La Opinión de Santiago · 27 de agosto de 2026
La noche del 22 y la madrugada del 23 de agosto de 2025, la zona norte de la ciudad de Querétaro se inundó. En la colonia Peñuelas, la corriente del canal desbordado arrastró y mató a dos jóvenes originarias de Río Verde, San Luis Potosí. Tres días después apareció el cuerpo de un estudiante del Tecnológico de Monterrey, también arrastrado por la tormenta. El saldo oficial fue de tres personas muertas y más de 2 mil 200 viviendas dañadas, 280 de ellas con deterioro mayor, según el censo difundido por las autoridades estatales.
Entre las colonias que el propio municipio enlistó como afectadas en su declaratoria de emergencia están Menchaca I y Lomas de Menchaca. Lo que los vecinos de esas colonias no sabían es que el dinero para protegerlas de esa inundación existía antes del desastre. Estaba aprobado. Tenía nombre: colector pluvial y rehabilitación del dren Cuauhtémoc en Menchaca. Eran 100 millones de pesos para la obra más grande de la Propuesta de Obra Anual 2025 (POA), el programa de obras del municipio, junto con otra intervención en Constituyentes del Parque. Pero nunca se realizó.
Lo que tampoco sabían es que tres días después de las muertes, en la primera sesión de Cabildo realizada tras la inundación, los regidores del municipio de Querétaro votaron para aprobar la relotificación de un fraccionamiento de 13 mil 174 viviendas ubicado en los predios de la exhacienda que lleva el nombre de su colonia.

El 25 de marzo de 2025, el Cabildo del municipio de Querétaro aprobó la Propuesta de Obra Anual 2025: 102 obras por mil 546 millones de pesos, elegidas en parte por los propios vecinos a través de la plataforma de participación ciudadana Decide Querétaro. El acuerdo quedó publicado en la Gaceta Municipal No. 12, el 1 de abril.
Entre esas 102 obras figuraba el colector pluvial y la rehabilitación del dren Cuauhtémoc, con una asignación de 100 millones de pesos, en la colonia Menchaca I, delegación municipal Epigmenio González.
Cinco meses después de la aprobación, cuando cayeron las lluvias, esa obra no existía. No había contrato. No había empresa asignada. No había un solo peso ejercido.
Los oficios SOP/0004/2026 (7 de enero de 2026) y SOP/228/2026 (25 de febrero de 2026), emitidos por la Secretaría de Obras Públicas del municipio a solicitud de la regidora Paulina Aguado Romero, de Movimiento Ciudadano, documentan obra por obra el estado del POA 2025. El dren Cuauhtémoc no aparece entre las 70 obras contratadas. Forma parte de las 62 obras ciudadanas que al corte del 27 de febrero de 2026 seguían sin contratarse, por un total de mil 60.7 millones de pesos en compromisos incumplidos.
Y no fue la única en las colonias afectadas: de la lista que la declaratoria de emergencia reconoce como dañadas, al menos cuatro tenían obras hidráulicas o viales aprobadas en el POA que nunca se contrataron: Menchaca (100 millones), la calle Industriales en Peñuelas y Menchaca (50 millones), El Salitre (38 millones) y las calles de San Pablo (40 millones). En contraste, las obras de Santa María Magdalena, Buenavista y Pinto sí se contrataron y avanzaron.
Casi 230 millones de pesos en obras fueron aprobados para colonias que terminaron bajo el agua, pero nunca llegaron a contrato.
El rezago no era un secreto. El 1 de agosto de 2025 —tres semanas antes de la tragedia—, el secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del estado, Pío X Salgado Tovar, declaró que apenas “en tres meses” estaría concluida la fase técnica para las obras de reparación del dren Peñuelas —el mismo que se desbordaría el 22 de agosto— y que los trabajos comenzarían al terminar la temporada de lluvias, estimada a mediados de octubre, según reportó Al Diálogo. El propio funcionario informó entonces que se realizaban estudios hidráulicos en el bordo Cinco Halcones, en San José el Alto, cuyo desbordamiento afecta a Menchaca, Peñuelas y la avenida Constitución.
