Animal MX · 23 de mayo de 2026
Nuestros vecinos gringos nunca se quedan sin ideas extremas (y bastante cuestionables). En Texas, el dueño de un Tesla Cybertruck quiso jugarle al héroe y probar las supuestas capacidades “acuáticas” de su camioneta activando el “Wade Mode” (modo de vadeo), una función diseñada para cruzar zonas de agua poco profundas.
Presentado por Tesla como una ayuda tecnológica para manejar en condiciones de inundaciones ligeras, este modo fue uno de los juguetes más presumidos por Elon Musk durante el lanzamiento del vehículo. En el papel, la Cybertruck sí puede atravesar el agua… pero bajo condiciones de laboratorio súper estrictas y, evidentemente, con límites muy claros que este conductor decidió ignorar.
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Según los reportes de la policía local, el conductor intentó meterse de manera intencional a un lago ubicado en Woods Park confiando ciegamente en el sistema de su Tesla.
La situación se salió de control en cuestión de segundos: la camioneta futurista sufrió una avería eléctrica masiva en medio del lago y comenzó a inundarse, obligando a los pasajeros a abandonar el vehículo a toda prisa para ponerse a salvo. Minutos después, los servicios de emergencia e incluso buzos tuvieron que intervenir para enganchar y remolcar el juguete de acero inoxidable desde el fondo del agua.
ALERT: Man arrested after putting his Cybertruck in ‘Wade Mode’ and accidentally sinking it in a lake in Grapevine, Texas.
Officers responded to a call about a Cybertruck sunken off of Katie’s Woods Park Boat Ramp at around 8 PM.
Authorities say the driver put his Tesla in… pic.twitter.com/jQ7YXk36Xk
— E X X ➠A L E R T S (@ExxAlerts) May 19, 2026
Las autoridades tejanas recordaron que, más allá de lo gracioso o trágico del asunto, meter un vehículo a un cuerpo de agua natural de forma deliberada representa una violación a las leyes ambientales del estado, por lo que el conductor terminó arrestado tras el rescate.
Aunque Elon Musk venda la idea de que sus vehículos pueden funcionar casi como botes por periodos cortos, el manual de usuario de Tesla dice algo completamente diferente. La compañía especifica que el Cybertruck puede circular en el agua bajo estas estrictas condiciones:
Profundidad máxima: Únicamente hasta 81.5 centímetros.
Velocidad: Desplazarse a muy baja velocidad, topada a unos 5 km/h.
Preparación: Las ventanas y puertas deben estar selladas herméticamente. Al activarse, el sistema presuriza la batería para reducir al mínimo las filtraciones de agua en los componentes de alto voltaje.
Evidentemente, la profundidad del lago texano superaba por mucho las especificaciones de la marca, convirtiendo la camioneta en un costoso pisapapeles sumergible.
Este oso acuático se suma a la larga lista de dolores de cabeza y críticas que rodean al polémico modelo de Tesla. La Cybertruck, que por temas de seguridad regulatoria no se vende en Europa, ha estado bajo la lupa en Estados Unidos debido a sus constantes fallas de control de calidad.
Apenas hace unos meses, la compañía tuvo que hacer un llamado a revisión masivo para cerca de 46,000 vehículos debido a un riesgo de desprendimiento en piezas de la carrocería y fallas en el pedal del acelerador.
El “Wade Mode” nació como una gran estrategia de marketing para demostrar el lado rudo y todoterreno del vehículo. Sin embargo, la terca realidad del terreno nos ha vuelto a demostrar que ni la tecnología más avanzada de Silicon Valley puede ganarle a las leyes de la física… ni a la profundidad de un lago.