Frasua Esquerra, Nayeli Roldán y Alexis Ortiz · 5 de mayo de 2026
En tres años, Enrique Alfonso Díaz Vega, exsecretario de Finanzas de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, tuvo ingresos por 120 millones de pesos, bajo la misma constante: su sueldo de funcionario de gobierno representó apenas una pequeña parte de sus recursos , mientras que sus negocios privados le generaron ganancias millonarias.
Rubén Rocha Moya, el ahora gobernador de Sinaloa con licencia, y Díaz Vega, son dos de los 10 acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de colaborar con el Cártel de Sinaloa, siendo funcionarios de la entidad.
De acuerdo con la acusación interpuesta en el Tribunal de Distrito de EU, Enrique Díaz sería uno de los funcionarios del gabinete de Rocha que “ayudaron a los líderes de los Chapitos a colocar a funcionarios corruptos para proteger las operaciones de tráfico de drogas y actuaron como enlaces entre los líderes de los Chapitos y Rocha Moya”.
Díaz Vega asumió el cargo de titular de Finanzas en diciembre de 2021, una posición crucial en el gabinete estatal , pues su función era administrar el presupuesto de Sinaloa. Ese año reportó ingresos por 3.1 millones de pesos. De ese total, apenas 105 mil134 pesos fueron producto de su sueldo de gobierno, mientras que los 3 millones adicionales llegaron a arcas personales procedentes del el sector privado.

Tres años después, cuando concluyó su periodo en el cargo en agosto de 2024, Díaz Vega reportó ingresos totales por 261 millones 531 mil pesos. Esto, al sumar los ingresos netos ganados en tres años de trabajo, más las propiedades y vehículos que poseía hasta ese momento. El 2022 fue un año atípico, en el que sus ingresos totales se dispararon a 99.3 millones de pesos. De ese monto total, su sueldo como funcionario aportó 547 mil 881 pesos, mientras que 98.7 millones fueron producto de sus negocios, rentas y ventas privadas.
De esta millonaria bolsa privada, 86 millones 242 mil pesos se derivaron de la venta de propiedades inmobiliarias; 1 millón 130 mil pesos de la venta de vehículos; 7 millones 612 mil pesos del cobro de rentas; 2 millones 133 mil pesos del retiro de una póliza de seguro; 1 millón 616 pesos del cobro de sueldos y salarios en la iniciativa privada; 53 mil 338 pesos por intereses y 3 mil 703 pesos de dividendos empresariales.
Para 2023, las cifras regresaron a su nivel habitual, aunque siguieron siendo millonarias. En total, ingresó 10.4 millones de pesos. La balanza se mantuvo exactamente igual: el gobierno le pagó 556 mil 370 pesos por su trabajo, mientras que sus actividades particulares le inyectaron otros 9.8 millones de pesos a sus cuentas.
La historia cerró con la misma tendencia en 2024, año en el que concluyó su encargo en el mes de agosto. En esos pocos meses generó un total de 7.8 millones de pesos. Al partir en dos esta cifra, su salario burocrático de cierre habría sumado 303 mil 970 pesos, mientras que la maquinaria de sus ingresos privados no se detuvo y le redituó los 7.5 millones de pesos restantes.
Durante su tiempo como funcionario público, Enrique Alfonso Díaz Vega acumuló un total de 120.7 millones de pesos en ingresos. De esa cifra, solo 1.5 millones provino de su salario como servidor público, lo que representa apenas el 1.26 % del total de sus ganancias. El resto, es decir, 119.2 millones de pesos (el 98.74 %), provino de sus negocios privados.
Cuando ingresó al gobierno a finales de 2021, el declarante ya poseía más de 30 bienes inmuebles adquiridos en años anteriores; una lista que abarcaba casas, departamentos, terrenos y locales comerciales.
En esta colección, destacan propiedades de altísimo valor, como un inmenso local comercial de 24 millones de pesos, un terreno de 16.7 millones y una casa valuada en 15.6 millones. Registró cerca de nueve vehículos, entre los que figuraban una camioneta Land Rover Defender de 1.8 millones, una Chevrolet Suburban de 1.6 millones, autos deportivos como un BMW M Coupe y dos embarcaciones de recreo con sus respectivos remolques
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Durante su primer año completo como funcionario, en 2022, siguió sumando ladrillos a su fortuna. Ese año adquirió tres locales comerciales por un total combinado de 4.7 millones de pesos (valuados individualmente en 1.09, 1.83 y 1.77 millones), además de comprar un terreno de 6.6 millones. En cuanto a sus automóviles, hubo rotación en su garaje: vendió la Suburban y una camioneta Dodge Ram, pero estrenó lujo al comprar una GMC Yukon de 1.8 millones y una camioneta Lexus LX 600 por casi 2 millones.
En 2023, los documentos muestran la adquisición de un nuevo terreno por 5.4 millones y otro por 2.2 millones de pesos. A esto, sumó la compra de una nueva casa con un valor de 2.9 millones. En el apartado de sus vehículos, la flota se mantuvo dominada por sus autos deportivos y lanchas, registrando únicamente la venta de la camioneta GMC Yukon que había comprado un año antes.

Finalmente, en su declaración de conclusión (que abarca hasta agosto de 2024), su inmensa lista de terrenos, casas y locales comerciales se mantuvo prácticamente intacta. Para despedirse de su encargo público, en el rubro automotriz reportó la venta de su lujosa camioneta Lexus y registró una sola compra: un vehículo recreativo tipo buggy, modelo MOKE 007 del año, por 378 mil 494 pesos.
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El patrimonio de Enrique Alfonso Díaz Vega, exsecretario de Finanzas de Sinaloa, reportado en su gestión, ascendió a 261 millones de pesos, y se conformó por tres vías: