La otra cara del Mundial 2026: cómo las playeras pirata conquistan a la afición mexicana

Jennifer Flores · 17 de abril de 2026

La otra cara del Mundial 2026: cómo las playeras pirata conquistan a la afición mexicana

A pocos meses de que el Mundial 2026 llegue a México, el país vive el ánimo futbolero atravesado por una contradicción: mientras el torneo se perfila para ser el más caro de la historia, una gran parte de la afición mexicana se prepara vistiendo prendas pirata.

En noviembre de 2025, la Selección Nacional de México presentó su playera mundialista 2026, una indumentaria confeccionada por la marca Adidas que representa un símbolo de unión y orgullo nacional. Esta camiseta cuenta con distintas variantes como sus modelos para mujer, para hombre, de jugador o de arquero, y sus precios rondan desde los 1,999 hasta los 3,199 pesos mexicanos. 

Tras diversas denuncias, entre ellas de la FIFA, por un presunto impacto en la venta de productos oficiales, con una disminución estimada del 8 %, además de afectaciones por evasión fiscal —reportó El Universal—, el pasado 26 de marzo el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) aseguró en el tianguis de Tepito, en el corazón la Ciudad de México, al menos 80,973 piezas apócrifas de origen asiático que copian prendas de marcas deportivas, entre ellas, la playera mundialista de México. 

Pero esta venta masiva de camisetas pirata es una respuesta social y económica a los precios inaccesibles del futbol oficial, la normalización cultural de la piratería y la debilidad en la regulación del comercio informal.

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¿Por qué la piratería domina el mercado de camisetas de futbol en México? 

Operativo para decomisar mercancía futbolera apócrifa. En la acción fueron cateadas varias bodegas de Tepito, en donde se aseguraron principalmente uniformes y balones. Foto: Cuartoscuro

La piratería se define como la producción no autorizada de materiales protegidos por derechos de propiedad intelectual —como derecho de autor, marcas de fábrica o de comercio, patentes, etcétera—, hecha con fines comerciales y comercio no autorizado de los materiales reproducidos, según el glosario de la Organización Mundial del Comercio. Pero, ¿es perjudicial? 

“Indudablemente”, responde Francisco Rivas, analista de seguridad, en entrevista con El Sabueso. “Son productos que no tienen control. Por ejemplo, en el caso de cosas sencillas como estas camisetas, cualquier individuo puede vestirlas, pero no conoce sus requerimientos ni su origen, pueden contener algún tipo de cancerígenos”, añade. 

“Parte de lo que siempre se argumenta a favor de la piratería es que permite el acceso a las personas a productos que no podrían comprarse. No es lo mismo tener 20,000 pesos para gastar en productos originales que solo contar con 1,000 pesos”. 

Algo similar ocurre rumbo al próximo Mundial 2026 en México, pues la playera original de la Selección Mexicana de Adidas se ha replicado en múltiples ocasiones, ya que mientras la versión original cuesta entre 1,999 y 3,499 pesos mexicanos, la pirata ronda entre los 200 y 300 pesos mexicanos.

“Una de las características que tienen estos productos apócrifos es que se encuentran en posiciones mucho más accesibles que los originales. Se venden en las calles, en los tianguis, por internet, son mucho más fáciles de adquirir”, evidencía Francisco Rivas. 

El Sabueso realizó un sondeo exploratorio entre personas aficionadas al futbol para conocer qué tipo de camiseta —original o clon— prefiere adquirir y por qué. De las 15 personas encuestadas, siete respondieron que prefieren comprar la original y ocho aseguraron que se inclinan por el modelo pirata.

Nombre Original o clon Por qué
Kathya Rivera Clon  “Con la crisis económica mexicana no estamos para pagar una playera de 2,000 pesos”.
Antonio Martínez Original “Prefiero las camisetas originales, pues marcas como Adidas y Nike garantizan que en sus procesos hay regulación en su producción y no existe explotación infantil, mientras los productos clones no sabemos de dónde vienen”.
Luis Mancilla  Clon  “Clon porque no tengo para la original. Si me la compraría, pero está muy cara”. 
Adrián González Clon “Si los precios de la camiseta original fueran más razonables con gusto la compraría, pero está muy cara”.
Román Hernández Clon “Prefiero comprar una réplica porque la calidad es muy buena y son muy accesibles”. 
Alejandra Ortíz Clon “Es igual y mucho más barata”. 
Alberto González Original  “Las originales tienen mayor calidad, la tela no te roza y son cómodas. Pero un punto a favor de las camisetas pirata es que son baratas y puedes comprarte varias, aunque a veces están mal talladas o se hacen pequeñas al lavarse”.
César Flores Original “Claramente prefiero la original, la tela es mejor y la calidad se nota. Pero los precios distan mucho de la realidad que vivimos en el país. Es más factible que una familia mexicana promedio adquiera una clon por alrededor de 300 pesos a una con un costo de más de 1,000 pesos”. 
Alejandro López Clon “Yo ya compré mi playera pirata, por la economía que vivimos actualmente. De por sí ya hay que pagar por ver el Mundial completo”. 
Josué Muciño Clon “Prefiero que la gente sea feliz con lo que desee comprar. La calidad de las copias sí iguala, y tampoco es como que sean tan buenas las originales”.
Daniela Simón Clon  “Casi siempre se ven iguales”.
Ricardo Vázquez  Original “Ahora que tengo posibilidades,  me entusiasma poder comprar una playera original. En lo que no estoy de acuerdo es en el incremento exponencial del costo, por lo que una clon bien hecha podría ser una mejor opción”.
Ángel Sánchez Original “Yo prefiero comprar la playera original. 

