¿Por qué nos fascina el cine de terror? La ciencia detrás de nuestro amor por el miedo

Abigail Camarillo · 23 de octubre de 2025

¿Por qué nos fascina el cine de terror? La ciencia detrás de nuestro amor por el miedo

Tu corazón se acelera, las palmas de tus manos sudan y un grito se ahoga en tu garganta. Estás aterrorizada… y pagaste por ello. ¡¿Qué clase de locura es esta?!

No importa que tengamos que dormir con la luz prendida o que nos den pesadillas. Ahí estamos pendientes de los estrenos de películas como Hereditary, alguna nueva de El Conjuro o cualquier caso macabro basado en hechos reales.

¿Por qué nos gustan las películas del terror? ¿Por qué nos atrae tanto una experiencia que activa nuestras alarmas más primitivas?

Para resolver este misterio, platicamos con la Dra. Alicia Vélez García, quien ha colaborado por años en el Laboratorio de Neuropsicóloga y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Mira: ¿Por qué nos gustan taaanto las series de asesinos reales? Curiosidad, control y un toque de morbo

¿Qué es el miedo?

Hablemos del miedo, una emoción diseñada para advertirnos del peligro y que, sin embargo, millones de personas la buscan activamente en el cine.

La experta de la UNAM nos explica que el miedo es una emoción que compartimos con otras especies y consiste en ser una respuesta de supervivencia.

Por eso mismo, es considerada una de las emociones más primitivas, pues provoca que tengamos una respuesta rápida y eficaz ante una amenaza con una acción inmediata como huir, luchar, o hasta quedarnos paralizados o congelados.

En resumen: el miedo es vital porque prepara al organismo con una respuesta muy rápida cuando se enfrenta a una amenaza, lo que permite la supervivencia.

¿Qué pasa en nuestro cuerpo cuando sentimos miedo?

Cuando ves una película de terror, dentro de tu cabeza se desata una batalla épica.

La Dra. Alicia Vélez detalla que todo empieza con la amígdala, que podríamos ver como una “alarma” o “detector de amenazas” del cerebro. Es la primera en reaccionar, identificando el peligro potencial y activando la respuesta de miedo.

De ahí pasamos al “centro de acción”, que serían el hipotálamo y el tronco del encéfalo, que reciben la señal de la amígdala y ponen en marcha las respuestas físicas, liberando un cóctel de adrenalina, dopamina y cortisol, para preparar tu cuerpo para luchar o huir.

Algunas de las reacciones físicas inmediatas que puedes sentir son:

  • aumento del ritmo cardíaco y la respiración
  • pupilas dilatadas
  • tensión muscular
  • piel fría y sudoración
  • alteraciones digestivas
  • piloerección (o la famosa piel de gallina)

Lee: ¿Por qué nos gusta disfrazarnos en Halloween y Día de Muertos?

Hay que tomar en cuenta que toda esta reacción en cadena dentro de nuestro cuerpo sucede a la velocidad de la luz, dándote un susto inicial. Pero casi inmediatamente después entra al quite tu corteza prefrontal —”más lenta, pero más sabia”, describe la especialista—, que analiza el contexto y te recuerda que estás a salvo en tu butaca o sillón porque lo que estás viendo no es real.

“Entonces eso hace que en lugar de sentir miedo, esto puede llegar a convertirse hasta en una respuesta de placer, ¿no? Como de alivio”, añade la Dra. Alicia Vélez García.

cine terror por que nos gusta
Foto: Freepik

Ajá… el miedo se puede sentir como placer

Sabemos que suena raro, pero quédate con nosotras.

El corazón desbocado y los músculos tensos no son exclusivos de sentir miedo. La especialista menciona que, por ejemplo, es una respuesta muy similar a la emoción de quienes disfrutan los deportes extremos.

Y es que, como dijimos más arriba, el cerebro también libera dopamina y “cuando el miedo empieza a disminuir, se da paso al efecto que realmente tiene la dopamina, que es de excitarte”, describe la Dra. Alicia Vélez.

