Abigail Camarillo · 19 de junio de 2026
Mientras que The Mandalorian and Grogu se desinfló en taquilla (y hasta representa la mayor caída en la historia de Star Wars), dos producciones independientes y cuyas mentes se entrenaron en YouTube se llevaron las ganancias y parecen estar cambiando las reglas del juego en Hollywood.
Hablamos de Backrooms, la película de terror liminal que ya se convirtió en la más taquillera de A24, y también de Obsession, que ha roto marcas históricas de rentabilidad debido a que solo costó 750 mil dólares y su recaudación en taquilla mundial ya supera los 280 millones, siendo el mayor éxito del estudio Focus Features.
¿Qué tienen en común Backrooms y Obsession? Son películas de terror que se alejan por completo de los sustos fáciles; además, fueron realizadas con un presupuesto bajísimo, en comparación con grandes franquicias de Hollywood. Pero quizás lo más relevante es que los directores de ambos proyectos surgieron de YouTube y que, al ser tan jóvenes, estos largometrajes fueron fuertemente impulsados en redes sociales por la Gen Z.
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Y sí, aunque TikTok es el nuevo rey del consumo en video, estos y otros ejemplos parecen recordarnos que YouTube es como una enorme incubadora de talentos donde creadores pueden aprender de otros (con tutoriales) y al mismo tiempo usar la plataforma para subir sus creaciones de forma gratuita, sin la necesidad de recurrir al apoyo de estudios o distribuidoras.
Pero ojo, que estos youtubers no se hicieron de la noche a la mañana y la plataforma no es como tal un trampolín hacia Hollywood, sino un campo de entrenamiento.
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En Animal MX platicamos con Karla Agis, Líder de Cultura y Tendencias de YouTube para Latinoamérica, y ella comparte que los creadores están evolucionando, pues ya no solo se enfocan en crecer sus números en la plataforma con un enfoque comercial y de marketing, sino que se están convirtiendo en productores ejecutivos y directores creativos de grandes propiedades intelectuales que dominarán la cultura pop.
Al dar el salto de los espacios digitales a la pantalla grande (como lo hizo Backrooms), los creadores están conservando la sensibilidad de un producto digital. Y aunque hace varios años les hubieran dicho “vendidos” de Hollywood, la industria del cine actual “está depositando mucha fe en ellos, dándoles el poder para mantener la esencia de sus obras y asegurar que estas resuenen con las comunidades que las hicieron exitosas”, añade la especialista.

Karla Agis menciona que hay que tomar en cuenta otra cosa: “En este momento estamos viendo un cambio generacional de los creadores de contenido”, pues hace unas décadas eran las generaciones más grandes (sobre todo la X y la baby boomer) las que moldeaban cómo se vivía el entretenimiento.
“Vemos a la generación Alfa y la generación Z por primera vez siendo las que están dominando propiedades intelectuales de la cultura pop, gracias a que gente de esas generaciones los están produciendo”, explica Karla Agis.
Basta con mencionar el ejemplo de Kane Parsons, director de Backrooms, quien recién acaba de cumplir 21 años, o Curry Barker, director de Obsession, de 26.
Ojo: los Millennials tampoco se quedan atrás, pues entre los YouTubers que han conquistado Hollywood también están: Gooseworx, creadora de El asombroso circo digital, que tiene 31; Markiplier, quien lanzó este año la película Iron Lung, tiene 36 y los gemelos Philippou, quienes lanzaron Bring Her Back en 2025 y tienen 33.
En el estudio The Next Generation of Creativity, lanzado por YouTube a finales del 2025, hay datos que mencionan que la generación Z consume 26% menos tiempo viendo cine y televisión, mientras que pasa un 54% más en plataformas y medios digitales.

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Karla Agis añade que esto al mismo tiempo está “influenciado porque es en espacios digitales donde estas juventudes se ven mejor representadas versus en cine o en televisión”. La mayor sospecha es que si el cine y la televisión la siguen desarrollando y creando generaciones como la X, la representación de adolescencias (Gen Z y Alfa) va a ir con estereotipos y prejuicios.
“Obsession y Backrooms vienen de creadores que perfeccionaron su arte en YouTube y que están dando ese salto de espacio digital a un espacio tradicional, pero con la misma sensibilidad de un producto digital”, explica Karla Agis.
Las expectativas de las Generaciones Alfa y Z han definido un nuevo marco de éxito para el contenido que consumen y producen, el cual se basa en algo que YouTube ha denominado (en el estudio The Next Generation of Creativity) “Creatividad Maximalista” y se rige por cuatro cualidades distintivas:
Esto último se refiere a que el contenido esté repleto de bromas privadas, referencias y memes que tienen su origen en subcomunidades especializadas de Internet.
“Con esos cuatro criterios podemos definir el éxito, o más bien, las expectativas que está teniendo estas generaciones en el contenido que consumen y producen hoy en día”, explica Karla Agis.
