¿La ivermectina y el fenbendazol curan el cáncer? Falso

Daniela Martínez Martínez · 27 de marzo de 2026

¿La ivermectina y el fenbendazol curan el cáncer? Falso

Publicaciones en redes sociales aseguran que el cáncer “se ha curado” gracias a la ivermectina y el fenbendazol. Sin embargo, no existe evidencia científica que respalde estas afirmaciones y, en tanto, especialistas advierten que se trata de información falsa.

La desinformación circula en X y en Facebook y acumula más de 3 millones 200,000 vistas. Una de estas publicaciones asegura que el primer protocolo del mundo de ivermectina y fenbendazol para tratar el cáncer ha sido revisado por pares y que se publicó el 19 de septiembre de 2024. 

Otras de las publicaciones afirman que “cientos de estudios muestran que la ivermectina y el fenbendazol activan más de 12 mecanismos anticancerígenos diferentes y actúan contra más de una docena de tipos de cáncer”. 

Para sustentar esta afirmación citan a Nicholas Hulscher, quien se presenta como epidemiólogo, pero que ha sido señalado previamente por otros verificadores por difundir desinformación sobre las vacunas contra el covid-19.

“No tiene sentido alguno, no hay ningún mecanismo que explique la eventual curación o mejoría del cáncer con ese tratamiento ni existen estudios que lo respalden. Es todo simple y sencillamente un rumor, teorías de conspiración”, asegura al respecto el doctor Alejandro Macías, quien fue comisionado especial para la atención de la influenza A (H1N1) en México en 2009.

Tanto la ivermectina como el fenbendazol son medicamentos antiparasitarios, explica el oncólogo Alan David Pérez Fregoso. Aunque sí está aprobado el uso de la ivermectina en humanos, el fenbendazol se usa principalmente en veterinarias y no existen estudios de su seguridad en seres humanos, coinciden ambos médicos.

En el caso de la ivermectina existen estudios preclínicos, en laboratorios o en animales, sobre sus posibles efectos en células cancerígenas, pero no hay evidencia de que tenga beneficios en humanos ni cuenta con aprobación para su uso en el tratamiento del cáncer. 

La desinformación sobre el uso de la ivermectina empezó a circular alrededor de 2020, cuando se recomendaba sin bases para el tratamiento del covid-19. El Sabueso verificó que no había estudios que sustentaran su eficacia y que incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja este uso. 

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El artículo citado en la publicación viral es de una revista de medicina alternativa 

La publicación que desinforma nombra como autores del supuesto estudio a Ilyes Baghli y Pierrick Martínez y comparte una imagen de un artículo cuyo título es Targeting the mitochondrial-stem cell connection in cancer treatment (en español: abordar la conexión mitocondrial-células madre en el tratamiento del cáncer). 

Al buscar dicho artículo, encontramos que se publicó en la Revista de Medicina Ortomolecular, un tipo de medicina alternativa que utiliza suplementos dietéticos para tratar distintas afecciones. 

Además, no es un estudio científico ni un protocolo revisado por pares, como se asegura en la publicación viral. En el mismo documento se informa que es un “artículo educacional” que incluye recomendaciones terapéuticas que consisten en ortomoléculas, fármacos y terapias adicionales. 

En redes sociales se asegura que estos medicamentos antiparasitarios curan el cáncer; sin embargo, no existe evidencia científica que lo sustente. Especialistas nos explican al respecto.
Fuente: captura de pantalla en donde se puede ver que el artículo es parte de la Revista de Medicina Ortomolecular y que es descrito como un educational article (artículo educacional).

En la conclusión se señala que la conexión mitocondrial-célula madre “podría ser un elemento clave en el enfoque terapéutico del cáncer y que tiene “potencial” para serlo. 