La piratería ha avanzado en su calidad, pero al final no deja de ser algo ilegal. Hay algunas que sí están ligeramente por debajo de la calidad de una playera original. Sin embargo, comúnmente espero a que una playera esté en descuento para comprarla”.

Ariana Rivas Original Original porque, a pesar de que es muy costosa (comparado con precios de mundiales pasados), me gusta que se respete la autoría, en este caso de Adidas, que aunque es una marca muy grande y se está pasando con los precios, pues ni modo, es el patrocinador oficial”. 
Luis Camacho Original  “Mi decisión sería original debido a que son diseños de playeras exclusivas que salen cada cuatro años y por lo tanto la calidad de detalles es especial. En comparación a una clon la calidad de vida de la prenda es más duradera. El precio sí es una gran diferencia, pero vale la pena por la calidad del producto. 

Además, como archivo histórico, la playera será recordada por triunfos o derrotas, en fin por algún suceso que destaque o marque la participación de la selección. Tener una playera original luego de varios años le da un gran valor, podría pasar a ser una joya histórica del futbol. Tener una playera original de la selección durante un partido te hace sentirte orgulloso y sentir más la pasión del futbol, te envuelves”.

“Prefiero las playeras de futbol pirata, pues con la crisis económica mexicana no estamos para pagar un jersey de 2,000 pesos”, explica Kathya Rivera. En contraste, Antonio Martínez asegura que prefiere las camisetas originales, “pues marcas como Adidas y Nike garantizan que en sus procesos hay regulación en su producción y que no existe explotación infantil, mientras los productos clones no sabemos de dónde vienen”. 

En las respuestas de las demás personas encuestadas detectamos que la mayoría de ellas reconoce que el precio de la camiseta original es elevado, pero que la calidad y la pasión futbolera les llama a comprar este modelo. “Me gusta que se respete la autoría, en este caso de Adidas, que aunque es una marca muy grande y se está pasando con los precios, ni modo, es el patrocinador oficial”, responde Ariana Rivas. 

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Detrás de la industria de la piratería en México 

Desde la década de 1990, la piratería en México opera como un fenómeno sistémico, sostenido por una alta tolerancia social, fuertes incentivos económicos y una estructura institucional lenta y fragmentada en la práctica, revela este informe de American Chamber México

La presentación “Piratería en México”, elaborada por el Observatorio Nacional Ciudadano, señala que existen al menos 19 mercados notorios de piratería en México, de los cuales el 21 % se concentra en Jalisco y 31.6 %, en la Ciudad de México, en zonas como Tepito, la Central de Abastos de Iztapalapa y la Plaza de la Tecnología sobre el Eje Central.

“Este no es un delito aislado. Cuando hay piratería paralelamente se dan actos de corrupción porque hay impunidad, muchos de estos productos clones se construyen con insumos contrabandeados, y aunque individuos en casa pueden crear estos artículos, el mercado grande de este ilícito está ampliamente asociado con la delincuencia organizada”, explica Francisco Rivas. 

Detrás de este negocio ilícito se entrelazan tres fenómenos: la informalidad, la ilegalidad y el crimen organizado, los cuales, de acuerdo con la investigación en campo del Observatorio Nacional Ciudadano, funcionan de la siguiente forma:

Fuente: captura de pantalla de la presentación “Piratería en México”, publicada por el Observatorio Nacional Ciudadano.
Fuente: captura de pantalla de la presentación “Piratería en México”, publicada por el Observatorio Nacional Ciudadano.

Asimismo, identificaron que después del año 2000, las células de grupos delictivos y organizaciones de macrocriminalidad comenzaron a participar en el mercado de la piratería tras el cambio estratégico de los modelos de operación de organizaciones que ocasionó la escisión entre Los Zetas y el Cártel del Golfo. 

Según la misma presentación, algunas de las motivaciones y actividades detectadas detrás de este fenómeno son el control del mercado de productos falsificados, el financiamiento de otras actividades ilícitas, la implementación de mecanismos de lavado de dinero y el cobro de piso a comerciantes, entre otras. 