El éxito de Backrooms puede explicarse con estos criterios, ya que no solo tuvo influencia global y tiene cierto nivel de complejidad audiovisual, sino que tal cual nació en Internet y por eso sus referencias a este son naturales. La idea de los Backrooms se alimentó en creepypastas publicadas en 4chan; además, luego de publicar el primer cortometraje, este universo se siguió expandiendo y alimentando en distintos foros.
“Cuando vemos que justo Backrooms entra muy bien en este punto de ser referencial al internet, nos habla mucho de que las propiedades intelectuales, los fenómenos del entretenimiento, que cada vez van a tener más resonancia con estas generaciones, tienen un precedente, tienen una comunidad detrás que ya ha construido un lore y un lenguaje alrededor de”, explica Karla Agis.
Otro elemento importante que comparten varios de los directores que salieron de YouTube es que al haber iniciado su carrera en la plataforma ya tienen toda una comunidad que les apoya, respalda y hasta enriquece sus historias.
Ya no hablamos de una audiencia como consumidores pasivos, sino de una que se vuelve investigadores activos que se dedican a decodificar el lore de estas franquicias y a expandir el universo también en redes sociales.
La misma industria de Hollywood reconoce que el éxito de estas obras es inseparable de la pasión de los seguidores de sus creadores. Por ejemplo, Jason Blum, reconocido productor de cine de terror y CEO de Blumhouse-Atomic Monster, considera que YouTube es la mejor escuela de retención de audiencia.
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“Estos creadores pasan años creando contenido para una audiencia en vivo en la plataforma más grande del mundo y aprendiendo en tiempo real qué es lo que funciona”, dice Blum en entrevista con Variety.
“En YouTube, si pierdes a alguien por unos segundos, ya no lo recuperas, así que desarrollan un instinto agudo para mantenerte enganchado, y para cuando llegan a nosotros, ese instinto ya está arraigado”, añade el cineasta.
Parsons, el director de Backrooms, comenzó su trayectoria en YouTube a los 9 años publicando videos de “Let’s Play” de Minecraft. Esto pronto se transformó en contenido de memes y cortometrajes bajo el nombre de “Kane Pixels”. A principios de 2020, comenzó a experimentar con la animación, lo que lo llevó a crear su cortometraje de 2022, Backrooms (Found Footage), que ha acumulado 81 millones de vistas.
Barker tenía 18 años cuando formó el grupo de sketches cómicos That’s a Bad Idea junto con su compañero Cooper Tomlinson. El dúo subió sus videos a YouTube y TikTok. En 2023, su cortometraje de terror The Chair se volvió viral en YouTube, atrayendo 5.5 millones de visitas y un contrato con Tea Shop Productions, donde presentó Obsession.
“Hay toda una generación de cinéfilos que ha crecido viendo sus obras, con un gusto muy específico por el cine de terror, ese que se sale un poco de lo convencional”, afirma Blum. “Así que, cuando uno de estos cineastas da el salto a la gran pantalla, el público que los descubrió en Internet los sigue”.
YouTube no solo está revolucionando de dónde vienen los nuevos éxitos de Hollywood, sino que incluso parece que estamos ante una revolución en los modelos de distribución.
Jason Blum explica a Variety que el terror siempre ha sido un género ideal para los nuevos talentos porque no requiere grandes presupuestos, sino una buena idea y atrevimiento.
Pero a eso le suma que YouTube ha democratizado el cine de una forma sin precedentes, pues mientras que antes se necesitaba la aprobación de un estudio o un agente, hoy “cualquier joven con una cámara y conexión a Internet puede crear algo, mostrárselo a millones de personas y ganarse una audiencia real sin necesidad del visto bueno de nadie”.
Uno de los ejemplos más importantes de eso es lo que sucedió con el famosos youtuber Mark Fischbach, mejor conocido como Markiplier. Él lanzó una adaptación del aclamado videojuego Iron Lung y escribió, dirigió, financió y hasta protagonizó la película. Lo más llamativo es que no se afilió a ninguna distribuidora o plataforma de streaming y decidió lanzar su película directamente a YouTube para renta y compra, devolviendo el fenómeno a la comunidad que lo vio nacer y manteniendo el control total de su IP.
“Al final de cuentas, la comunidad tiene esta expectativa de que los fenómenos de YouTube se sigan viviendo en YouTube. Ya sea a través de las reacciones, las teorías, los easter eggs, pero también en la versión original y elevada que son lo que estos creadores están haciendo”, añade Karla Agis en entrevista con Animal MX.
Parece ser que YouTube y otras plataformas están revolucionando a Hollywood en la manera de descubrir nuevos talentos e historias, pues el ascenso meteórico de proyectos como Talk to Me, Iron Lung, Obsession, Backrooms y The Amazing Digital Circus marca el fin del monopolio de los grandes estudios sobre la narrativa global.
El sistema de “estudio-financiamiento-festivales” podría empezar a cambiar por el de “creador-comunidad-distribución directa”, aunque seguro no será por completo.