Paula Paredes S. · 24 de junio de 2026
Aprovechando el partido de Brasil que se juega en estos momentos en el marco del Mundial 2026, te contamos de esta historia en la que el defensa del equipo contrario (Zaire) protagonizó uno de los momentos más recordados de la historia de los Mundiales.
Corría el Mundial de 1974 en Alemania cuando se dio lugar a una escena que hasta ahora sigue causando asombro, una jugada del futbolista Mwepu Ilunga que fue poco comprendida, pero que pasó a la historia.
Te contamos la razón.
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Con el marcador 3-0 a favor de Brasil, los brasileños obtuvieron un tiro libre cerca del área. Todo iba normal, sin embargo, cuando el árbitro estaba acomodando la barrera, un jugador, Joseph Mwepu Ilunga salió corriendo y pateó el balón antes de que Brasil ejecutará la falta.
La imagen dio la vuelta al mundo y empezó a ser utilizada como ejemplo de que los “jugadores africanos no entendían las reglas del fútbol”. Pero esta incomprendida jugada escondía mucha angustia.
Años después, Ilunga explicó que sí conocía perfectamente las reglas, como no iba a hacerlo si a eso se dedicaba. Su acción mas bien fue una mezcla de frustración, nerviosismo y protesta relacionada al contexto que vivía su país en ese momento.
La selección de Zaire había llegado al Mundial en medio de una situación política complicada bajo el régimen de Mobutu Sese Seko.
El juego anterior al de Brasil había sido contra Yugoslavia y había quedado 9 a 0, en ese panorama, los jugadores denunciaron que no habían recibido los pagos prometidos y que funcionarios del gobierno les habían advertido sobre las consecuencias de sufrir otra humillación.
Según varios testimonios de los propios futbolistas, antes del partido contra Brasil recibieron un mensaje que se hizo célebre:
“Si pierden por más de tres goles, no volverán a casa.”
Y aunque no hay certeza de que la frase significara que necesariamente que serían asesinados, es una muestra del clima de intimidación que rodeaba al equipo y el temor a represalias del régimen.
Ilunga explicó posteriormente que lo que el buscaba ganar tiempo rompiendo el ritmo del partido, pues se les habpia advertido que no podían permitir un gol más de Brasil.
Esa acción terminó convirtiéndose en una de las imágenes más recordadas de la historia de los Mundiales.
Brasil ganó 3-0, justamente la diferencia que necesitaba Zaire para evitar una derrota más abultada. Los jugadores regresaron a su país y la escena de Ilunga quedó inmortalizada.
Con el paso de los años, la narrativa cambió: ya no se le recuerda como un futbolista que “no entendía las reglas”, sino como un jugador atrapado en un contexto de presión política extrema, cuya reacción reflejó el miedo y la tensión que vivía la selección de Zaire en aquel Mundial.
Hoy esa selección ya no es conocida como Zaire, sino como la República Democrática del Congo que ayer pudimos ver en la cancha contra Colombia y el encuentro tampoco se libró de referencias políticas, pues en la tribuna se pudo ver una representación de Lumumba Vea, una figura clave en la historia de ese país.
El Congo jugará su pase a la siguiente fase del Mundial 2026, este sábado frente a la selección de Uzbekistán. Brasil por su parte enfrenta hoy a la selección escocesa.
¿Conocías esta historia?
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