Elecciones intermedias en Estados Unidos: Donald Trump está en las cuerdas

Opinión y Análisis · 3 de noviembre de 2026

Elecciones intermedias en Estados Unidos: Donald Trump está en las cuerdas

El 6 de noviembre de 2024, al ser electo por segunda ocasión como presidente de Estados Unidos, Donald Trump pronunció un discurso en el que dijo: “Gobernaré con un lema sencillo: promesas hechas, promesas cumplidas”. Además, en esa elección el Partido Republicano retuvo el control de la Cámara de Representantes y por ello, el movimiento MAGA se autoproclamó “el mayor regreso de la historia”. 

En aquel discurso, el mandatario prometió detener y evitar cualquier guerra. Sin embargo, el 28 de febrero pasado orquestó su primera gran batalla. En conjunto con Israel llevó a cabo la Operación Furia Épica contra Irán. Un conflicto que, tras nueve meses, implica en un primer sentido a todos los países del Golfo Pérsico y, de una manera más extensa, a todo el mundo. 

Una de las desventajas de la hiperdependencia y conectividad de este mundo globalizado es la rapidez de las consecuencias económicas. Debido al conflicto, el precio de los hidrocarburos ha aumentado exponencialmente. El gas natural experimentó también un aumento de hasta un 25 % debido en parte también por el bloqueo del Estrecho de Ormuz en donde se concentra aproximadamente el 20 % del consumo global de petróleo y casi una tercera parte del transporte mundial de crudo.

De acuerdo con la CEPAL, las secuelas de este incremento afectarán directamente la balanza fiscal, las dinámicas comerciales y las finanzas domésticas afectando no sólo combustibles, sino abonos agrícolas, transporte internacional de mercancías, la intensificación de la volatilidad de los mercados

¿HACER AMÉRICA GREAT AGAIN O SOLO A SUS ÉLITES?

En Estados Unidos las consecuencias también se han dejado ver. La gasolina cuesta 50 % más que antes de la guerra con Irán. Lo que a la vez provoca un encarecimiento de la alimentación, renta y costo de vida general.

Asimismo, la subida en los precios de la energía ha dinamizado las presiones inflacionarias, lo cual entorpece la estrategia de la Reserva Federal destinada a bajar los tipos de interés. Ante la previsión de que el costo del dinero se mantenga alto durante un periodo prolongado, los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos, cinco y diez años han sufrido incrementos. Esta coyuntura ha acentuado la brecha de desigualdad económica y desencadenado un desplome histórico en la confianza de los consumidores.

Paralelamente, el desmesurado gasto militar ha disparado la deuda pública de Estados Unidos por encima de los 40 billones de dólares, sobrepasando el 100 % de su producto interno bruto. Con estimaciones y desembolsos acumulados en el rubro de defensa que ya sobrepasan los 100,000 mdd, la crisis agudiza aún más el déficit fiscal estadounidense.

¿QUÉ SE VOTA EN LAS ELECCIONES INTERMEDIAS?

En estas elecciones se vota por la composición de la Cámara de Representantes, los 435 escaños del Congreso, un tercio del Senado y 36 gobernadores estatales. Donald Trump y su partido llegan a los comicios en una situación sumamente compleja. 

Además del incremento constante en la inflación y los combustibles, el mandatario enfrenta múltiples frentes abiertos, la heredada Guerra de Ucrania que prometió resolver y otra iniciada con Irán que prometió evitar y que carece de un horizonte claro de salida. Asimismo, el desempeño económico del país no ha correspondido a las promesas formuladas durante su campaña.

Las encuestas otorgan ventaja al Partido Demócrata. Si la oposición logra tomar el control de ambas cámaras del Congreso e integra la mayoría requerida, podría impulsar un proceso de destitución. Para concretar la expulsión del mandatario se exige una supermayoría de dos tercios en el Senado, lo que equivale a 67 de los 100 escaños.

Bajo una perspectiva estrictamente política, Trump no requiere persuadir a la totalidad del electorado ni contar con el respaldo de la mayoría de la población. Su verdadero objetivo estratégico reside en garantizar la lealtad de al menos 34 senadores para frenar y neutralizar cualquier intento de destitución. En consecuencia, estas elecciones intermedias representan, ante todo, una contienda decisiva por su propio blindaje político.

LA INFLUENCIA INTERNACIONAL

Para lograr este objetivo, Donald Trump ha optado por poner en marcha la vieja práctica del enemigo interno, el miedo contra el avance de la izquierda en el corazón de Estados Unidos, vinculado con grupos socialistas e islamistas extranjeros que tienen valores antagónicos de la “mayor democracia del mundo”.  

Candidatos como Darializa Ávila Chevalier, que se presenta por el distrito 13 de Nueva York y se expresa públicamente como marxista; Adam Hamawy, que se presenta como congresista para New Jersey veterano del ejército y abiertamente pro-Palestina, o el propio Abdul El-Sayed que se presenta como representante del Senado en Michigan, a quien el propio Trump ha acusado de “yihadista”.  ¿Se está preparando el terreno para que la izquierda pueda, de alguna forma, llegar a la Casa Blanca? 

La narrativa republicana entonces es invitar al electorado latino, en donde han perdido grandes apoyos por la violencia de ICE y crear un voto fundamentado en la supuesta idea sobre “el daño que los inmigrantes latinoamericanos conocen de primera mano lo que es vivir sin libertad, bajo el yugo de dictaduras socialistas aliadas con regímenes islamistas.” ¿Les seguirá funcionando esta estrategia? 

Estas elecciones ocurren en un contexto internacional de protestas sociales que rechazan el avance de la extrema derecha. En Asia, Europa, África y América Latina tienen actualmente una serie de demandas comunes; mejores costes de vida y desprivatización de derechos fundamentales, nacientes de la pérdida de capacidad del Estado de bienestar. 

Por eso, la pregunta decisiva es cuánto margen conservará la Casa Blanca para financiar sus prioridades, gestionar las alianzas y utilizar el comercio como instrumento de presión.♦ 

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