Paulina Figueroa · 7 de octubre de 2026
Oaxaca es un estado diverso, lleno de riquezas y sabores, que podemos encontrar en cada una de sus ocho regiones, cada una con su propia identidad. En los Valles Centrales se preparan guisados tradicionales que se han expandido por México y el mundo, como la segueza, conocida también como mole de maíz.

Su nombre proviene del zapoteco: “Sa Guezze”, donde “Sa” significa “fiesta” y “Guezze”, “maíz tostado”. Este platillo forma parte de la rica herencia culinaria del estado de Oaxaca, y su preparación varía según la región, con ingredientes y técnicas propias de cada comunidad.
La segueza es un guiso caldoso y consistente, que se cocina con chiles chilcostle o guajillo, jitomate, ajo, pimienta, clavos molidos, hierba santa, o pitiona, y algún tipo de carne como pollo, cerdo, res o conejo.
El truco de la segueza es que se espesa con maíz seco, tostado y pasado por el metate. Se dice que en Teotitlán o los pueblos vecinos, si hay fiesta, hay segueza.
Durante su elaboración, se puede emplear cualquier tipo de carne, como pollo, cerdo o res, lo que permite adaptarlo a distintos gustos y contextos familiares o festivos. Más allá de su sabor, la zegueza representa una conexión profunda con las raíces indígenas y las celebraciones tradicionales del pueblo zapoteco.

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Cada familia tiene su propia receta de segueza, en donde pueden variar las especias, proteínas, técnicas y la proteína con la que se sirve.
Uno de los ingredientes clave de la segueza es el chile guajillo, que le aporta un matiz picante y profundo. Además, se utiliza la hoja santa, una planta aromática que realza el sabor del pollo y lo convierte en un manjar. Aunque la receta puede variar, el uso de pollo o cerdo como proteína principal es común.
Ingredientes

Preparación
¡Dale play y conoce la preparación del mole de Quimixtlán, Puebla!