Abigail Camarillo · 21 de septiembre de 2026
Pues ahora sí la amenaza resultó verdadera… la Secretaría de Educación Pública (SEP) aprobó prohibir celulares en escuelas de las 32 entidades federativas de todo el país a partir del 3 de noviembre de este año.
El anuncio se hizo durante la mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum junto al titular de la SEP, Mario Delgado. La presidenta explicó que el objetivo es evitar el uso indiscriminado de las pantallas (también de tabletas), sobre todo de redes sociales. Añadió que la regulación busca recuperar espacios para la creatividad y el desarrollo durante la etapa escolar.
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Y ojo, que la prohibición de celulares en escuelas varía según el nivel educativo de los estudiantes:
De acuerdo con cifras de Kaspersky (empresa internacional de ciberseguridad), el 47% de niñeces en México pasa más de dos horas al día conectadas a Internet. Y en algunos casos, ese tiempo puede superar las cuatro horas diarias, representando un 19%.
De acuerdo al mismo estudio, esta creciente conexión refleja un cambio en la forma en la que menores se relacionan con su entorno:
Si bien la tecnología forma parte de su desarrollo cotidiano, el reto consiste en fomentar un uso equilibrado que no desplace actividades esenciales como el descanso, el aprendizaje, el deporte o la convivencia familiar.
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Otro estudio, Uso de pantallas y su influencia en la cognición y los hitos del desarrollo motor de infantes mexicanos coincidió en lo esencial.
Analizó a 91 niñeces mexicanas de 12 a 36 meses y encontró que usan pantallas entre tres y cuatro horas diarias, lo cual se asocia con menor desarrollo del lenguaje y un retraso en hitos motores y lingüísticos.
Concluyó que cuando la o el menor usa pantallas acompañado por un adulto, estos efectos negativos se reducen e incluso puede haber ciertos beneficios como mejor lenguaje y desarrollo motor más temprano.

A muchas personas les podría parecer una medida exagerada que la SEP prohíba celulares en escuelas, pero la realidad es que más de la mitad del mundo ya lo hace.
Un artículo publicado por la UNESCO en marzo de este año menciona que al menos 114 sistemas educativos actualmente con una prohibición nacional del uso de teléfonos celulares en las escuelas, lo que representa el 58 % de los países del mundo.
Igualmente, menciona que la expansión de este tipo de normas ha sido bastante rápida, pues si en junio del 2023 tan solo el 24% de los países contaban con regulaciones de este tipo, para inicios del 2025 la cifra aumentó al 40%, y para marzo de 2026 ese porcentaje es casi 20 puntos porcentuales más alto.
La Unesco menciona que este aumento solo refleja la creciente preocupación por la disminución de la atención en las aulas, el acoso cibernético y la influencia más amplia de los entornos digitales en niñeces.
Datos destacados en recientes informes de seguimiento educativo, incluido el Informe de Género Tech on her terms, sugieren que entornos de redes sociales pueden exponer a menores, en particular a niñas, a riesgos como el acoso, presiones sociales poco realistas y contenido dañino.
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El mismo informe reveló que las niñas tienen el doble de probabilidades que los niños de sufrir trastornos alimentarios agravados por el uso de las redes sociales.
Además, una investigación realizada por Facebook reveló que el 32 % de las adolescentes se sentían peor con respecto a su cuerpo después de usar Instagram. El informe señaló además tendencias alarmantes relacionadas con el algoritmo de TikTok, que muestra a los adolescentes contenido sobre la imagen corporal cada 39 segundos y promueve contenido relacionado con trastornos alimentarios cada ocho minutos.
Todo esto ha ocasionado no solo regulaciones que prohíban celulares en escuelas, sino que además limiten el uso de redes sociales en infancias.
Como menciona la Unesco, aunque limitar el uso de celular puede ayudar a reducir distracciones en las escuelas, la realidad es que no elimina la necesidad de que estudiantes aprendan a desenvolverse en los entornos digitales.
La organización menciona que las escuelas son uno de los pocos lugares donde infancias y juventudes pueden desarrollar la alfabetización digital y habilidades de pensamiento crítico. Ambos elementos ayudan a que una persona sepa cómo manejar su información en línea, gestionar el tiempo frente a la pantalla y también comprender los riesgos de plataformas digitales.
“Por lo tanto, el desafío de las políticas va más allá de prohibir los dispositivos. Se trata de garantizar que los sistemas educativos protejan el tiempo de aprendizaje y, al mismo tiempo, preparen a los estudiantes para un mundo digital”, menciona el artículo de la Unesco.

Un estudio, publicado en mayo de 2026, sobre la prohibición del uso de celulares en escuelas revela que los resultados son contradictorios. Aunque maestros reportan menos distracciones durante la jornada escolar, hay poca evidencia de que estas prohibiciones generen rápidamente un mejor rendimiento académico o un mejor comportamiento.
Hay que considerar que el estudio fue realizado únicamente con muestras de Estados Unidos, pero nos da un buen panorama de lo que puede pasar cuando solo se prohíbe y no se enseña ni se guía, como menciona la Unesco,
El estudio (que puedes ver aquí), fue realizado por académicos de la Universidad de Stanford, la Universidad de Duke, la Universidad de Michigan y la Universidad de Pensilvania y analiza datos de aproximadamente 4,600 escuelas.
Algo esperado que refleja el estudio, es que con la prohibición de celulares en escuelas la disciplina empeoró al principio con estudiantes enojados ante esta medida; sin embargo, el comportamiento mejoró con el tiempo.
Durante el primer año las escuelas que prohibieron los teléfonos registraron un aumento de aproximadamente el 16 % en las tasas de suspensión, pero este efecto se atenuó en los años siguientes, según descubrieron los investigadores.
Un punto muy importante es que las mejoras en el rendimiento académico fueron mínimas. Igualmente, se menciona que la asistencia, la atención y el acoso escolar no se vieron afectados en gran medida.
Aunque eso sí, Thomas Dee, un economista de Stanford que codirigió el estudio, advirtió que los hallazgos son solo un vistazo a las primeras etapas de las prohibiciones de celulares en escuelas.
“Creo firmemente que reducir el uso de los teléfonos por parte de los estudiantes y recuperar su atención en las aulas de las escuelas es un antecedente fundamental para que alcancen su potencial académico”, dijo, sugiriendo que debemos darles un par de años para ver los resultados.”
“Debemos persistir con una agenda de aprendizaje sólida que nos permita descubrir cómo gestionar los dispositivos digitales y apoyar el desarrollo infantil“, añadió.