Menciona que pasa lo mismo cuando nos subimos a una montaña rusa. Te subes y en tu estómago y tu corazón se manifiesta una respuesta de excitación, pero “ya que acaba [el miedo] sientes hasta que el cuerpo se relaja, ¿no? Y es cuando el cortisol ya deja de también de estar ahí”, añade.

Miedo compartido: el factor social y cultural

No todo el terror nos afecta por igual. Alguien que le tiene miedo a los payasos, no reacciona igual a It que alguien a quien le dan igual. Así que el impacto de las películas de terror en nosotros depende de nuestro contexto.

“El contexto juega un papel fundamental para crearte esa sensación de lo que sí puede ser real, de lo que no puede ser real”, explica Vélez García.

El terror es más potente cuando refleja nuestras ansiedades colectivas y la experta lo ejemplifica de gran manera como lo que sucedió la pandemia, cuando películas de epidemias (fueran de zombis o no) resuenan de una forma mucho más profunda.

No te pierdas: Qué son las fobias y cuál es el camino para superarlas

Así que no solo importa el qué, sino el cómo. Nuestro cerebro reacciona de forma distinta a los diferentes tipos de terror. No es lo mismo el impacto visceral de la violencia gráfica, que activa directamente nuestro instinto de protección, que el terror psicológico que juega con nuestra mente.

por que nos gustan peliculas terror
Foto: A24

¿Ver películas de terror tiene beneficios?

El por qué amamos las películas de terror también tiene que ver con que es sentir miedo en un entorno controlado, pues sabes que lo que estás viendo no es real y, si es demasiado, puedes dejar de ver la película.

La doctora explica que ver producciones de este género puede ser como un simulador de vuelo para nuestras emociones, ya que es una forma de experimentar y aprender a tolerar el malestar que provoca el miedo sin estar expuesto a un peligro real.

Además, menciona que puede actuar como una poderosa “descarga emocional” o catarsis. Al exponernos a nuestros miedos de forma simbólica, podemos procesar conflictos internos, ansiedades sociales o tensiones culturales de una manera completamente segura.

Sin embargo, podríamos hablar de beneficios de ver cine de terror hasta en un nivel social

¿Cuántas veces has visto una película de terror completamente a solas? Seguramente, no muchas, pues lo común es que ver películas de terror es una actividad social.

Tomando eso en cuenta, la doctora Vélez menciona que uno de los principales beneficios de esta actividad es fortalecer lazos. Compartir una experiencia emocional tan intensa con amigos o familia genera un fuerte sentimiento de conexión y pertenencia.

“De alguna manera puede ser que nos evite el aislamiento. Nos ayude a conectarnos con otras personas porque también pueden estar experimentando lo mismo al estar viendo la misma película, entonces te vincula socialmente“.

“A lo mejor es una forma un poco idealista de mi parte verlo, pero yo pienso que esto fortalece incluso los lazos”, añadió.

Antes de irte: Leyendas, vampiros y luchadores: radiografía de la literatura y el cine de terror en México

El placer de la oscuridad

Nuestra fascinación por el terror es mucho más que una simple búsqueda del susto.

El amor por el terror revela una verdad sobre nosotros: la biología nos da el subidón, la psicología nos permite procesarlo como algo seguro y placentero, y el contexto social lo convierte en una experiencia compartida que nos une.

Es la confluencia de estos tres factores lo que transforma el miedo en fascinación. Nos muestra nuestra increíble capacidad para encontrar placer, crecimiento personal y conexión con los demás en los lugares más oscuros e inesperados.

De esta manera, el terror no solo nos ofrece un subidón de adrenalina, sino que también nos conecta con los demás y con nuestra cultura, ayudándonos a sentir que compartimos una experiencia humana fundamental.

Entonces, la próxima vez que te encuentres al borde de tu asiento, con la mano lista para taparte los ojos, recuerda que hay mucho más en juego que un simple susto y pregúntate: ¿qué estás buscando realmente en esa oscuridad? ¿El susto, el alivio o la conexión con los demás?

¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.