AFP · 3 de noviembre de 2026
Los demócratas ganaron este martes el control de la Cámara de Representantes y el Senado estadounidense, lo que supone un severo veredicto para el presidente Donald Trump en la jornada electoral de este 3 de noviembre.
Según CNN y NBC, los demócratas ganaron al menos 244 escaños en la Cámara, de un total de 435 curules.
En el Senado, que renovaba un tercio de su hemiciclo (100 escaños), la oposición solo necesitaba voltear cuatro curules y lograron siete: Carolina del Norte, Carolina del Sur, Texas, Ohio, Kansas, Iowa y Maine.
Signo de un cambio decisivo del horizonte político, los republicanos que ganaron lo hicieron con márgenes mucho más pequeños que anteriores contiendas.

Una estrella ascendente de la izquierda, Jon Ossoff, retuvo su escaño en Georgia.
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El representante demócrata Chris Pappas ganó el martes la elección al Senado de Estados Unidos por el estado de Nueva Hampshire y se convertirá en el primer hombre abiertamente gay en ocupar un puesto en la cámara alta del Congreso. Pappas derrotó al exsenador republicano John Sununu y mantuvo el control demócrata del escaño de Nueva Hampshire, según proyecciones de los medios estadounidenses.
Por otro lado, el candidato republicano a gobernador en Florida, Byron Donalds, ganó la elección este martes y se convirtió en el primer líder del estado de origen negro, según medios. Esa victoria supuso una consolación para los republicanos, que se enfrentaban a una larga noche, con pérdidas iniciales frente a los demócratas en las elecciones legislativas, para renovar la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
En Georgia, la demócrata Keisha Lance Bottoms, exalcaldesa de Atlanta, fue elegida gobernadora, la primera mujer negra que llega a ese cargo en Estados Unidos.
Estas elecciones anunciaron también el despegue de jóvenes promesas, como el demócrata James Talarico, quien resultó ganador del escaño en el Senado por Texas, un estado considerado republicano.
En otro terremoto político, la demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador texano opositor a la migración Gregg Abbott, quien buscaba la reelección en Texas. Hinojosa, una abogada y legisladora de 52 años, forma parte de una nueva generación de demócratas que buscan atraer a votantes independientes y desilusionados con Trump por temas como la guerra en Medio Oriente y los altos precios de la gasolina y los alimentos.
Las victorias históricas de los demócratas podrían indicar que Texas, el segundo estado más poblado del país con 40 votos electorales, se está volviendo competitivo en las elecciones nacionales, un cambio que podría redefinir el mapa electoral para futuras contiendas.
El demócrata Adam Hamilton fue elegido el martes como senador de Kansas, según proyecciones de medios estadounidenses, una hazaña en ese estado en el corazón de Estados Unidos que no había elegido a un senador demócrata desde 1932. Este pastor se impuso frente al senador republicano saliente Roger Marshall, según las cadenas CNN y NBC.
El resultado supone un revés para el presidente Donald Trump, que se impuso en Kansas por más de 10 puntos en cada una de sus tres campañas presidenciales y viajó allí la semana pasada para movilizar apoyo para Marshall.
A esto se suma el triunfo del demócrata Xavier Becerra en California, quien derrotó a la ficha de Donald Trump, el republicano Steve Hilton. Becerra dirigió una campaña discreta en un estado en donde los demócratas superan a los republicanos, y en donde la marca Trump es casi un sello tóxico.
Hijo de inmigrantes mexicanos, será el primer latino en gobernar California, un estado con una gran población de inmigrantes y que de ser un país constituiría la cuarta economía del mundo. Reemplazará al gobernador Gavin Newsom, un demócrata que estaba al final de su segundo y último mandato, y a quien se visualiza como un posible presidenciable para las elecciones de 2028.
Excepto problemas en algunas máquinas de votación en un condado del estado de Nueva York, la jornada fue tranquila en todo el país, bajo la vigilancia de un millar de observadores electorales del Departamento de Justicia, un despliegue inédito.
Los demócratas acarician la revancha política tras el retorno de Trump a la Casa Blanca en 2025, donde no ha dado descanso a la oposición con campañas militares en Venezuela e Irán, recortes de impuestos y decenas de decretos presidenciales.
Además de que se mantienen las principales preocupaciones de los votantes: la economía y el costo de la vida.
Trump enfrentó la peor cota de popularidad de un presidente a mitad de mandato, con cerca de un 70% de descontentos, y solo podía aspirar a la movilización de sus seguidores incondicionales.
Por su lado, los demócratas entregaron buena parte de sus esfuerzos de campaña al ala más izquierdista del partido, que aportó una intensa movilización para inscripción de votantes.
Esa movilización tiene sus riesgos, puesto que ese sector del partido tiene puntos de vista sobre la policía migratoria, la relación con Israel o los impuestos que se desmarcan abiertamente del electorado promedio demócrata.

El 53% de los votantes hispanos se declaraban “extremadamente motivados” para acudir a las urnas, un alza apreciable frente al 41% de hace cuatro años, según el centro de estudios Pew.
Trump ganó casi la mitad de esos votos en 2024. Ahora solo el 24% de los votantes de esa importante minoría aprueba su acción de gobierno.
En su última proyección previa al día de las elecciones, la firma de pronósticos Decision Desk HQ preveía que el Senado cambiaría a una mayoría de 52-48 a favor de los demócratas, y que el partido opositor lograría una cómoda ventaja de 241-194 en la Cámara de Representantes.

Este martes 3 de noviembre los cargos que estaban en juego en las elecciones intermedias fueron:
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Las elecciones intermedias de Estados Unidos se llevan a cabo cada dos años, a la mitad de la presidencia de Estados Unidos que dura cuatro años. Este proceso electoral define el partido político que controlará al Congreso, por lo que también determina la facilidad con la que el presidente en turno podrá llevar a cabo sus planes en los dos años restantes de su mandato.
Actualmente los republicanos mantienen el control en el Congreso. En el Senado cuentan con una mayoría de 53 escaños frente a 47. Los demócratas necesitan arrebatarles cuatro asientos en la Cámara Alta para hacerse con la mayoría.
En caso de empate 50 a 50, los partidarios de Trump seguirían controlando el Senado por el voto de desempate del vicepresidente JD Vance.

Mientras que en la Cámara de Representantes, conformada por 435 escaños, actualmente está compuesta por 218 republicanos y un independiente alineado con ellos, 214 demócratas y dos escaños vacantes. Se necesitan al menos 218 escaños para controlar la Cámara Baja.
Las elecciones intermedias de Estados Unidos tienen un impacto en México respecto a las negociaciones en temas migratorios, de seguridad y comerciales. Estefanía Cruz Lera, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), enfatizó que la configuración del Congreso tendrá un impacto directo para México, pues éste dictará el margen de negociación en temas clave de la agenda bilateral, como la política migratoria, la seguridad transfronteriza y las revisiones en materia comercial.
En entrevista con UNAM Global, Cruz Lera explicó que al tener atribuciones sobre las decisiones en materia comercial, las iniciativas de reforma migratoria y la asignación de recursos para la vigilancia en la frontera, la composición del Congreso puede influir en las condiciones en que se discuten, financian y aplican políticas que afectan a ambos países.

Gerardo Herrera, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, planteó que en materia económica se podrían encontrar mejores condiciones en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) después de las elecciones, pues el actual entorno político complica la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo que beneficie a nuestro país.