Deportados en Quintana Roo: sin infraestructura ni albergues para recibirlos

Joana Maldonado · 15 de septiembre de 2026

Deportados en Quintana Roo: sin infraestructura ni albergues para recibirlos

Sin políticas públicas ni infraestructura para albergar a personas expulsadas de Estados Unidos, el estado de Quintana Roo recibe a través del Aeropuerto de Tulum a decenas de mexicanos y extranjeros que llegan a Cancún sin documentos, sin contacto con sus familias y sin recursos económicos.

El Aeropuerto de Tulum y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) son las dos terminales integradas a la estrategia federal “México te abraza” para hacer frente a la política migratoria del gobierno de Donald Trump. En el caso de Quintana Roo, los deportados son trasladados en autobús a la terminal de ADO, en el centro de Cancún.

La fundación Consejo Internacional Sumando Venezuela (CISVAC), dedicada a la asistencia humanitaria de migrantes en Quintana Roo, ha atendido en lo que va del año a más de mil 800 personas de distintas nacionalidades que llegaron deportadas desde Estados Unidos. Sin embargo, el gobierno de Quintana Roo sólo reconoce el arribo de 393 personas de origen mexicano.

Activistas sostienen que Quintana Roo carece de políticas migratorias y refugios adecuados.
Activistas sostienen que Quintana Roo carece de políticas migratorias y refugios adecuados. Foto: Cuartoscuro

 La secretaria de Gobierno de Quintana Roo, Cristina Torres Gómez, informó que cada viernes, desde hace varios meses, se registra la llegada de repatriados bajo la coordinación del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Secretaría de Gobernación (Segob), proceso en el que el gobierno estatal participa como coadyuvante. 

“Son un total de 393 personas. Existe todo un mecanismo para que puedan retornar a su lugar de origen: se les da atención médica, revisión y el acompañamiento necesario. Ninguna es de Quintana Roo, por lo tanto, ninguna se queda. Facilitamos las condiciones de retorno y somos el enlace con sus familiares para que regresen a sus ciudades”, explicó Torres Gómez.

El limbo en Cancún: sin papeles, dinero ni refugio temporal

“Es bastante compleja la situación”, sostuvo la presidenta y fundadora de CISVAC, Marilyn Torres Leal, al explicar la dinámica de los deportados. Distanciada de la versión oficial, precisó que tan sólo el último fin de semana llegaron 60 personas: 16 originarias de Venezuela, Cuba, Honduras y Guatemala, y el resto mexicanas. Algunas contactaron a la fundación al no tener dónde dormir.

Torres Leal detalló que muchas de estas personas fueron detenidas en sus centros de trabajo o en trayecto por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés). 

La solidaridad proviene de los propios cubanos organizados o de quienes ya tienen experiencia buscando empleo sin documentación.
La ayuda para los deportados de EU proviene sobre todo de las organizaciones civiles. Foto: Cuartoscuro

Tras ser deportadas y aterrizar en Tulum, son trasladadas por vía terrestre a Cancún. Algunas son ingresadas en espacios de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), donde solo pueden permanecer tres días; muchas otras terminan deambulando cerca de la terminal de autobuses, de las oficinas de migración o en parques colindantes.

 La activista señaló que el deportado con menor tiempo en EU llevaba tres años allá, mientras que otros tenían hasta 50 años de residencia, por lo que la llegada de adultos mayores es frecuente.

“Tenemos un problema grave con ellos: no tienen INE ni acta de nacimiento actualizada, y no tienen dinero porque el ICE les quita todo al detenerlos. Sólo en algunos casos les dejan el pasaporte. ¿Con qué se identifican? Los mexicanos deben pasar al menos diez días sin identificación oficial mientras tramitan su acta y consiguen un comprobante de domicilio”, explicó.

Sin infraestructura, gobierno se apoya en organizaciones civiles

Marilyn Torres agregó que Cancún no cuenta con albergues ni con la infraestructura necesaria para apoyar a estas personas mientras consiguen empleo o reúnen recursos. Por ello, organizaciones civiles albergan a un pequeño porcentaje.

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Los testimonios de los deportados mexicanos indican que no han recibido apoyos y también quedan varados en su propio país por no tener papeles. Foto: Cuartoscuro

La activista denunció que ha solicitado a los gobiernos municipal y estatal la entrega de un inmueble en comodato para operar un albergue, pero la respuesta ha sido la falta de recursos y de competencia legal. 

“Al final el problema se queda aquí. El colmo es que cuando los migrantes van al Ayuntamiento los mandan conmigo. No los atienden ni les dan orientación básica. Los funcionarios solo les entregan un croquis y los mandan a la fundación”.

Mexicanos deportados también denuncian abandono

El creador de contenido Raúl Hernández compartió desde la terminal de autobuses el testimonio de dos personas deportadas que llegaron el pasado 4 de septiembre. Una de ellas, quien llevaba consigo solo una bolsa y una tarjeta del gobierno federal, narró que vivió tres años en Estados Unidos y dejó allá a su esposa e hijos.

“Nos tuvieron 15 días encerrados esperando el vuelo. Nos dijeron que la presidenta nos iba a ayudar a llegar a nuestro destino y me dieron una tarjeta, pero no sirve, no tiene dinero. Hoy no tengo ni para comer ni para el pasaje, ni una identificación para que me envíen recursos. Batallé mucho para que me prestaran un teléfono; estuve todo el día sin comer”, relató.

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El afectado relató que estuvo recluido en un centro de detención en Texas y posteriormente fue trasladado a Cancún. “Nos sacaron del aeropuerto y en la terminal nadie te presta un teléfono ni te hace un favor. Sólo traigo una hoja del INM que no me aceptan en ningún lado, y la tarjeta de ‘Bienestar Paisano’, que se supone tenía 2 mil 600 pesos, no tiene fondos”.

Por su parte, Carlos, quien vivió 20 años en Estados Unidos, narró que al llegar a Cancún los dejaron libres “sin dinero ni nada” junto con otros connacionales. “Se siente feo: la familia y los hijos se quedaron allá. Todo se acaba, todo se va para abajo y nos dejan aquí solitos”, sentenció.