“Billy” Álvarez: la muerte del hombre que Cruz Azul prefiere no nombrar en medio de su refundación

Jorge Avila · 1 de junio de 2026

“Billy” Álvarez: la muerte del hombre que Cruz Azul prefiere no nombrar en medio de su refundación

Fue un 30 de mayo inusual para la Cooperativa Cruz Azul. Mientras más de 700 socios reelegían por unanimidad a Víctor Manuel Velázquez Rangel como presidente del Consejo de Administración y ratificaban el discurso de “refundación”, la organización guardaba silencio sobre la muerte de Guillermo “Billy” Álvarez Cuevas, el hombre que estuvo al frente de la cooperativa durante más de tres décadas.

Guillermo “Billy” Álvarez murió ese mismo día a los 80 años en el Hospital General Dr. Nicolás San Juan de Toluca, Estado de México, bajo custodia de autoridades penitenciarias del penal federal del Altiplano. Su fallecimiento ocurrió dos días antes de que se cumplieran 38 años de su llegada a la presidencia de la Cooperativa Cruz Azul, cargo que ocupó durante 32 años, hasta su salida en 2020 en medio de acusaciones e investigaciones por presunta delincuencia organizada y lavado de dinero.

La refundación de la Cruz Azul, sin espacio para Guillermo Álvarez Cuevas
La refundación de la Cruz Azul, sin espacio para Guillermo “Billy” Álvarez Cuevas. Foto: Jorge Ávila

Hasta la tarde de este sábado, el último de mayo, ni la Cooperativa Cruz Azul ni el club de futbol que una semana antes había conquistado su décimo campeonato de liga habían emitido un posicionamiento público sobre la muerte de “Billy” Álvarez.

“Billy” Álvarez fue hijo de Guillermo Álvarez Macías, gerente general de la Cooperativa La Cruz Azul desde 1955 hasta su muerte en 1976. Llevó a cabo la que entonces, igual que ahora, fue denominada como una “refundación” en ciudad cooperativa. Hoy, su busto, localizado en la planta de Tula, Hidalgo, al igual que su recuerdo, se encuentra envuelto en bolsas de color gris para basura.

Bastaron unos minutos desde que trascendió su muerte para que las redes sociales y los portales de noticias se llenaran de condolencias. Era un convicto muy apreciado por muchos, pero en la Cruz Azul, hasta hoy, nada. Álvarez Cuevas nació el 8 de septiembre de 1945, en la Ciudad Cooperativa Cruz Azul, en Jasso, Hidalgo. Fue el mayor de tres hermanos. Vivió la gloria y el declive de su equipo de futbol.

También lee: Vinculan a proceso a 31 de los detenidos en el operativo en planta Cruz Azul, en Hidalgo

Entre tantas otras coincidencias, este 1 de junio se cumplirían 38 años desde que Álvarez Cuevas fuera elegido al frente de la Cooperativa La Cruz Azul, cargo en el que se mantuvo por 32 años, hasta 2020, luego de renunciar tras ser acusado de delincuencia organizada y lavado de dinero

Por cinco años se mantuvo prófugo de la justicia hasta que el 16 de enero de 2025 fue detenido tras un operativo encabezado por la Fiscalía General de la República (FGR) y la Agencia de Investigación Criminal (AIC) en el sur de la Ciudad de México.

La desgracia cayó sobre él desde el inicio de la Cuarta Transformación, cuando comenzó a ser investigado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la FGR por presunta defraudación y evasión fiscal, “particularmente con la presunta facturación apócrifa de más de 300 millones de pesos”, dijo Santiago Nieto, entonces titular de la UIF. Las acusaciones presumían que la Cooperativa La Cruz Azul y el equipo de futbol estaban vinculados a operaciones ilícitas. 

Guillermo “Billy” Álvarez Cuevas, fue director general de la Cooperativa La Cruz Azul y presidente del equipo de futbol durante 32 años
Guillermo “Billy” Álvarez Cuevas, fue director general de la Cooperativa La Cruz Azul y presidente del equipo de futbol durante 32 años. Foto: Cuartoscuro

Las acusaciones contra Guillermo Álvarez Cuevas

El primer frente en su contra se destapó en 2001, cuando un grupo de cooperativistas acusaron a Guillermo Álvarez Cuevas, de excluirlos de la toma de decisiones de la cooperativa. 

Pasaron seis años hasta que, en 2007, un grupo de cooperativistas de Jasso, Tula, Hidalgo, exigió a la dirigencia emprender acciones legales contra Carlos Terroba Wolff, a quien acusaban de un presunto fraude por más de 90 millones de dólares relacionado con la explotación de la marca Cruz Azul sin el pago de regalías. También cuestionaban la compra de un terreno ubicado frente al centro comercial Gran Sur, presuntamente adquirido con sobreprecio para la construcción de las actuales oficinas de la cooperativa.

Fue hasta 2011, sin embargo, cuando se interpusieron los primeros litigios contra el presidente de la Cruz Azul que comenzaron con los juicios ordinarios mercantil —85/2011-A— y civil —136/2011-I.

Lee más: Se escribe Cruz Azul, se pronuncia Campeón

 Los litigios se interpusieron luego que Armando Valverde Talango, entonces presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa, y Saúl Ángeles, vocero del consejo, acusaron a “Billy” Álvarez Cuevas —ya con 23 años en el cargo— y a Víctor Garcés Rojo, representante jurídico y cuñado de “Billy”, de una serie de irregularidades, como la falta de rendición de cuentas, venta ilegal de los derechos comerciales del Cruz Azul Futbol Club y de desvío de dinero procedente de la compra-venta de jugadores.