Actualmente, el mercado de la piratería abarca canales físicos en los tianguis, bodegas y puntos de venta informales, y digitales como en redes sociales, servicios de mensajería y a través de los marketplaces —una especie de centro comercial virtual que conecta a múltiples vendedores con compradores, permitiendo encontrar diversos productos de distintas marcas en un solo lugar.

Pero para que un producto pirata llegue a las manos de un comprador existe una vinculación entre el crimen organizado y personal en aduanas que permite el ingreso de mercancía ilegal. Además, organizaciones de comerciantes a menudo operan bajo la protección de policías y autoridades municipales a cambio de beneficios políticos o económicos, asegura el Estudio Percepción de Piratería en México julio 2024, elaborado por QUIMIFORT y publicado por el IMPI. 

Además, el séptimo Sondeo de Piratería en México: Diagnóstico Empresarial (2025), elaborado por la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham Mexico), identifica que dos tercios de la mercancía pirata en el país entra por las fronteras, señalando a China como el principal emisor global de estos productos.

El estudio antes mencionado también plantea las siguientes acciones para disminuir y, posteriormente, erradicar este mercado ilícito: 

  • El gobierno debe controlar y vigilar los procesos en la aduana. Asimismo, supervisar y hacer válidos los operativos contra la piratería —evitar corrupción.
  • Que las marcas creen campañas contra la piratería, pues ellas pueden controlar este negocio, a través de mayores beneficios por comprar su marca o a través de mayores candados de seguridad. Por ejemplo, Xbox, que bloquea su sistema si se ingresa algún juego que no es original.
  • Para que haya un vendedor de piratería debe haber un comprador, por ello es importante la conciencia y responsabilidad de la ciudadanía. 

El experto en seguridad Francisco Rivas afirma que, en el mercado de calzado y textil, cinco de cada ocho prendas que se venden en México son clones. “Esto genera daños por miles de millones de pesos; si los impuestos de esta mercancía ilícita se pagarán legalmente, disminuirán las deficiencias que el país tiene en términos de recaudación fiscal”.

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¿Cómo diferenciar una camiseta  original de un clon?

Saber distinguir una playera original de un modelo pirata no es solo una cuestión de estética, sino que asegura que tu inversión respalde la calidad, la durabilidad y el rendimiento de las marcas oficiales a quienes adquieren sus productos. 

El Sabueso, en conjunto con el creador digital Alex Nava, conocido en redes sociales como Alex Camisetero por ser coleccionista y apasionado de las camisetas de futbol, desglosó los puntos clave para identificar una camiseta. 

Respecto a la playera de jugador —la más popular— existen varias formas para distinguir los modelos clones de los originales, por ejemplo:

  • El precio: mientras la versión original cuesta entre 1,999 y 3,499 pesos mexicanos, las camisetas pirata rondan entre los 200 y 300 pesos mexicanos.
  • El tallaje: en las versiones pirata comúnmente reducen la talla, mientras que los modelos originales están diseñados de acuerdo a la talla que indica cada etiqueta. 
  • La etiqueta interna: usualmente en las etiquetas se lee claramente la leyenda “hecho en tal país” y debajo de ella vienen grabadas distintas sugerencias de cuidado y lavado en español. En la piratería, estos detalles no son tan claros, se ven borrosos e, incluso, asegura Alex Nava, los clones asiáticos les dejan una marca con bolígrafo.  
De lado izquierdo, la etiqueta de la camiseta pirata, y de lado derecho, el etiquetado original. Foto: Alex Nava @alexcamisetero
De lado izquierdo, la etiqueta de la camiseta pirata, y de lado derecho, el etiquetado original. Foto: Alex Nava @alexcamisetero
  • Los detalles técnicos: “Aquí es dónde más atención debes poner”, explica el coleccionista de playeras de futbol. La tela de las camisetas clones es un poco más brillante, mientras que las originales son ligeramente más opacas. También los bordados y estampados tienen algunos errores de impresión en colores, recortes o calidad. 
De lado izquierdo, la etiqueta de la camiseta pirata, y de lado derecho, el etiquetado original. Foto: Alex Nava @alexcamisetero
De lado izquierdo, la etiqueta de la camiseta pirata, y de lado derecho, el etiquetado original. Foto: Alex Nava @alexcamisetero

Sin embargo, el propio creador de contenido afirma en entrevista con este medio de verificación que “es difícil identificarlas. En esta ocasión, son casi idénticas”. 

La piratería es un elemento que no se ha podido mitigar a lo largo de los años y que involucra una gran negligencia por parte del Estado. Saben dónde está la piratería, por dónde entra al país, pero no hacen nada”, concluye Francisco Rivas. 

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