Del pioneras a estrellas globales: la evolución del futbol femenil

Animal MX · 8 de marzo de 2026

Del pioneras a estrellas globales: la evolución del futbol femenil

Durante décadas, el futbol femenil luchó por reconocimiento en un deporte históricamente dominado por hombres. Sin embargo, jugadoras pioneras comenzaron a cambiar la narrativa y a abrir camino para nuevas generaciones.

Figuras como Alex Morgan, Megan Rapinoe, Carli Lloyd y Hope Solo se convirtieron en símbolos de una etapa de transición que impulsó la visibilidad del fútbol femenino a nivel mundial.

Mira: Acoso en el futbol femenil mexicano: La deuda histórica para las jugadoras de la Liga MX

La consolidación de torneos internacionales, ligas profesionales y premios individuales permitió que el deporte creciera exponencialmente.

Hoy, nuevas referentes como Aitana Bonmatí, Athenea del Castillo y Jennifer Hermoso representan una generación que compite en un escenario mucho más profesionalizado y mediático, resultado del camino que otras futbolistas comenzaron a trazar años atrás.

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La generación que abrió el camino

A mediados de la década de 2010, la selección femenina de Estados Unidos dominó el panorama internacional y se convirtió en referente del desarrollo del futbol femenil. Jugadoras como Carli Lloyd lideraron el triunfo en la Copa del Mundo 2015, con actuaciones históricas que consolidaron el prestigio del equipo estadounidense.

Al mismo tiempo, Hope Solo destacó como una de las mejores porteras de su generación, acumulando premios individuales y actuaciones decisivas en torneos internacionales. Por su parte, Alex Morgan y Megan Rapinoe se transformaron en figuras mediáticas que ayudaron a impulsar el interés global por el fútbol femenil.

Este grupo también protagonizó movimientos sociales importantes, incluyendo la lucha por la igualdad salarial dentro de la industria estadounidense. Sus acciones generaron debate internacional y presionaron a federaciones y organismos deportivos para mejorar las condiciones de las futbolistas profesionales.

Gracias a esa generación, el futbol femenil comenzó a atraer mayor inversión, cobertura mediática y asistencia a los estadios. Sus logros deportivos y su impacto social sentaron las bases para una nueva etapa en el desarrollo del deporte.

La nueva era de las mujeres en el futbol

En la actualidad, una nueva generación de jugadoras ha tomado el protagonismo del fútbol internacional. Futbolistas como Aitana Bonmatí, pieza clave de la selección española y del FC Barcelona, representan el alto nivel técnico y competitivo que ha alcanzado el fútbol femenil moderno.

Bonmatí ha ganado múltiples premios individuales, incluido el Balón de Oro femenino en varias ocasiones, consolidándose como una de las mejores jugadoras del mundo. Sus actuaciones fueron determinantes en títulos internacionales y en el crecimiento del deporte en Europa

A su lado, jugadoras como Jennifer Hermoso y Athenea del Castillo también han contribuido al auge del fútbol español. El éxito reciente de España en torneos internacionales ha demostrado que el mapa del futbol femenil se ha diversificado y que nuevas potencias deportivas están emergiendo.

Este crecimiento también se refleja en el incremento de patrocinadores, audiencias televisivas y la profesionalización de ligas en Europa, Estados Unidos y otras regiones del mundo.

Lee: Falta de oportunidades y desigualdad, los retos más grande que enfrenta el futbol femenil en México

El desarrollo del futbol femenil en México

En México, el crecimiento del futbol femenil también ha sido resultado del esfuerzo de jugadoras que abrieron camino antes de la creación de la Liga MX Femenil. Futbolistas como Ceci Santiago, Charlyn Corral, Kenti Robles, Nayeli Rangel y Bianca Sierra destacaron en selecciones nacionales y ligas extranjeras cuando aún existían pocas oportunidades profesionales en el país.

A ellas se suman figuras como Stephany Mayor y Greta Espinoza, quienes contribuyeron al fortalecimiento de la selección mexicana y posteriormente al desarrollo de la liga nacional. Su experiencia internacional ayudó a elevar el nivel competitivo y a impulsar el crecimiento de mujeres en el futbol en México.

