Joana Maldonado · 14 de octubre de 2026
Aunque no se trata de una población residente, por alrededor de 20 días, grupos de flamencos adornan los márgenes más escondidos de la Laguna Nichupté con el objetivo de tomar un descanso y seguir su ruta hacia otros destinos. La laguna es parte de un corredor biológico en Cancún dentro de un Área Natural Protegida (ANP).
El director del Área de Protección de Flora y Fauna, Manglares de Nichupté y del Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, José Arturo González González, explicó que la laguna es el hábitat de diversas aves residentes endémicas y migratorias, como el caso de los flamencos.
De acuerdo con el funcionario, Nichupté es un sitio Ramsar (de importancia internacional), motivo por el que cientos de aves como el flamenco, la garza gris o la garza blanca, llegan a este espacio a pernoctar, reproducirse, alimentarse y continuar con su vuelo.

González González aseguró que, si bien no se trata de un fenómeno extraordinario, ya que los flamencos son habitantes regulares de las zonas costeras como Río Lagartos y Celestún, en Yucatán, la laguna es parte de su ruta migratoria. ¿A dónde van? El funcionario respondió que, a diferentes zonas, una de ellas Río Lagartos en donde existen programas de anillamientos para monitorear a esta ave, o bien hacia Cozumel o la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an (al sur del estado) o incluso hasta Belice.
El funcionario también dijo que, hasta el momento, no se ha observado que esta especie anide dentro de la Laguna o que su llegada obedezca a algún desequilibrio ambiental. Los flamencos se localizan principalmente en zonas aisladas al contacto humano o tránsito de embarcaciones en el Canal de la Zeta (a la mitad de la Laguna) y últimamente en el Río Inglés, en la zona baja donde muy probablemente encuentren alimento.
“Ven en esta Laguna un espacio viable para descansar o reproducirse y lo toman, no es un fenómeno extraordinario, es normal, pero no estamos acostumbrados a verlos, no nos percatamos de estos fenómenos”, refirió.
Este año se han podido observar grupos de entre siete, diez y hasta 20 flamencos en zonas bajas como en el Río Inglés en la misma Laguna, la mayoría de estos ejemplares en edad juvenil.

“Es parte de sus rutas migratorias, que estén aquí es porque encuentran alimento y una estadía, la realidad no es que estén perdiendo su hábitat en otros sitios, puede ser que hasta un fenómeno hidrometeorológico sea lo que ocasiona que lleguen de manera temporal, no se ven todo el año”, explicó.
Lee más: Reino Fungi en Quintana Roo: un viaje a la monarquía de lo invisible
Esta ave permanece de entre 15 a 20 días en la laguna, aunque no existe como tal un monitoreo de los individuos, por lo que se trata de estimaciones.
El experto destacó que es probable que las acciones de restauración de manglar en la laguna promuevan un mayor flujo de aves, por la cantidad de alimento o zonas de protección.