Redacción Animal Político · 7 de junio de 2026
En medio de un ambiente de acusaciones y señalamientos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó un video generado mediante inteligencia artificial (IA) en el que aparece junto a su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum.
El video, difundido a través de Truth Social, la red social del republicano, muestra una secuencia de imágenes que simulan un viaje del mandatario estadounidense por distintas regiones del mundo, incluyendo Italia, China, India, Medio Oriente y hasta el espacio exterior.
En el fragmento correspondiente a México, la animación ubica a Trump junto a Sheinbaum, quien aparece con su banda presidencial y un vestido blanco similar al que utilizó en su toma de protesta en octubre de 2024, mientras los dos comen tacos.

La pista musical que acompaña al video repite la frase “A donde quiera que vaya, aman a Donald Trump”, adaptando la letra en la sección sobre México para indicar que en este país también “adoran” al político estadounidense.
Hasta el momento, ni la Oficina de la Presidencia de la República ni la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México han emitido un pronunciamiento oficial respecto al uso de la imagen de la mandataria federal en este clip.
El uso de herramientas de inteligencia artificial para la creación de contenidos ha sido una constante en las estrategias de comunicación digital de Donald Trump, pues el mandatario republicano ha recurrido en varias ocasiones a estas tecnologías para difundir mensajes relacionados con sus contrapartes internacionales.
La publicación de este video ocurre en un contexto de crecientes fricciones bilaterales. Donald Trump ha presionado al gobierno de Claudia Sheinbaum para que intensifique de manera drástica las acciones de seguridad destinadas a contener los flujos migratorios y desmantelar a los cárteles del narcotráfico. Bajo el argumento de combatir el tráfico de fentanilo, funcionarios de Washington han insistido en que México debe modificar su estrategia contra el crimen organizado.
Ante esta coyuntura, la postura oficial del gobierno de México ha buscado separar la figura del presidente de Estados Unidos de los sectores más radicales de ese país. El pasado 1 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que los cuestionamientos recientes y la presión legal ejercida desde oficinas estadounidenses —como las filtraciones y acusaciones contra políticos mexicanos— provienen de grupos de la “ultraderecha” norteamericana en complicidad con la oposición local.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum descartó que el mandatario estadounidense sea el promotor principal de estos señalamientos: “Les confieso que yo no creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado esta ofensiva en distintos temas. No lo creo”, afirmó, tras sostener que su administración busca mantener una relación de respeto y cooperación sin subordinación.
Por su parte, el expresidente Andrés Manuel López Obrador respaldó públicamente a la mandataria el 3 de junio a través de una carta abierta en la que calificó las acciones y filtraciones de las agencias de Washington como una estrategia intervencionista destinada a debilitar a Morena de cara a los próximos comicios en Estados Unidos.
En su mensaje, el exmandatario atribuyó el endurecimiento de las posturas norteamericanas a los “falsos amigos y consejeros internos” que rodean al republicano, manifestando su deseo de que el político estadounidense rectifique su actitud y retome el estilo de gobierno que mantuvo durante su primer mandato. “Por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, concluyó López Obrador en su misiva.

Apenas el pasado 4 de junio, la presidenta Sheinbaum agradeció formalmente el mensaje de apoyo de Andrés Manuel. Durante su conferencia de prensa, la mandataria afirmó que la postura del expresidente representaba un “cierre de filas” en defensa de la soberanía nacional y aseguró sentirse “muy tranquila” frente al escenario de presiones políticas provenientes del exterior.