones, posibles irregularidades en aportaciones y un procedimiento por el intento de soborno a una vocal ejecutiva del instituto en Chihuahua.
En el caso de Que Siga la Democracia el debate giró en torno a inconsistencias en afiliaciones, presunta manipulación de imágenes y dudas sobre el financiamiento de sus actividades, además de la información enviada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) al INE, que provocó una discusión interna sobre si esos datos fueron entregados a tiempo a las consejerías.
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El consejero Arturo Castillo reconoció que la llegada de nuevos jugadores era una buena noticia para la pluralidad política, pero advirtió que “el proceso de constitución de nuevos partidos no ha sido del todo limpio”, pues se presentaron irregularidades formales y otras más graves, como dádivas, simulación de afiliaciones e intentos de soborno a la autoridad electoral.
Uno de los posicionamientos más duros fue el del consejero Arturo Chávez, quien sostuvo que el INE no puede avalar a organizaciones con opacidad financiera, manipulación de registros o prácticas contrarias a los valores democráticos.
Carla Humphrey cuestionó la forma en que se informó al consejo sobre el reporte enviado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), pues dijo que las consejerías sólo fueron notificadas de su existencia, pero “no se precisó su contenido, alcance, organizaciones involucradas ni su posible impacto” en los proyectos.
Martín Faz sostuvo, en cambio, que la información remitida por la UIF no modificaba por sí misma los proyectos, porque parte de las operaciones mencionadas eran anteriores al inicio del proceso y, en casi todos los casos, “no se advierte un vínculo claro, indubitable y suficiente” con las organizaciones revisadas.

La discusión también alcanzó a Somos México, no por el cumplimiento de afiliaciones o asambleas, sino por su nombre y emblema. El proyecto aprobado condicionó a la organización a modificar su denominación y colores, bajo el argumento de que podían generar confusión con fuerzas políticas locales.
Faz y Uuc-kib Espadas se pronunciaron contra esa restricción. El primero sostuvo que Somos México no contiene alusiones religiosas o raciales, ni es igual o semejante a la denominación de algún partido nacional vigente, mientras que Espadas defendió que “los elementos de identidad nacional son de todos los mexicanos”.
Con seis votos a favor y cinco en contra, el INE aprobó el registro de Personas Sumando en 2025, pero condicionado al cambio de nombre y emblema. En el caso de Construyendo Sociedades de Paz, el aval fue más amplio y la organización obtuvo nueve votos para convertirse en Partido PAZ.
En sentido contrario, México Tiene Vida no alcanzó el registro después de que una mayoría del consejo consideró que las irregularidades en su expediente eran suficientes para negarle entrada al sistema de partidos. Que Siga la Democracia también fue rechazada, en medio de cuestionamientos por afiliaciones, financiamiento y la información remitida por la UIF.
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La decisión final reconfigura el escenario rumbo a 2027. En lugar de cuatro nuevos partidos, como se perfilaba desde la comisión, sólo dos fuerzas se sumarán a la boleta federal y podrán acceder al financiamiento público que les corresponda a partir de julio.
El proyecto de financiamiento del INE contempla recursos para cuatro nuevos partidos, con 73.6 millones de pesos para actividades ordinarias y 3.3 millones para actividades específicas de julio a diciembre, por lo que la autoridad electoral deberá ajustar la redistribución de prerrogativas conforme a los registros aprobados.
El INE defendió que las resoluciones no obedecieron a consideraciones políticas, sino al cumplimiento diferenciado de los requisitos legales y constitucionales de cada organización, y recordó que las agrupaciones que no compartan la decisión pueden impugnar ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Así, el proceso que empezó con decenas de organizaciones interesadas en crear un partido político terminó con dos nuevos jugadores en la cancha electoral y dos proyectos detenidos en la última revisión. El INE amplió la pluralidad, pero también dejó una advertencia, juntar afiliaciones y llenar asambleas ya no alcanza cuando el expediente viene cargado de irregularidades.