Andro Aguilar · 9 de octubre de 2026
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) reconoció que Juan Carlos Ramírez Michaca, encarcelado desde hace dos décadas por delitos que no cometió, puede acceder a la amnistía y recomendó al Poder Judicial mexiquense que le conceda la libertad. El organismo acreditó que fue víctima de detención arbitraria, tortura, violaciones a su derecho a una defensa técnica adecuada, además de omisiones ministeriales frente a los abusos cometidos en su contra.
Para Juan Carlos, encarcelado en 2005 cuando tenía 19 años, esta resolución representa el reconocimiento institucional a una verdad que ha sostenido durante más de la mitad de su vida: “gracias a Dios han puesto su atención en mi caso y pues le han dado el debido tiempo”.
Juan Carlos habla vía telefónica desde el Centro de Prevención y Reinserción Social de Otumba, justo el día que cumple 41 años de edad.

“Más que un regalo de cumpleaños, sería un reconocimiento a que siempre he dicho la verdad (…) Gracias a Dios que me regaló una familia estupenda: mi señora, mis hijos, mis padres, quienes me han apoyado siempre y hasta el momento han estado presentes. Realmente ellos han sido mi regalo de la vida, ¿no? De toda la vida”.
La libertad de Juan Carlos Ramírez recae ahora en el juzgado de ejecución penal de Otumba, a cargo del juez Magdaleno Camacho Vázquez, quien tiene hasta este viernes para aceptar el pronunciamiento de la Comisión de Derechos Humanos.
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“Ahora que el juez tiene el pronunciamiento en sus manos, le pido a Dios que sea a favor, que lo acepte antes que nada, porque primero lo tiene que aceptar y después estudiar. Y espero en Dios que no tenga ese criterio de los demás jueces que me juzgaron en su momento, simplemente basarse en las leyes que son imparciales”, dice el padre de familia.
Una de sus abogadas, Araceli Olivos, explica la responsabilidad del juez para hacer posible la libertad de Juan Carlos: “estamos a un paso de su liberación. La primera puerta que se tiene que abrir es la del juez diciendo que este caso se debe admitir, y después el juez tendría dos meses para pronunciarse sobre la libertad. El riesgo es que si él desecha, tendríamos que irnos a un recurso de apelación”.

La madrugada del 20 de febrero de 2005, en Ecatepec, agentes ministeriales irrumpieron en la vivienda de Juan Carlos Ramírez Michaca mientras dormía. Sin orden de aprehensión ni encontrarlo en flagrancia, lo acusaron de homicidio. Lo torturaron para forzar una culpabilidad que él nunca aceptó. Pese a ello, fue sentenciado por un juez al que nunca le vio el rostro.
Araceli Olivos detalla cómo la Codhem acreditó abusos institucionales que derivaron en el pronunciamiento en el que pide la libertad de Juan Carlos y la concesión de la amnistía al Poder Judicial del Estado de México.
“Es un pronunciamiento en el que reconoce violaciones al derecho a la libertad por haber sido detenido arbitrariamente y porque no se cumplieron los presupuestos para una flagrancia. También documenta hechos de tortura y omisiones jurisdiccionales y ministeriales de no haber investigado las alegaciones de tortura de Juan Carlos”, aseguró.
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El dictamen, explica la defensora, expone además la simulación procesal en la etapa inicial, donde las autoridades le impusieron una representación jurídica fraudulenta.
“Menciona violaciones al derecho a la defensa adecuada y técnica. Por un lado, porque desde sede ministerial se le impuso como persona de confianza a una persona que trabajaba para el Ministerio Público y porque la defensa privada no llevó a cabo una defensa técnica sólida. Por otro lado, también menciona una violación al derecho a la verdad, justo por todas las omisiones de investigación y esclarecimiento de las violaciones a derechos humanos”, explica.
El artículo 4 de la Ley de Amnistía del Estado de México permite declarar la amnistía para personas privadas de la libertad que cuenten con una resolución, pronunciamiento o recomendación de un organismo nacional o local de derechos humanos, como la Codhem, en la que se acrediten violaciones a los derechos humanos o al debido proceso, y se proponga su libertad. Ese es el caso de Juan Carlos.

“La Codhem no sólo está diciendo que sería procedente la amnistía, sino que está recomendando su libertad. Y eso es muy importante porque de acuerdo con la ley de amnistía que un organismo público de derechos humanos recomiende su liberación es un supuesto adicional para que él pueda ser amnistiable. Creemos que otra victoria muy importante es que la Codhem está recomendando su libertad y que está mencionando las violaciones a derechos humanos en las que hemos insistido desde hace 21 años”.
La abogada explica que la Codhem respaldó su postura en peritajes que acreditan que las autoridades se aprovecharon de la vulnerabilidad socioeconómica de Juan Carlos.
“Es un pronunciamiento bastante sólido, sustentado en pruebas. Se apoyaron en opiniones técnicas de peritas expertas en criminología, psicología, antropología y sociología para reconocer que cuando Juan Carlos fue detenido se aprovechó de su situación de pobreza, su edad y su situación socioeconómica, lo cual acentuó más su vulnerabilidad”, detalla Araceli Olivos.
🔴 Familiares y amigos de Juan Carlos Ramírez Michaca, encarcelado sin pruebas desde hace 21 años, demandan la amnistía del gobierno del Estado de México y la libertad del padre de familia.
VIDEO: @androaguilar https://t.co/3agtW7arX2
— Animal Político (@Pajaropolitico) February 20, 2026
A lo largo de dos décadas, la lucha por la libertad de Juan Carlos Ramírez ha sido encabezada por su esposa, Alejandra Estrada, y sus dos hijos, Tadeo y Carlos.
Su caso fue presentado ante el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (GTDA) de Naciones Unidas para que lo documentara.
Ramírez Michaca reflexiona sobre el estigma y la necesidad de justicia para ambas partes: “yo sé que hay víctimas, pero también los familiares de los occisos eran conscientes de que yo no era el verdadero homicida. Si hay víctimas por parte de los homicidios, pues de este lado también hay víctimas, yo soy inocente, yo soy víctima de una injusticia y pues en sus manos está resarcir el daño del gobierno pasado. Ahora pueden juzgarme de la mejor manera posible”.