Redacción Animal Político · 7 de abril de 2026
Ante las tres vacantes de consejeros que tiene el Instituto Nacional Electoral (INE) como parte de la conclusión del cargo, la consejera Carla Humphrey, aseguró que el órgano electoral sigue respondiendo y tomando decisiones con todas sus responsabilidades frente a la ciudadanía.
“Las vacantes señaladas no son un tema menor, en momentos complejos es cuando se aprueba la fortaleza de las instituciones y este acuerdo es muestra de ello. El instituto tiene la capacidad de adaptarse y continuar. No es la primera vez que el INE enfrenta una situación similar extraordinaria”, destacó Humphrey.
Durante una sesión virtual, recordó que durante la pandemia, dicho consejo tuvo que tomar decisiones “fuera de lo habitual” para poder seguir operando.

“La causa era clara, una emergencia sanitaria global, derivada de la pandemia Covid-19. Hoy el contexto es distinto. No estamos frente a una situación de emergencia de salud pública sino ante una situación derivada de que no se han cubierto estas vacantes y también eso me parece señalarlo”, comentó.
Aclaró que dicho acuerdo no cambia el modelo del INE, no redefine cómo deben funcionar las comisiones.
“Lo que hace es algo mucho más sencillo pero importante, evitar que el Instituto se detenga o mermen las certezas de las decisiones que debemos de tomar”, indicó.
Prosiguió: “porque las decisiones de este Consejo se apoyan en el trabajo técnico de las áreas y, en particular, de las áreas auxiliares, que son las comisiones de este Consejo General y es ahí donde se construyen decisiones en materia de fiscalización, de organización electoral, de quejas y denuncias, prerrogativas, entre otras. Si las comisiones no funcionaran el Instituto se debilita y esto es algo que simplemente no podemos permitir”.
En tanto, la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, reconoció la voluntad de las consejerías y el trabajo de todos los consejeros y consejeras que decidieron integrar una comisión más, pues son cargas adicionales de trabajo que tendrán que sacar adelante.
“Avizoramos con el debido tiempo y el respeto a la reglamentación interna de esta institución, la definición de estas comisiones que por temas que no competen directamente al Instituto, sino que en este momento están desarrollándose los tiempos en la Cámara de Diputados, nos hemos quedado en una situación en donde la integración de las comisiones requería de la voluntad de las consejerías para integrarlas de manera temporal, de aquí a la llegada de nuestros colegas nuevos que tendremos, de acuerdo a las fechas establecidas, a más tardar el 22 de este mes”, agregó.
El relevo de tres asientos en el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) llega acompañado de dudas sobre los perfiles que buscan ocuparlos, el filtro que aplicará el comité técnico y el tipo de árbitro que quedará sentado rumbo a las elecciones de 2027 y a los preparativos de 2030.
Dania Ravel, una de las tres consejerías que concluyen su periodo, sostiene que la discusión no debería reducirse a una lista de nombres: lo que está en juego, dice, es el rumbo institucional del INE y la confianza que pueda conservar como autoridad electoral.

Detrás de ese relevo no está sólo la sustitución de tres personas. Las consejerías del INE votan decisiones que terminan marcando el rumbo del árbitro electoral: desde la organización de los comicios hasta criterios sobre paridad, fiscalización o inclusión. El perfil de quienes lleguen al Consejo General no es un detalle menor, sino parte de la disputa para definir el tipo de institución que operará en los próximos años.
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Ravel respondió con una mezcla de satisfacción y preocupación. Dijo que se va contenta por los avances en inclusión y paridad, pero preocupada por lo que considera un debilitamiento interno del Instituto.
Desde esa primera respuesta llevó la conversación a una inquietud concreta: dijo que, con la reforma judicial, la presidencia del INE, hoy encabezada por Guadalupe Taddei, recibió la facultad exclusiva para nombrar titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas, una atribución que antes correspondía al Consejo General. A su juicio, eso “merma la colegialidad del instituto” y abre espacio a “decisiones unilaterales”.