“Esa es una revista de medicina alternativa que prácticamente no tiene ningún valor. De hecho uno puede encontrar escrito cualquier cosa que uno quiera si busca lo suficiente, pero si uno revisa el impacto de una revista, su seriedad o si está en los índices internacionales de revista científicas, vas a ver que no tiene ningún impacto. Entonces, no, el hecho de que algo esté por escrito no significa que deba usarse”, asegura el doctor Alejandro Macías.  

Agrega que no se trata de ningún estudio clínico, sino de estudios teóricos y de ciencia básica que plantean que ciertos mecanismos celulares podrían funcionar de determinada manera, pero que eso “no significa absolutamente nada para la clínica”. 

Los estudios sobre nuevos medicamentos, especialmente para el cáncer, requieren hacer grupos de control, comparar poblaciones similares, utilizar dosis estandarizadas y mantener una vigilancia constante sobre toxicidades, efectos adversos y múltiples mediciones durante el estudio, explica el doctor Alan David Pérez Fregoso. 

En contraste, continúa el doctor, muchas propuestas de la medicina ortomolecular se basan principalmente en sustancias naturales cuyas dosificaciones, en muchos casos, no están debidamente avaladas ni cuentan con el mismo nivel de evidencia científica.

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Los estudios mencionados son preclínicos, no hay investigaciones concluyentes o realizadas en humanos  

De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer, el fenbendazol no se ha probado en estudios con humanos, sino que su uso está destinado únicamente a animales. Este pertenece a un grupo de medicamentos llamados antihelmínticos que se utilizan para tratar parásitos.

Explica que algunas investigaciones de otros antihelmínticos han mostrado que pueden ayudar a detener el crecimiento y la propagación de células cancerosas cuando se combinan con tratamientos oncológicos de eficacia comprobada. Sin embargo, aclara que el efecto de los antihelmínticos en la evolución de los pacientes no está claro.

Respecto a la ivermectina, el oncólogo Pérez Fregoso indica que sí hay estudios preclínicos —realizados en laboratorios, por ejemplo en células incubadas, pero no en humanos—, en donde se ha observado que podría inhibir algunas de las características de las células tumorales o cancerígenas. 

Pero, hasta ahora, no está aprobado para usarlo como tratamiento oncológico ni existe evidencia de que erradique la enfermedad.

Por ejemplo, en el artículo de la Revista de Medicina Ortomolecular se cita un estudio sobre los efectos antitumorales de la ivermectina, pero este es de una investigación preclínica, ya que se realizó en líneas celulares en laboratorio y en modelos ratones, no en pacientes humanos. 

En las publicaciones desinformantes se menciona que hay “cientos de estudios”, pero estos no son citados, por lo cual no se puede comprobar su existencia ni veracidad. 

El oncólogo asegura que esta desinformación es dañina porque promueve el uso de medicamentos sin evidencia científica. 

Señala que algo similar ocurrió durante la pandemia, cuando el consumo generalizado de ivermectina, también sin evidencia científica, provocó escasez para pacientes que sí la necesitaban. También se reportaron en ese entonces casos de intoxicación por su uso indebido. 

Además, advierte que el consumo de cualquier fármaco conlleva riesgos y efectos adversos. En este caso, ya que ni siquiera existe una dosificación ni indicación clara, puede provocar una sobredosificación o mayores daños a la salud.

“No hay que caer tan fácilmente en esos engaños que lo único que hacen es retrasar los manejos que verdaderamente podrían servir para curar o al menos para apañar el cáncer”, concluye el doctor Alejandro Macías. 

En conclusión, es falso que se haya comprobado que la ivermectina y el fenbendazol curen el cáncer. No existen estudios concluyentes ni evidencia científica que demuestre este beneficio en humanos; además, el fenbendazol se utiliza principalmente en veterinaria y no se ha comprobado su seguridad en humanos.

En redes sociales se asegura que estos medicamentos antiparasitarios curan el cáncer; sin embargo, no existe evidencia científica que lo sustente. Especialistas nos explican al respecto.