Otro negocio, señalado como turbio por Valverde, fue la compra de terrenos en Periférico Sur, así como la construcción de un hotel en Ixtapa.

Además de los litigios y los señalamientos en contra, los cooperativistas exigían que Garcés fuera excluido de la cooperativa y no solo inhabilitado. Entre los demandantes figuraba Alfredo Álvarez, hermano de “Billy” y entonces vicepresidente de la cooperativa. También se iniciaron denuncias ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT) y la Procuraduría General de la República (PGR) y Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).

Venta ilegal de los derechos comerciales del Cruz Azul Futbol Club y desvío de dinero procedente de la compra-venta de jugadores, entre las acusaciones
Venta ilegal de los derechos comerciales del Cruz Azul Futbol Club y desvío de dinero por de la compra-venta de jugadores, entre las acusaciones. Foto: Jorge Ávila

El 20 de marzo de 2010 “Billy” sufrió su primer gran golpe, cuando el Consejo de Administración de la Cooperativa tuvo que inhabilitar a Víctor Garcés Rojo, acusado de un presunto fraude por 400 millones de dólares. 

Garcés Rojo debía aclarar el destino de 400 millones de dólares depositados en tres cuentas bancarias en Estados Unidos, identificadas como Lumar 1, Lumar 2 y Blue Eagle que, según los socios, fueron abiertas para las transacciones de jugadores durante la década de los noventa y la primera del siglo XXI.

Entérate: Detienen a Federico Sarabia Pozo, líder de grupo de la Cruz Azul en Tula, Hidalgo

 Ese mismo año, 2010, la Cooperativa Cruz Azul comenzó con prácticas contrarias al cooperativismo, como el outsourcing tras la salida de Carlos Terroba, entonces actuario de la empresa. Además, se cumplían 13 años sin que el club de futbol Cruz Azul obtuviera un título. 

 El último incidente en la trama familiar de “Billy” se registró cuando su sobrino José Alfredo Álvarez Kundig demandó a la Cooperativa La Cruz Azul ante un juzgado mercantil (10/2018) en la Sala Sexta Civil del Distrito Federal. El proceso inició el 11 de enero del 2018. En la demanda, el sobrino pidió que se anularan varias asambleas de la cooperativa, entre ellas una en la que renunció a sus derechos como cooperativista. 

En la demanda, Álvarez Kundig pide la intervención de siete empresas de la cooperativa: Cementos y Concretos Nacionales, SA de CV; Azul Concretos y Premezclados, SA de CV; Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul, AC; Cruz Azul Futbol Club, AC; Azul Cerámica, SA de CV y CYCNA de Oriente, SA de CV. 

El busto de Guillermo Álvarez Macías, gerente general de la Cooperativa La Cruz Azul de 1955 a 1976, se encuentra envuelto en bolsas para basura
El busto de Guillermo Álvarez Macías, gerente general de la Cooperativa La Cruz Azul de 1955 a 1976, se encuentra envuelto en bolsas para basura. Foto: Jorge Ávila

El legado controvertido en la Cruz Azul

 Además, Guillermo “Billy” Álvarez Cuevas enfrentó durante más de una década una combinación de investigaciones financieras, disputas internas y litigios por el control de la Cooperativa Cruz Azul. Desde 2010, autoridades federales comenzaron a indagar presuntas operaciones de lavado de dinero y evasión fiscal relacionadas con transferencias internacionales y el uso de empresas offshore vinculadas a directivos de la cooperativa y familiares cercanos. Parte de estas operaciones habrían estado asociadas al manejo de seguros y reaseguros de Cruz Azul mediante compañías constituidas en paraísos fiscales.

 Paralelamente, la cooperativa vivió una fuerte pugna interna entre grupos de socios y exdirigentes que cuestionaban la legalidad de los estatutos y la permanencia de “Billy” Álvarez al frente. Aunque resoluciones judiciales invalidaron diversas disposiciones internas y parecían debilitar su control, la dirigencia logró reorganizar la estructura legal de la cooperativa y mantenerlo como director general.

Te podría interesar: Jasso: el pueblo fantasma que la disputa por la Cooperativa Cruz Azul dejó en Hidalgo

Los conflictos derivaron en múltiples demandas entre socios, acusaciones de apropiación indebida de bienes y disputas por el manejo patrimonial y administrativo de Cruz Azul. La confrontación escaló hasta incluir detenciones, diligencias judiciales y negociaciones para restituir derechos a los cooperativistas inconformes.

 Con el paso de los años, las acusaciones internas coincidieron con el interés creciente de las autoridades financieras federales. Finalmente, la UIF  intervino congelando cuentas de integrantes cercanos a la dirigencia, en medio de señalamientos que apuntaban a presuntas irregularidades financieras denunciadas desde tiempo atrás por socios de la propia cooperativa.

Medio siglo después de que Guillermo Álvarez Macías y Guillermo “Billy” Álvarez, padre e hijo, dieran forma a buena parte de la historia de Cruz Azul, la cooperativa atraviesa una nueva refundación. La muerte de “Billy” ocurrió en medio de ese proceso: la cooperativa intenta ver hacia adelante y, al mismo tiempo, parece esforzarse por no mirar atrás.