Con la llegada de la Liga MX Femenil en 2017, una nueva generación comenzó a ganar protagonismo. Jugadoras como Jana Gutiérrez, Nailea Vidrio, Katty Martínez y Norma Palafox se convirtieron rápidamente en referentes mediáticos del campeonato nacional.

Más recientemente, jóvenes futbolistas como Tatiana Flores de Tigres Femenil, Silvana Flores de Monterrey y Scarlett Camberos de América Femenil representan el futuro del futbol mexicano. Su proyección internacional demuestra que el país continúa formando talento capaz de competir en escenarios globales.

Los retos que enfrenta el futbol femenil en México

A pesar del crecimiento del futbol femenil, la desigualdad de género sigue siendo una realidad, especialmente en México. Diversos estudios han evidenciado que la diferencia salarial entre futbolistas hombres y mujeres es una de las más amplias del deporte profesional.

Mientras un jugador de la primera división varonil puede percibir cientos de miles de pesos al mes, muchas jugadoras profesionales apenas alcanzan ingresos mínimos dentro de la liga.

Datos de investigaciones sobre el fútbol mexicano señalan que una futbolista profesional en la Liga MX Femenil ha llegado a ganar en promedio cerca de 3 mil 500 pesos mensuales, mientras que los futbolistas varones superan en promedio los 545 mil pesos al mes, una diferencia que puede ser más de 150 veces mayor.

Esta brecha salarial ha obligado a muchas jugadoras a combinar su carrera deportiva con estudios o trabajos adicionales para poder mantenerse económicamente.

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El problema no solo se limita a los salarios. Durante los primeros años de la Liga MX Femenil se establecieron restricciones que limitaron el desarrollo laboral de las futbolistas.

Entre 2016 y 2019 existió un tope salarial impuesto por los clubes, que restringía cuánto podían ganar las jugadoras y reducía la competencia entre equipos para contratarlas. Posteriormente, autoridades de competencia económica sancionaron a clubes y a la federación por estas prácticas que afectaron directamente los derechos laborales de las futbolistas.

Deuda pendiente: el acoso en el futbol femenil mexicano

Otra problemática que persiste es la falta de protocolos sólidos para proteger a las jugadoras ante situaciones de violencia o acoso dentro del entorno deportivo.

En distintos momentos se han reportado casos de conductas inapropiadas, como investigaciones por presunto acoso por parte de árbitros o comentarios misóginos contra futbolistas de la liga. Estos episodios han evidenciado la necesidad de mecanismos más estrictos para garantizar espacios seguros dentro del fútbol profesional.

El caso de Scarlett Camberos

Uno de los casos más mediáticos ocurrió en 2023 con la futbolista del Club América. Durante varios meses fue víctima de acoso digital y presencial por parte de un hombre que la hostigaba constantemente. El agresor llegó a hackear sus redes sociales, enviarle mensajes amenazantes e incluso seguirla hasta su domicilio.

La situación generó miedo e inseguridad para la jugadora, quien decidió abandonar México y rescindir su contrato con el América para continuar su carrera en Estados Unidos con Angel City.

Aunque el caso generó gran debate mediático, el episodio evidenció la falta de mecanismos efectivos para proteger a las futbolistas frente al acoso, ya que la solución terminó siendo que la jugadora tuviera que salir del país.

El “curita” que presentó la Liga MX Femenil

Tras lo que le pasó a Scarlett Camberos, La Liga MX Femenil y la Federación Mexicana de Futbol (FMF) presentaron un protocolo contra la violencia de género.

Este pretendía brindar medidas para prevenir este tipo de situaciones (acoso, violencia o discriminación de género), pero también da herramientas y lineamientos para saber cómo actuar en caso de que se presentaran.

Incluso, se creó una Comisión de Género y Diversidad y se le pidió a cada club tener su propia Comisión de Género interna con personal capacitado.

Sin embargo, parece que todo eso se quedó en la teoría y no necesariamente en la ejecución.

Caso de Lucía Yáñez

A pesar del escandaloso caso que vivió Scarlett Camberos y de las medidas anunciadas por la LIGA MX y la FMF, los acosos y violencias contra mujeres en el futbol mexicano no se detuvo.