El dinero existía. La Cuenta Pública 2025 registra que al 31 de diciembre de ese año había mil 444.8 millones de pesos en bancos, resultado del ejercicio (ahorro) de 846.7 millones y cero pesos de deuda pública.
El 23 de agosto de 2025, el presidente municipal Felipe Fernando Macías Olvera, del Partido Acción Nacional (PAN), firmó la Declaratoria de Emergencia CMPCQ/001/2025, publicada ese mismo día en la Gaceta Extraordinaria No. 24.
El Artículo 3 de la declaratoria ordena a la Secretaría de Finanzas “ejercer a través de la instancia correspondiente, los recursos públicos necesarios con cargo al Presupuesto de Egresos del Municipio de Querétaro para el ejercicio fiscal 2025”. Sin especificar partidas. Sin señalar montos. Sin mencionar al Ayuntamiento. Con vigencia “hasta en tanto las dependencias […] logren regularizar y ordenar la situación”.

La firmó como Presidente del Consejo Municipal de Protección Civil, sin votación de ningún órgano colegiado.
El municipio contaba con un Fondo Municipal para la Atención de Contingencias. Al 30 de septiembre de 2025, ese fondo tenía 6 millones 715 mil 680.70 pesos —dato que consta en el propio proyecto de presupuesto 2026—. La emergencia se pagó desmantelando el presupuesto ordinario, no con el fondo creado para ese propósito.
El martes 26 de agosto de 2025, el Cabildo del municipio de Querétaro celebró su sesión ordinaria. Era la primera desde la inundación.
El orden del día de esa sesión, consultado en los archivos oficiales del municipio, no incluye ningún punto sobre la modificación de la Propuesta de Obra Anual 2025, a la reasignación de recursos derivada de la emergencia ni al estado de las obras de drenaje en las colonias afectadas.
La sesión incluyó un minuto de silencio y posicionamientos de los regidores sobre la tragedia. Sin votación sobre ningún punto relativo a la contingencia.
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Lo que sí se sometió a votación ese día fue la relotificación del Fraccionamiento denominado “La Espiga”, ubicado en los predios de la exhacienda Menchaca, delegación municipal Epigmenio González. El acuerdo fue aprobado con 11 votos a favor y 4 en contra.
En la misma sesión, por instrucciones del presidente municipal, se retiró del orden del día un punto relativo al pago en efectivo del área de donación de un predio que, según denunció el regidor Fernando Flores durante la sesión, se ubica a unos 100 metros de un cárcamo que falló durante las lluvias. El mismo asunto reapareció en el orden del día del 23 de septiembre y fue aprobado.
La Opinión Técnica ET-F/06/2025, emitida por la Secretaría de Desarrollo Urbano del municipio el 30 de mayo de 2025 —casi tres meses antes de las inundaciones—, y el propio acuerdo de relotificación describen el proyecto sometido a votación el 26 de agosto.
El Fraccionamiento “La Espiga” ocupa una superficie de 2 millones 898 mil 409.90 metros cuadrados (aproximadamente 290 hectáreas) en los predios de la exhacienda Menchaca, sobre la Carretera Estatal No. 40, Anillo Vial II Fray Junípero Serra. El proyecto contempla 13 mil 174 viviendas y mil 173 locales comerciales y de servicios, en cinco etapas. Al momento de la votación, la primera etapa tenía un avance de obras de urbanización del 94.74 % y contaba con factibilidad de servicios de agua potable, alcantarillado y drenaje pluvial para 3 mil viviendas, emitida por la Comisión Estatal de Aguas.
El desarrollador del proyecto es Grupo Nurban de México Terrenos S.A. de C.V., como fideicomitente del fideicomiso de administración 1490. El fraccionamiento ha tenido autorizaciones municipales sucesivas desde 2014-2016 y el voto del 26 de agosto corresponde a un nuevo proceso de relotificación y renovación de licencias de la primera etapa.

