Gabriel Ruiz · 22 de mayo de 2026
El futbol femenil vive uno de sus momentos más importantes a nivel mundial. Cada vez hay más ligas profesionales, mejores salarios y estadios llenos para ver a mujeres romperla en la cancha. Sin embargo, antes de que todo eso existiera, un grupo de mexicanas ya hacía historia frente a miles de personas en el Estadio Azteca.
En el marco del Día Internacional del Futbol Femenino vale la pena recordar a la Selección Mexicana Femenil de 1971, un equipo pionero que llegó a una final mundialista en México y que, pese a que abrieron camino para generaciones enteras, su hazaña siguió siendo olvidada durante años.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
Mira: Jugar como niña: lo que define quién puede crecer en el deporte
Cada 23 de mayo se conmemora el Día Internacional del Futbol Femenil, el cual busca reconocer la lucha y el crecimiento del balompié practicado por mujeres en todo el mundo.
En 2015 la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF) creó esta conmemoración para visibilizar el papel histórico de las futbolistas y exigir mayor igualdad dentro del deporte.
La fecha también sirve para recordar todos los obstáculos que enfrentaron las primeras generaciones de jugadoras. Durante décadas, el futbol femenil fue minimizado, prohibido o simplemente ignorado por federaciones nacionales e internacionales.
Incluso en países como Inglaterra llegó a ser vetado oficialmente en estadios profesionales durante buena parte del siglo XX, ya que en 1921 se extendió un decreto de suspensión, por considerarlo un deporte poco apropiado para las mujeres. 50 años después, en 1971, se levantó la prohibición.
Con el paso de los años, el crecimiento de los Mundiales Femeniles, las ligas profesionales y las campañas por la igualdad ayudaron a darle una mayor dimensión global a esta conmemoración. Hoy el futbol femenil mueve millones de aficionados y se ha convertido en uno de los deportes con mayor crecimiento en audiencia y asistencia.
Lee: Una Selección Mexicana como hecha a mano; el jersey que rompe paradigmas rumbo al Mundial 2026
En agosto y septiembre de 1971 se desarrolló el II Campeonato Mundial de Futbol Femenil, el cual no era reconocido por la FIFA, aunque es considerado por muchos historiadores como el primer gran Mundial de mujeres de la historia.
¿La Selección Mexicana Femenil ganó en ese mundial? No oficialmente, pero sí estuvo muy cerca. Nuestras heroínas fueron subcampeonas del Mundial de 1971 en el cual participaron seis selecciones de todo el mundo y tuvo a México como sede.
Para que te aprendas sus nombres, las mexicanas que formaron parte de esa Selección Mexicana Femenil fueron:
Yolanda Ramírez, Elvira Aracén, Elsa Huerta, Alicia Vargas, María Eugenia Rubio, Martha Coronado, Irma Chávez, Bertha Orduña, Lourdes de la Rosa, Patricia Hernández, Guadalupe Tovar, María Hernández, Silvia Zaragoza, Sandra Tapia, Eréndira Rangel, Paula Pérez, María de la Luz Cruz y Teresa Aguilar.
México tuvo un torneo espectacular y logró conectar con la afición de manera impresionante. Más de 100 mil personas asistieron al Estadio Azteca para ver la final entre México y Dinamarca, una cifra histórica para un partido de futbol femenil.
A pesar del impacto social y mediático que tuvo el torneo, la FIFA nunca lo reconoció oficialmente. Las futbolistas mexicanas de aquella generación han denunciado durante años el abandono y la falta de reconocimiento por parte de las autoridades del futbol.
Muchas de ellas tuvieron que esperar más de cinco décadas para recibir homenajes públicos o ser consideradas pioneras del deporte nacional.
Aun así, el legado de aquellas jugadoras sigue más vivo que nunca. Su historia ya inspiró documentales, libros y homenajes recientes que buscan devolverles el lugar que merecen dentro de la memoria deportiva de México.
Por ejemplo, en 2023 Marion Reimers publicó el libro Pioneras; también está el documental mexicano Tan cerca de las nubes o la producción internacional Copa 71, impulsado por las hermanas Serena y Venus Williams junto a Alex Morgan.
No te pierdas: Los récords a batir en el Mundial de Norteamérica 2026
La creación de la Liga MX Femenil en 2017 cambió por completo el panorama del futbol femenil mexicano. Lo que comenzó como un proyecto con dudas terminó convirtiéndose en una de las ligas femeniles más importantes de América Latina.
Equipos como Club América Femenil, Tigres UANL Femenil, Chivas Femenil y Rayadas de Monterrey han logrado generar una enorme identidad con sus aficiones. Las finales ya reúnen decenas de miles de personas en los estadios y algunas incluso rompieron récords de asistencia.
Además, el nivel deportivo ha mejorado considerablemente gracias a la llegada de jugadoras extranjeras, mejores instalaciones y mayor cobertura mediática. Futbolistas mexicanas han comenzado a emigrar a Europa y Estados Unidos, algo que hace algunos años parecía imposible.
Aunque todavía existen diferencias importantes respecto al futbol varonil, la Liga MX Femenil se convirtió en una plataforma fundamental para el desarrollo de nuevas generaciones y para darle visibilidad constante al futbol hecho por mujeres.
El crecimiento del futbol femenil en México es notorio y desde su cúpula lo presumen, ya que es la Liga con mayor alcance global, con cifras récord en 2025, que superan a la National Women’s Soccer League de Estados Unidos, la Frauen Bundesliga de Alemania y la Barclays Women’s Super League de Inglaterra.
Según declaraciones de Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, la Liga MX Femenil cerró este semestre con 22 millones de ojos en televisión abierta y casi 20 millones de audiencia en general.
Mariana Gutiérrez, presidenta de la Liga MX Femenil, por su parte, destacó que “nuestro país es un gran consumidor de futbol, no importa el género, y lo que hacemos es capitalizar ese crecimiento”.
En los últimos años han aumentado las campañas de inclusión y los proyectos para darle mayor espacio al futbol femenil. La transmisión de partidos en televisión abierta y plataformas digitales permitió que más aficionados siguieran a sus equipos y jugadoras favoritas.
También se han impulsado documentales, libros y homenajes para recuperar historias olvidadas como la de la Selección Mexicana de 1971. Incluso instituciones públicas y deportivas comenzaron a reconocer a las pioneras que durante décadas permanecieron invisibles.
Otro punto importante ha sido el crecimiento de torneos internacionales femeniles organizados por la FIFA y otras confederaciones. La creación de nuevas competencias y el incremento en premios económicos reflejan que el futbol femenil ya no puede ser visto como algo secundario.
Las redes sociales también jugaron un papel clave. Muchas jugadoras encontraron ahí una plataforma para contar sus historias, denunciar desigualdades y conectar directamente con la afición, ayudando a construir una comunidad mucho más fuerte alrededor del futbol femenil.
La historia de México 71 demuestra que el futbol femenil siempre tuvo talento, pasión y capacidad para llenar estadios. Lo que faltó durante muchos años fue apoyo, difusión y reconocimiento. Aquellas futbolistas jugaron en una época donde casi nadie apostaba por ellas, pero aun así lograron hacer historia.7
Hoy, mientras el futbol femenil sigue creciendo en México y el mundo, las pioneras de 1971 comienzan poco a poco a recibir el lugar que merecen. Su legado vive en cada niña que sueña con jugar profesionalmente y en cada aficionado que llena un estadio para apoyar a su equipo femenil.