Manu Ureste · 14 de octubre de 2026
“Estos son los golpes”, dice Teodoro Jesús Torres Valdez mientras se toca con la mano izquierda primero un ojo y después el otro. Ambos están morados. Luego señala la parte posterior de la cabeza rasurada, donde tiene una aparatosa herida.
“Aquí me abrieron la cabeza”, afirma.
Teodoro, uno de los hombres detenidos durante la protesta por agua limpia del domingo 11 de octubre en Guadalajara, denunció que fue golpeado, pateado y amenazado por personas encapuchadas que lo llevaron al interior de Casa Jalisco. Aseguró que las agresiones continuaron cuando ya estaba esposado.
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“Fueron pisotones, me pisaron de este lado, que me tenían la cabeza apoyada en el suelo”, relató. También afirmó que tiene costillas rotas y mostró contusiones en el abdomen.

Su testimonio se conoce después de que el gobernador Pablo Lemus reconoció el martes que hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas durante el operativo, y anunció que todas las personas arrestadas habían recuperado su libertad.
Sin embargo, la liberación no puso fin a todos los procesos penales. Teodoro es una de las cuatro personas cuya audiencia continuará el viernes 16 de octubre, cuando se resolverá su posible vinculación a proceso, según la actualización difundida por el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD).
Teodoro, de 50 años, padre y abuelo, contó que acudió a la manifestación con su hija y su sobrina. Durante el recorrido repartió volantes y pidió a otras personas que los utilizaran para escribir sus consignas.
También aseguró que levantó algunas de las vallas que otros asistentes derribaban y las devolvió a los policías.
“Para mí era muy importante mantener la seguridad de las personas, tanto mía como de mi sobrina, como de todos los que estábamos resistiendo. Había niños, había personas de la tercera edad”, explicó.
Según su relato, intentó sacar el teléfono para grabar cuando vio que se llevaban a unas jóvenes. Fue entonces cuando lo sujetaron y lo hicieron pasar detrás de la línea de antimotines.
Teodoro denunció que durante el traslado recibió rodillazos y agresiones en la garganta que le dificultaron comer. Afirmó que apenas la noche del martes pudo cenar.
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Relató que lo esposaron con las manos al frente y lo llevaron por un pasillo de Casa Jalisco hacia un cuarto donde concentraban a otras personas detenidas. Antes de llegar, aseguró, un grupo de encapuchados lo golpeó y lo insultó.
“Me empezaron a golpear, a golpear, pero como yo tenía las esposas enfrente, pues yo me estaba tapando los golpes”.
Después, dijo, le quitaron la camisa y le cubrieron la cabeza con ella, lo que le impidió ver y protegerse de las agresiones.

Teodoro sostuvo que los golpes cesaron al ingresar al cuarto porque había personas de derechos humanos en las inmediaciones. Dentro, afirmó, vio a otros detenidos con lesiones.
“Yo vi mucha gente que jalaron que no estaba haciendo absolutamente nada”, señaló.
También denunció la sustracción de su cartera y dijo que perdió su teléfono durante la detención. Aseguró haber escuchado a los encapuchados hablar de cambiarse las camisas porque ya habían sido vistos y de salir por más personas.
El hombre planteó la posibilidad de proceder legalmente contra los responsables y afirmó que existen videos que pueden ayudar a identificarlos.
“Hay videos, ahí están, afortunadamente se les ve a varios el rostro (…) a lo mejor vamos a proceder en contra de ellos. Porque no es justo lo que hicieron”.
📢 Teodoro Jesús Torres Valdez, uno de los manifestantes detenidos durante la marcha por agua limpia en Guadalajara, denuncia agresiones por parte de policías estatales. Su testimonio se suma a los señalamientos de uso excesivo de la fuerza durante la protesta.
📹 Video: María Luisa Estrada
— Animal Político (@Pajaropolitico) October 15, 2026
La Fiscalía de Jalisco informó el martes por la mañana que siete de las 39 personas detenidas tras los enfrentamientos frente a Casa Jalisco habían sido trasladadas a los juzgados de control y oralidad de Puente Grande. Las otras 32 ya habían sido liberadas.
La dependencia señaló que seis hombres serían presentados por lesiones dolosas y uno por desobediencia o resistencia de particulares, sin precisar en ese comunicado qué delito atribuía a cada persona.
Horas después, Lemus anunció que todos los detenidos habían recuperado su libertad. El CEPAD aclaró posteriormente que solo David Isaac Álvarez Hernández fue liberado sin cargos.
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De acuerdo con la organización, Israel Rosas Flores e Iván Octavio Salazar Reynoso fueron vinculados a proceso por lesiones y deberán presentarse a firmar cada 15 días.
Teodoro Jesús Torres Valdez, Alexis Daniel Guzmán Ríos, Samuel Morales Navarro y Juan Darío Muñoz Nava continuarán su audiencia el viernes, cuando se determinará su posible vinculación a proceso.
El CEPAD pidió al Poder Judicial de Jalisco resolver la no vinculación de estas cuatro personas y convocó a acompañar a sus familias a las 10:00 de la mañana en Puente Grande.

En entrevista con Animal Político, Denisse Montiel Flores, codirectora de la organización, afirmó que existen videos y otras evidencias para cuestionar las detenciones y los señalamientos contra los arrestados.
También denunció actos de tortura y obstáculos para que abogados y abogadas pudieran entrevistarse con sus representados y acceder oportunamente a las carpetas de investigación.
La movilización del domingo reunió a miles de personas que exigieron una solución al suministro de agua sucia y maloliente en Guadalajara y otros municipios metropolitanos. Frente a Casa Jalisco se registraron enfrentamientos y policías dispersaron a los asistentes con gases y chorros de agua.
El gobierno estatal atribuyó inicialmente la violencia a un supuesto grupo de unas 400 personas ajenas a la protesta. Familiares y defensores rechazaron que sus detenidos pertenecieran a ese grupo o hubieran cometido los delitos que se les atribuían.
El martes, Lemus reconoció que el operativo tuvo graves deficiencias y que se salió de control.
“Hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas”, declaró en un mensaje difundido en sus redes sociales.
“A las personas no se les debió echar agua ni gas, ninguna persona debió quedar expuesta a la violencia”, añadió.
El gobernador aseguró que los policías que actuaron con excesos están identificados y anunció una investigación interna, acompañada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco. También señaló que debe garantizarse la reparación del daño y la no repetición.
Para Teodoro, las agresiones comenzaron durante una movilización a la que había acudido acompañado de su familia para exigir agua limpia.
“Nos violentaron nuestro derecho a la manifestación. Nuestros derechos como hasta detenidos”, concluyó.
Con información de María Luisa Estrada