Las colonias Menchaca I y Lomas de Menchaca forman parte de la delegación municipal Epigmenio González, la misma demarcación donde se ubica el Fraccionamiento “La Espiga”, y ambas figuran en la lista de colonias afectadas de la declaratoria de emergencia.
Durante la sesión del 26 de agosto, regidores de oposición advirtieron que el desarrollo se ubica aguas arriba de colonias que acababan de inundarse, citando el oficio SEMOV/1105/2016 sobre las miles de viviendas previstas en la zona. La relación hidrológica precisa entre el desarrollo y el escurrimiento hacia las colonias bajas —cuánta agua adicional aporta la impermeabilización de esas 290 hectáreas— requiere una opinión técnica independiente que esta redacción ha solicitado. Lo que consta en documentos es esto: la obra hidráulica de 100 millones aprobada para Menchaca nunca se contrató, y tres días después de la inundación el Cabildo aprobó ampliar el desarrollo inmobiliario en la parte alta de la misma demarcación.
La regidora Paulina Aguado Romero confirmó en entrevista para esta investigación que la Comisión de Obras Públicas del Cabildo nunca sesionó sobre la modificación del POA 2025 derivada de la contingencia. El regidor Fernando Flores Pérez, de Morena, lo confirmó por escrito: “no se llevó a cabo ninguna modificación formal de la que nos dieran conocimiento como miembros del Ayuntamiento, ni en ninguna de las sesiones de Cabildo subsecuentes a la contingencia se trató un punto referente”.
¿Cómo puede un municipio dejar de construir una obra de drenaje aprobada por el Cabildo y gastar ese dinero en otra cosa, sin regresar al Cabildo a pedir permiso? La respuesta está en el Artículo 12 del Decreto del Presupuesto de Egresos 2025, aprobado por el propio Cabildo el 17 de diciembre de 2024 y publicado en la Gaceta Municipal No. 6. Ese artículo delegó en la Secretaría de Finanzas 14 facultades para modificar, reasignar y transferir recursos durante todo el año, con la única obligación de informar al Ayuntamiento “a través de la cuenta pública”, es decir, al final del ejercicio, cuando el dinero ya se gastó.
El resultado: la Secretaría de Finanzas movió mil 570 millones de pesos durante 2025 sin una sola votación adicional del Cabildo. La partida de arrendamientos pasó de 53.7 millones aprobados a 301 millones ejercidos. Las ayudas sociales cayeron de 581.2 millones a 185.4 millones. La obra de drenaje en Menchaca nunca se contrató.
La Ley para el Manejo de los Recursos Públicos del Estado de Querétaro establece en su artículo 66 que el presidente municipal solo puede autorizar transferencias entre partidas que no rebasen el 5 % de la partida de quien otorga y de quien recibe. Para montos superiores, la ley exige autorización de la Legislatura del Estado. No existe constancia pública de que se haya solicitado.
El 17 de marzo de 2026, esta redacción entregó a la Secretaría de Finanzas el oficio LOS/OFI/2026/003 —con acuse de recibo sellado— solicitando una entrevista con su titular, Carlos Alejandro León González, para explicar los movimientos presupuestales documentados en la Cuenta Pública 2025. La solicitud nunca fue respondida.
Además, el 20 de agosto de 2026, esta redacción entregó a Karen Lomelí, directora general de Comunicación Social del municipio de Querétaro, un cuestionario de trece preguntas sobre los hallazgos de esta investigación, con solicitud de entrevista, y el 24 de agosto le dio seguimiento con un plazo de respuesta que venció el 25 de agosto. Ambos mensajes fueron recibidos y leídos. Al cierre de esta edición, no se obtuvo respuesta.
El municipio de Querétaro y la Secretaría de Finanzas tienen derecho de réplica abierto; esta redacción publicará íntegra cualquier respuesta.

Investigación de La Opinión de Santiago (laopiniondesantiago.com), publicada en alianza con Animal Político. Esta nota forma parte de la serie de investigación sobre el presupuesto municipal de Querétaro 2025 y puede consultarse también en laopiniondesantiago.com