Joana Maldonado · 10 de septiembre de 2026
Cancún.- Diana Chin llevó a su esposo Santos Miguel Chan Ek con mareos, cansancio, vómitos y diarrea al Seguro Social en agosto del 2025. Un año después, el padre de familia falleció y a ella solo le quedó un expediente médico muy confuso.
Documentó todo este tiempo la lucha de su esposo para recuperar su salud, y ahora con su muerte acusa negligencia médica y anunció que presentará una denuncia contra el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Al respecto, el Instituto informó en un breve comunicado que el equipo médico brindó a Santos Miguel el tratamiento farmacológico integral, pero que debido a la gravedad de su estado de salud y a complicaciones de su padecimiento hubo un desenlace desfavorable.
Diana narró como Santos Miguel comenzó con mareos, cansancio, vómitos y diarrea en aquel agosto de 2025, y durante los meses posteriores tuvo que ser hospitalizado una decena de ocasiones, mientras el personal del nosocomio solo le decía que se trataba de una infección estomacal.

No fue sino hasta febrero de 2026, es decir seis meses después de su primer ingreso, que se ordenó realizarle una endoscopia y una colonoscopia. Los estudios fueron programados para marzo y abril, respectivamente. Al practicarle una tomografía abdominal con contraste, su médico familiar le aseguró que estaba sano y lo dio de alta.
Ante el deterioro en la salud de Santos Miguel, el 20 de mayo, Diana lo llevó con un gastroenterólogo a una clínica particular, en donde de manera inmediata el médico le preguntó desde cuando tenía una protuberancia en el abdomen. Ese “bulto” en el estómago no fue detectado por el médico familiar del Seguro Social.
“Nos sorprendió mucho esa pregunta. Le realizaron estudios de emergencia y, al revisar los resultados, el médico nos informó que mi esposo tenía una acumulación de pus que había reventado, provocando una perforación intestinal y afectación del apéndice, y que necesitaba ser operado urgentemente”, relató.

Ese médico particular extendió un diagnóstico y les ayudó para que Santos Miguel fuera operado de emergencia en el IMSS, en donde le practicaron una colostomía (procedimiento quirúrgico en el que se saca un extremo del intestino grueso), pero en el transcurso de su recuperación, el intestino presentó nuevas complicaciones.
Santos Miguel fue sometido a otra cirugía para colocarle una sonda llamada ileostomía, que permite la salida de los desechos del cuerpo.
Sin embargo, el estado de salud del padre de familia no mejoró, por el contrario ya no podía ponerse de pie o caminar sin marearse o incluso caer desmayado.
Para leer: Sindicalizados de Tulum dejan plantado al alcalde en su informe

Después vinieron más complicaciones entre ellas una infección urinaria que le generó problemas en riñones, por lo que incluso fue remitido al nefrólogo en la unidad médica 17, que es el hospital de segundo nivel más grande del IMSS en el estado.
Tras unos días de hospitalización, nuevamente fue dado de alta mostrando mejoría en casa. Sin embargo solo duró unas semanas, y el 21 de agosto, repentinamente Santos comenzó a tener dificultad para respirar por lo que fue trasladado en ambulancia de emergencia al hospital.
El diagnóstico de esta vez fue grave con un cuadro de sepsis y choque séptico, es decir una infección generalizada en el cuerpo, y durante los siguientes días comenzó a deteriorarse su salud. Diana relató que su esposo alucinaba, estaba inflamado y por momentos ya no la reconocía.
Los médicos le informaron que los riñones de su esposo ya no estaban funcionando adecuadamente y quedó pendiente su remisión con el nefrólogo, mientras mediante una endoscopía incompleta le detectaron un hongo en el esófago.
El sábado 29 de agosto, el médico de fin de semana le informó que Santos Miguel estaba muy grave, y en la madrugada del día siguiente presentó dos crisis que llevaron incluso a que el médico le pronosticara unas horas de vida.

Santos Miguel se recuperó levemente, pero una semana después, comenzó con síntomas de neumonía: tos fuerte, dolor en el pecho y dificultad para respirar. En consecuencia, su hemoglobina bajó y requirió de dos transfusiones sanguíneas.
Un día antes del fallecimiento de Santos Miguel, su esposa aún pedía su traslado al nefrólogo a una clínica que relativamente cerca de la que se encontraba, pero dijo que el IMSS carece de ambulancia equipada para realizar traslados.
En esos días, Diana reflexionó sobre el por qué después de tantos procedimientos, estudios y diagnósticos erróneos el IMSS tardó tanto en detectar lo que su esposo tenía, mientras que un médico particular lo pudo hacer de inmediato. También se cuestionó cómo fue posible que durante su estancia en el Seguro Social, tuvo que insistir en más de una ocasión en los tratamientos que debían hacerle a su esposo.
Te podría interesar: Protesta en Cancún exige frenar maltrato y reubicar a delfines abandonados
Por ello, pidió que su caso se investigue revisando todo el expediente médico, el cual incluye estudios de laboratorio, tomografías, diagnósticos, tratamientos, cirugías, altas y reingresos hospitalarios en poder del IMSS desde agosto de 2025.
“Quiero saber qué ocurrió y si algunas de las complicaciones que hoy enfrenta pudieron haberse evitado con un diagnóstico y tratamiento oportunos. Como esposa, dejo constancia de mi preocupación por la atención que ha recibido mi esposo en el IMSS número 3 de La Coba y solicitó que las autoridades correspondientes revisen su caso”, acusó.
Lee también: Diputados y feministas se enfrentan por legislación vs. denuncias falsas
En relación a este caso, la delegación del IMSS en Quintana Roo informó que durante la hospitalización del paciente, se proporcionó tratamiento farmacológico integral y se le brindaron los servicios que el personal médico y de enfermería determinó para su tratamiento.
En un breve comunicado también se informó que “debido a la gravedad de su estado de salud, no existían condiciones clínicas que permitieran realizar de manera segura su traslado a otra unidad médica” y que pese al tratamiento otorgado, el paciente presentó complicaciones derivadas de su padecimiento y una evolución desfavorable.