Verónica Fajardo · 19 de octubre de 2026
Cancún.- Durante su gira de trabajo por Quintana Roo este fin de semana, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, acudió a Cancún para supervisar los avances en la construcción del Distribuidor Vial Kukulcán. Esta infraestructura clave complementará al Puente Vehicular Nichupté y busca optimizar la movilidad urbana y turística en la región.
Junto con la gobernadora Mara Lezama Espinosa, la mandataria recorrió la zona de los trabajos. El proyecto cuenta con una inversión federal de 484 millones de pesos y está diseñado para agilizar la conectividad entre la zona urbana de Cancún, la Zona Hotelera y el Aeropuerto Internacional.
Jesús Antonio Esteva Medina, titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) les informó de las obras que servirán para conectar de forma directa el Puente Nichupté con el bulevar Kukulcán. Esta revisión forma parte del seguimiento a los proyectos estratégicos del Gobierno Federal encaminados a atender el crecimiento acelerado del principal polo turístico del país.
Información relacionada: Flamencos en la Laguna Nichupté: refugio clave en Cancún

De acuerdo con estimaciones de la SICT, la conclusión de las obras está proyectada para finales de este año.
El distribuidor tiene una longitud de 1.92 kilómetros e incluye una estructura elevada de cerca de 770 metros, así como calles laterales orientadas a articular la circulación con las avenidas existentes.
El diseño técnico comprende dos cuerpos independientes: uno con dos carriles de circulación y otro con un carril en sentido opuesto, además de elementos complementarios para dar orden al flujo vehicular y dar mayor seguridad a peatones y conductores.
Lee también: Cancún sufre encarecimiento del agua con cobros excesivos y fallas constantes en suministro
Actualmente, la construcción avanza en cimentaciones, columnas, pilas, zapatas, vigas, losas, conformación de terraplenes y la instalación subterránea de tuberías de agua potable y drenaje.
Se calcula que la obra beneficiará directamente a cerca de 1.32 millones de habitantes, garantizando un tránsito más fluido tanto para la población local como para los visitantes durante las temporadas de alta afluencia turística o eventuales contingencias.
Te puede interesar: El efecto dominó que asfixia la economía familiar en la Riviera Maya
