Angie Mar. Mentoría: Rafael Cabrera. Apoyo técnico: Yeudiel Infante Esquivel · 26 de abril de 2026
El brain rot, que en español significa “cerebro podrido” o “podredumbre mental”, es el término que denomina al daño neurológico y cognitivo que provoca el uso desmedido de herramientas digitales y de redes sociales. Al mismo tiempo, el brain rot es un tipo de contenido que consiste en un universo de personajes absurdos creados y animados con Inteligencia Artificial Generativa.
De acuerdo con el estudio “El hiperenganche de lo absurdo en TikTok”, publicado en febrero de 2026 por la Universidad de Alicante, España, el brain rot es el primer fenómeno cultural viral que destaca por lo rápido que atrapó el cariño de niñas y niños y que presenta cientos de millones de visualizaciones globales.
Los personajes son cualquier objeto cotidiano, como frutas o mesas, con rasgos humanos. El contenido no tiene trama ni continuidad, apenas dura unos 15 segundos y se caracteriza por luces y colores estridentes.
Estos ingredientes crean la sustancia a la que millones de infancias se habitúan: atmósferas visuales grotescas y absurdas que, para algunos especialistas en medicina, psicología y psiquiatría, se comienza a considerar como una adicción digital, pues millones lo consumen.
El contenido poco estimulante para la actividad cerebral que infancias y jóvenes consumen de manera compulsiva y repetitiva desencadena afectaciones en el cerebro que podrían ser irreversibles.
En este podcast, académicas de la UNAM exponen que mantener una conexión excesiva en plataformas digitales se ha convertido en un serio problema de salud mental, e incluso, para algunos especialistas, se considera una adicción conductual, con indicadores similares a los del consumo de sustancias adictivas como el tabaco o el alcohol.
Las especialistas coinciden en que, por pasar tanto tiempo frente a las pantallas, las infancias ya no toleran el aburrimiento, lo que impide que se ejercite su creatividad. Al mismo tiempo, esto provoca falta de atención o concentración que puede confundirse con alguna condición de salud mental.
Este trabajo fue realizado sin fines de lucro para la Unidad de Investigaciones Periodísticas (UIP) de la Coordinación de Difusión Cultural UNAM, y publicado originalmente en la plataforma Corriente Alterna. Queda prohibida su reproducción total o parcial sin autorización previa de la UIP. La publicación original se puede consultar en corrientealterna.unam.mx