En 2024, la defensora del Puebla Femenil Lucía Yáñez también decidió abandonar México tras sufrir acoso, hostigamiento y difamación constante. La jugadora denunció amenazas y ataques tanto en redes sociales como en el estadio y cerca de su domicilio.

Incluso se distribuyeron volantes en el estadio con acusaciones sexuales falsas contra la futbolista, lo que aumentó el ambiente de violencia en su contra.

A pesar de que reportó lo ocurrido a la directiva del club, el problema continuó y finalmente pidió regresar a Estados Unidos para proteger su seguridad.

Especialistas y asociaciones de futbolistas han advertido que la profesionalización del futbol femenil no puede limitarse únicamente al crecimiento de audiencias o patrocinios. También implica garantizar contratos dignos, atención médica, protección ante abusos y condiciones laborales justas.

Aunque el avance del futbol femenil en México es innegable, la realidad demuestra que todavía existe una deuda estructural con las jugadoras que continúan luchando por igualdad, respeto y seguridad dentro del deporte.

Más premios y torneos internacionales

Uno de los mayores cambios en el futbol femenil ha sido la creación de premios y reconocimientos exclusivos para las futbolistas.

El Balón de Oro femenino, instaurado en 2018, marcó un paso importante hacia la igualdad en el reconocimiento del talento dentro del deporte.

Este galardón ha permitido visibilizar el rendimiento de jugadoras de élite y consolidar el prestigio del fútbol femenil en la esfera global. En los últimos años, jugadoras como Aitana Bonmatí han dominado estos premios, reflejando el nivel competitivo actual del deporte.

Paralelamente, torneos como la FIFA Women’s World Cup, la UEFA Women’s Champions League y los torneos olímpicos femeninos han aumentado su popularidad y cobertura mediática.

Por ejemplo, la UEFA presentó un informe en febrero de este 2026 donde asegura que el éxito deportivo de la fase de liga femenil ha sido acompañado de un impresionante aumento en la audiencia.

“La audiencia acumulada en directo ha alcanzado los 13,5 millones, un hito que solo se alcanzó durante la final de la temporada pasada”, presume la UEFA en un comunicado.

“Esto equivale a un promedio de 2,25 millones de espectadores por jornada, con 44 socios de transmisión que ofrecen cobertura en directo en 207 territorios”, añade.

Por otro lado, Nielsen (empresa global líder en investigación de mercados y medición de audiencias) mencionó en junio del 2025 que el futbol femenil se perfila para ser uno de los cinco deportes mas populares del mundo en 2030.

Nielsen Sports realizó un estudio llamado Undervalued to Unstoppable ofreciendo información inédita sobre el acelerado crecimiento global de esta rama, el perfil de su audiencia y su poder comercial.

Las principales conclusiones proyectan que la afición mundial del futbol femenil crezca un 38 %, pasando de 500 millones a más de 800 millones para 2030.

Además, dice que el 60 % de la afición serán mujeres para 2030, “lo que creará uno de los pocos deportes donde las mujeres representan la audiencia mayoritaria”.

También añade que la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023 alcanzó una audiencia de 2 mil millones de personas con interacción mediática, mientras que los acuerdos de patrocinio se triplicaron en comparación con 2019.

Hablando del Mundial femenil, el año pasado también se confirmó que Copa Mundial Femenina de la FIFA se ampliará a 48 selecciones a partir de la edición de 2031.

Este cambio histórico buscando igualar la estructura del mundial masculino y fomentar el desarrollo global del futbol femenil.

El crecimiento de las mujeres en este deporte no ocurrió de la noche a la mañana. Fue el resultado de años de lucha, talento y perseverancia por parte de futbolistas que enfrentaron desigualdades estructurales en el deporte.

Jugadoras de generaciones anteriores construyeron las bases que hoy permiten un escenario mucho más justo y competitivo.

Actualmente, el futbol femenil vive uno de los momentos más importantes de su historia. Con nuevas estrellas, premios internacionales y torneos cada vez más relevantes, el deporte continúa expandiéndose y demostrando que su impacto global apenas comienza.