Edgar Ledesma · 26 de mayo de 2026
La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó este martes dos reformas constitucionales del paquete electoral y judicial que Morena busca llevar al periodo extraordinario: aplazar la próxima elección judicial hasta junio de 2028 y permitir que una elección pueda anularse si se comprueba intervención extranjera.
Además de esos dos cambios, el paquete incluye otras dos reformas electorales: una para crear un filtro de revisión de candidaturas y otra para ajustar las reglas con las que se pueden impugnar casillas y elecciones federales.
La reforma sobre elección judicial fue aprobada con 29 votos a favor de Morena, PT y PVEM, y 11 en contra del PAN, PRI y MC.
La propuesta forma parte de la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum para modificar las reglas de la elección de jueces, magistrados y otros cargos judiciales, después de las críticas que dejó el primer proceso de 2025 por el tamaño de las boletas, los filtros de aspirantes y los llamados “acordeones”.
Durante la discusión, diputados de oposición señalaron que el cambio reconoce fallas del modelo aprobado en 2024, pero no corrige temas de fondo como la tómbola, la intervención de partidos ni la falta de reglas más claras para revisar los perfiles de quienes buscan llegar a un cargo judicial.
La diputada de MC, Claudia Ruiz Massieu, sostuvo que la reforma “no corrige ninguno de los defectos” del modelo vigente y acusó que la mayoría sólo traslada el problema a la siguiente Legislatura.
Diputados de Morena, PT y PVEM adelantaron que buscarán cambios cuando la reforma sea discutida por todos los diputados. Entre los temas pendientes mencionaron la renovación de los órganos de administración y disciplina judicial, la elección de la presidencia de la Corte y garantías para jueces y magistrados que dejarán sus cargos.

La comisión también aprobó una segunda reforma para que la intervención extranjera pueda ser motivo para anular una elección. Esa propuesta recibió 28 votos a favor, nueve en contra y dos abstenciones, entre ellas la de la diputada de Morena y ministra en retiro Olga Sánchez Cordero.
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Sánchez Cordero explicó que se abstuvo porque la redacción no define con claridad qué se entenderá por intervención extranjera. La legisladora dijo que “estamos frente a una norma abierta” y advirtió que el texto podría aplicarse a distintos supuestos.
La reforma plantea que una elección pueda anularse cuando se compruebe la participación de gobiernos, organizaciones, personas o agentes extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales.
La oposición acusó que la propuesta abre la puerta a reclamos por críticas, informes, publicaciones o señalamientos hechos desde el extranjero contra políticos mexicanos o contra el gobierno. También cuestionó que no incluya la intervención del crimen organizado como motivo para anular una elección.
El priista Alejandro Domínguez afirmó que la reforma “nace del miedo” y acusó que Morena busca cerrar la puerta a señalamientos externos, mientras que legisladores de la mayoría defendieron que el cambio busca proteger la soberanía nacional y evitar que actores extranjeros influyan en las elecciones mexicanas.
Ambas reformas quedaron listas para ser discutidas en el Pleno de la Cámara de Diputados. Primero deberán votarse en lo general y después en lo particular, con los cambios que propongan los grupos parlamentarios. Al tratarse de reformas constitucionales, necesitan el voto de dos terceras partes de los diputados presentes; si son aprobadas, pasarán al Senado y después deberán ser avaladas por al menos 17 congresos estatales antes de publicarse en el Diario Oficial de la Federación.